domingo, 24 de septiembre de 2017

This reduce Us all

'But at that moment, in the laundromat, I realized that this simply was not true. I realized -what had I been thinking before?- that my life was a small change thing for the most part, chaotic, and without much light showing through. At that moment I felt- I knew- that the life I was.
Call If you Need Me. 
Raymond Carver.


'I can see it from the window.
My friend is finished, done for, and he knows it.
What's going on here? Can no one help them?
Must everyone witness their downfall?
This reduce Us all."
Distress sale Poem.
 Raymond Carver.



Entré al despacho, nunca me gustó que me repitieran las cosas, tampoco que me hicieran preguntas personales. Entré al despacho sabiéndome ya la conversación. No es que me importe escuchar lo mismo varias veces, sino que me hagan perder el tiempo. Aún así miré los cuadros a mi alrededor, los detalles de todos esos pósters o menciones e imaginé que hacía sol y que yo había terminado ya mi jornada. Durante las últimas semanas una alegría feroz se había apoderado de mi sueño y de mi aceleración y mi cara estaba cubierta por unas ojeras radiantes. Escuché atentamente y en cierto momento, mi mente hizo click y dolió. No dolió porque me pillase de sorpresa sino porque tuve la certeza de que sin mentirme, no se me había dicho toda la verdad y del resultado, llegamos a una combinación cuya alegria mia tendría fecha de caducidad. Seguí mirando esas facciones que me hablaban y entendí porqué esos ojos eran tan oscuros. Entendí que mi situación se debía ni más ni menos a un intercambio de intereses donde mi ingenuo estado de vulnerabilidad había puesto más corazón que mente.

domingo, 6 de agosto de 2017

O mar

“O mar está longe e parece perto, brilha, é uma espada caída do sol, que o sol há-de embainhar devagarinho, quando descer no horizonte e enfim se sumir.”
José Saramago.








miércoles, 2 de agosto de 2017

Cae

Sobre el toldo de verano la escucho, una y otra vez, cae. En esa hora en que no duermen los murciélagos y sueñan solo los perros con suerte. Ni murciélago ni mosquito hay quien la pare. Ya lejos vuelo cuál pájaro a resguardarme. Te echa de menos, a ti que nuca la ves, a ti que ni siquiera sabes que es parte de un ideal romántico deslizandose como la arena de un reloj moribundo.

Competir

Lo creas o no ya lo entendí. Lo creas o no, alguna vez fuimos de esa clase de seres que se adoran y se contemplan antes de empezar a competir o al menos, yo lo fui; y así, sin embargo, aún existimos, como si de la belleza de la noche y el día se tratase, incapaces siquiera de analizar la verdad y la mentira en nuestro rival.

La ola

Y estas sentada frente al mar y todo está claro: tu piel, el cielo, el agua y dejas venir la ola. También está claro lo que va a pasar y aún así vas a dejar que te golpe sin darte la vuelta, claramente de frente. Sufrir el golpe húmedo, nadar lo inevitable y después, volver a hacer pie.