domingo, 3 de abril de 2016

Trenes

 “Emigrar es siempre desmantelar el centro del mundo, y mudarnos a uno de sus fragmentos, a uno solo y desorientado”.
John Berger, del libro  Our faces, my heart, brief as photos, 1984 traducido por María Luisa Martínez Passarge y Ramón Vera Herrera.


Compré un billete hace tres años y algo más. Fui en avión, no en tren, pero la metáfora sigue ahí. Eché horas, curriculums y esfuerzo. En menos de un mes tuve una oportunidad. Nunca fue fácil, pasamos la vida aprendiendo y cada vez más rápido. Lo malo de aprender es que cuando entiendes como funcionan las cosas, eres plenamente consciente de que en muchos casos te tomaron el pelo y probablemente, lo siguen haciendo porque sigues teniendo que aprender. Somos extranjeros y extraños, viajamos en segunda clase, lentamente, no siempre de forma segura pero gastando en cada intento todo la energía.

Mi maleta cargó estudios e idiomas. Lástima que ahora se piense que no sirven para nada. Era, soy, "libre", entre comillas, no tenía nada y sigo sin tenerlo, no soy pobre y no seré jamás rica. Un amigo me dijo hace poco -no se me quita de la cabeza-, que todos los que nos fuimos, tenemos una obligacion moral de volver y hacerles ver a los nuestros que no somos la mierda de Europa, como nos hacen creer y que, con nuestras experiencias en las mochilas, podemos directamente desmontar. Somos los hijos del esfuerzo de las clases medias- bajas, los que logramos amortizar los reales de los abuelos y los duros de los padres.

"Tenemos una obligacion moral, de volver y ayudar a remontar las cosas", no se me quita de la cabeza... Hemos viajado, vivido en otros paises, trabajado para otros, estudiado, puesto nuestro esfuerzo a merced de las rebajas de los paises con cierta escasez de empleos que no tendrán ninguna piedad en deshacerse de nosotros sino tenemos unos ingresos altos sobre los 37.000 euros anuales y llevamos mas de 10 años cotizando para ellos. Somos baratos y resolutivos, somos los títulos que no se enseñan, los camareros, limpiadores y cocineros más feroces. Somos los que tenemos tanta formación que es mejor basarse en las limitaciones del lenguaje para no tomarnos en serio, porque somos muy emocionales y como somos directos, por ende, maleducados... Somos los ingenieros, enfermeros, doctores y profesores que cubren los huecos y las cifras. Y en muchos casos con mucha mas cultura general que la mayoría de nuestros colegas de otros países, yo doy fe de ello...

Sobre los profesores, con mucho dolor me quedaré en silencio...soy una profesional desilusionada y una buena profesional. Por eso a veces, cuando estoy en las reuniones de mi departamento y escucho muchas cosas ilógicas, desconecto porque así me lo permite mi lengua materna, ruidosa y cantarina,  y viajo a mi tierra y pienso que, con todas nuestras carencias, si pudieramos y nos dieran la oportunidad, muchas cosas las haríamos bastante, pero bastante mejor.




viernes, 29 de enero de 2016

El tiempo del ángulo ciego


Nos sentamos en la primera fila porque no reservamos y apenas queda sitio. Nos sentamos de una forma que podemos mirar en oblicuo la pantalla. Empiezan los anuncios y me entran muchas ganas de volver con más frecuencia a esos sillones, porque cada vez pasa más tiempo entre una película y otra, y sufro el visionado de muchos cortos aburridos y cotidianos entre medias, más de los que desearía. 

Empieza la película y aunque muy cansada, tal como me encuentro últimamente, mis ojos se sorprenden y me engancha la cámara, vuelvo a ver las pelícuas como los trozos de composición que aprendí en su momento. No se explicarlo muy bien porque muchas de las cosas que me conmueven o me emocionan se quedan atrapadas en mi garganta y no se transforman en sonidos o en explicaciones. Es ahí cuando sé que algo me toca porque, siendo alguien como yo, me quedo muda. Veo colores y veo planos que me gustan y un tanto lo absurdo de esa belleza rara que creo sólo saben mostrar bien los autores europeos y que en diálogos con gestos y con trozos de atrezo tienen un único sentido. Es un tipo de narración peculiar pero a mi, me gusta. Veo de nuevo unas tomas y unos angulos que echaba de menos, me sorprende que me guste la lentitud.

La música me engancha desde el segundo uno...está perfectamente insertada y cargada de sentido, apoyando en todo momento los planos y el sentido de la película. Los actores, solemnes.

Me gustan los tonos y me sorprende la cantidad de primeros planos y de planos de ojos y de linealidad y cadena de montaje en líneas robóticas y de líneas mecánicas de producción o envejecimiento. Me sorprende el rojo y el verde y el negro y el blanco. La elegancia y la deficiencia. Es un film para digerir lentamente, cargado de simbolismo que no siempre entiendo pero que me entusiasma. 

Me gusta, este cine otra vez me gusta.

sábado, 11 de julio de 2015

Friars Quay

Hay una estatua en la fachada por la que paso todos los sábados, nunca la vi pero parece leer un libro y desde abajo, parece caerse al suelo a la vez. De repente la cara de piedra negra del lector se gira y le doy las buenas tardes. Hay también un hierro en la puerta para sujetar al caballo que alguna vez otra de las dueñas tuvo, en esa pequeña calle llena de antigüedades que solo hoy tuve la suerte de descubrir, perdida entre la luz de las empresas imobiliarias y no hablo solo de mi. Un juego de estrategia antiguo sobrevive entre el polvo del escaparate. Me tropiezo, dos veces, miro el empedrado medieval y los árboles de la pequeña plaza cuando cae la tarde, por fin es verano. Llego al río donde quiero vivir mientras parece tranquilo, abriría corriendo el numero 20a pero me detengo en el jardín de la entrada: con su rampa y todo para el barco que no tengo, es como vivir retirada en medio de todo. Levanto de nuevo la vista, un hombre me sigue con la mirada en el balcón, sabe por que he llegado y no me lo perdona, pero lo cierto es que por fin encontré mi casa y no pienso moverme, mañana subiré a quitarle su café y tal vez la calma. 

miércoles, 24 de junio de 2015

San Juan

Aun no son las doce y como especie de revelación se acerca a mi la no magia de la noche. La falta de la esencia. Falta poner un cartel reclamando sorpresas, compañía...pero esta oscuro y alguien duerme mientras tu esperas; no gritas porque tienes miedo de que todo se esfume o, ¿es que quizás ya hace tiempo que se fue?...porque una parte de ti siente que no lo sienten, que no es seguro aceptar barco y navegar sin tener también a cambio una suave brisa que refresque. No gritas -y no explicas mas- porque el siguiente paso es estudiar anatomía de las palabras y escribes. Escribes porque esperas que alguien aparezca y se de cuenta. Escribes...escribes porque así también se quema el tiempo y toca saltarlo siete veces y lavarnos la cara unas cuantas mas...Llega el jefe de la bombona de aburrimiento. Mas tarde te tumbas boca arriba; aparece el mismo escalofrío que ya conoces y sabes ya, de antemano, como será la noche en la que te congeles en el recién entrado verano.

lunes, 22 de junio de 2015

Mr Homeless

'I can see it from the window.
My friend is finished, done for, and he knows it.
What's going on here? Can no one help them?
Must everyone witness their downfall?
This reduce Us all." 
Distress sale Poem.
Raymond Carver.



De repente tengo que ir a la biblioteca y tengo que darme prisa, no llego, no llego...tengo que acabarlo todo antes del domingo y tengo que asegurarme de que todo esta bien, todo debe estar bien. Me entra pánico, estrés, como peor...todo ha de estar bien...mi trabajo ha de estar bien...y es de veras, una agonía y una preocupación...Voy a la biblioteca, corro poco y respiro cada vez peor, la ansiedad aprieta, la vida no vive durante el fin de semana. Voy a estar rodeada de libros que no podré leer pero no tengo ordenador por imprudente y tengo que correr. Oigo la flauta al entrar en el puente, en el subterráneo donde estaba el y esta, y hay días que aun esta, se escucha mas al que toca la flauta. Entro con música que paro para escuchar el eco y sin embargo, lo que me da tiempo a escuchar son pasos cada vez más rápidos y miradas cada vez más bajas, y ahí estaba el, el que ya no esta, cubierto con un saco de dormir, con cara de algún país del este, hablando solo, seguramente con alcohol y mucha hambre y poca o ninguna esperanza. En la biblioteca me encontrare con unos cuantos mas como el, de los que todos huimos, para no sentarnos al lado, porque hablan y se ríen solos, huelen mal, se mueven raro o, cuando casi lo han perdido todo, se hacen pajas en el segundo piso del Forum...
En el subterráneo, como tantos sábados y domingos, me apresuro porque tengo que preparar mi trabajo, porque no quiero ser consciente del miedo, el frío, el dolor o la soledad ajena porque como esta  sociedad, soy una cobarde mas que se esconde en la pena...y que el dinero de cualquier ONG no limpia ninguna conciencia de individuo...Lo habré visto varias veces, lo habré mirado bastantes menos, me habré sentido hipócritamente mal otras tantas. Estuvo ahí entre mis prisas, nuestros ruidos y palabras; estuvo ahí entre tus comentarios, tus compras, nuestra indiferencia. El día de antes lo vi y si lo mire...culpamos a la austeridad, por no culparnos de ser y haber dejado de ser hace mil años. Corri por mi trabajo sin sentir mi vida sintiendo pánico por no perder mi trabajo...y, ¿que es todo lo demás que nos califica de seres vivos?...al menos me queda la esperanza de que mi trabajo, por el que a veces se me olvida la vida, es para que algunos a los que sirvo tampoco acaben, con mucha suerte, en otro subterráneo...

domingo, 21 de junio de 2015

Relatos cortos

'But at that moment, in the laundromat, I realized that this simply was not true. I realized -what had I been thinking before?- that my life was a small change thing for the most part, chaotic, and without much light showing through. At that moment I felt- I knew- that the life I was in was vastly different from the lives of the writers I most admired." R. Carver.

Hace tiempo que pienso exactamente lo mismo que hoy he podido leer en las notas de R. Carver sobre sus influencias y sus comienzos. Hay muchos tipos de escritores y aquellos que piensan o pensaron que lo que forja a un escritor son las experiencias antes de los veinte, una de dos: o esos escritores son o fueron unos  pijos de cuidado o murieron a los veinte. No pienso que haya que vivirlo todo antes de los veinte, porque entre otras cosas ni siquiera es posible. Además, ¿qué es todo? Las influencias de cada escritor, por otro lado, dependen en mi opinión de las distintas maneras de mirar las cosas. Ni todos los escritores tienen o tendrán la misma forma de vivir la misma experiencia, ni comprenderan dos experiencias de la misma forma. Carver deja muy Claro que para los que tienen que mantener a una familia, pluriempleados o no, con salarios de mierda y con los mismos sueños que cualquier otro niño de papa escritor adinerado, las experiencias por narices no van a ser las mismas, ni las prioridades, ni el tipo de historias ni mucho menos el tiempo destinado a crear esas historias. Incluso sin familia, pero con cargas económicas, las cosas se complican...y hay a día de hoy muchos genios limpiando mesas o trabajando donde se puede sin poderle dedicar tiempo a su genialidad porque muchas cosas, desde su nacimiento y su entorno, así no se lo han permitido. 

Según he continuado leyendo también, sobre las influencias, todos reflejamos algo o arrastramos algo de los autores a los que mas acudimos, pero no necesariamente significa que lo que se haga o se escriba sea hecho para buscar toques y lugares comunes de ellos, eso no es algo a lo que llamar nueva creación, y resulta cansino ver como los críticos califican las cosas por comparación e influencias...haber leído mucho a otros que nos gusten mucho, no significa que vayamos a narrar o describir como ellos, o bien porque no podemos aun, o porque no queremos, o porque simplemente, cada uno de nosotros esta inevitablemente abocado a mezclar y ser un batiburrillo de todo.

Como alguna vez leí, y creo que así debe ser, uno debe escribir porque le apetece, y lo que le apetece y no necesariamente con el objetivo de ser leído porque, bajo este patrón, mucha de la magia, o del escritor en si, se pierde. 

domingo, 31 de mayo de 2015

No nunca tal vez no

Cuando el no se apodera del tiempo es cuando todos los fantasmas tocan musica, proyectan peliculas en noches calidas o redactan unos cuantos articulos de opinion, la mayoria con Vientos de igual latitud. Sin embargo, una vez desaparecida la marea, mejor centrarse en el corpore sano para no sufrir y hacerlo irremediablemente el doble. Se diria que sabemos tanto de escondites como de espectaculos y pocos son los artistas.

Piezas

Querer enamorarse es lo que pedia un amigo conocido en Facebook cuando yo recordaba querer jugar     de nuevo con la poesia para no enfadarme o estar triste. Mi hobby es ahora una pelea diaria configurada en un IPad que escribe lo que le da la gana y no lo que necesito, malditos teclados y maldito el dia que mi ordenador se suicido por impaciente. Divorcios a parte, queria jugar a crear frases en una pantalla, para volver a esa coordenada que me calma, aunque fuese mala, queria jugar simplemente como si aun estuviera en vacaciones como si ya no tuviera que volver al Colegio. No me hace feliz estar ya en el colegio y no quiero jugar con los ninos y mi maldita tableta siquiera lo escribe bien. Queria escribir poesia, ahora quiero esconderme en algun teatro o en algun cafe donde no siga repudiando a los hobbies o a los libros o a las cosas que, pienso, algun dia hablaron de mi. Querer enamorarse decia este conocido del que un dia yo crei estar enamorada. Yo ahora busco sin embargo enamorarme de cosas: obras, vidas, trabajos, Suenos, expectativas....para en el fondo, volver a enamorarme de mi misma y volver a jugar asi con cierta presa de poesia.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Speed limit

Some have said: there is a real power in all the unconscious mechanisms of being. However, how is that thing where life teach us more about past than present; and give us more with farewells than with opportunities? It is funny though, control limits are only for a fast movement of Rithym; and radars, only for a high speed beyond the limits. I know: speed and movement were never the same thing. To the same way as timing, honesty and love could not mean the same for the very same person in different stages of his life; Let's just say that intentions can't tell what is right or wrong without a clear purpose. Regret is a heavy cry with no tears.

A las cuatro y sin poder respetar la ortografia

Eran momentos- decian, y las horas se encogen. Miran el mismo video durante la tarde,  un video de pocos minutos de duracion sin mucho guion y pocas letras bien articuladas: se entrecortan. No hay ganas-, o eso escucho decir, amontonando tareas mientras algunos se sientan y casi todos corren sin dialogar. He recopilado unos cuantos minutos de esa grabacion permanente -es bueno revisitarla- que ya no gira, sino que se guarda en un disco duro: le falta algo, no se hasta que punto pueden ser kilos o sobrarle grises. Me pregunto quien lleva razon y si son ellos, entonces, me temo alguien deberia darle al pause. De momento, hay pocas palabras bien articuladas, menos cafe y menos tabaco, ya no hay cineclub ni antes ni despues y alguien quemo toda la literatura.

domingo, 26 de abril de 2015

Entente

También llego él y los tres reporteros y las tres amigas con los tres engaños y las tres inseguridades; y el vecino del tercero con sus tres consejos y sus tres reproches y sus tres deberías y todo se hizo claro y quedó terriblemente expuesto en forma de triangulo por triplicado. La tercera vez, la tercera dimensión del plural sin su sitio para cargar o acumular más tercios. Tres veces, tres, todo lo negaron hasta que el tercer trimestre llegó vivo el tercer mensajero. No hay sonido posible una vez rota la tercera cuerda. Entonces, sólo queda el obligado primer pacto.


In order to get what you want done



Con un par de orejas, no necesita cambiar. Volverá al mismo sitio donde lo dejaron, dejamos anoche y esta mañana y todos los días que haya recordado nadie le hiciese caso. Como un músico, un escritor, un deportista, también conoce la importancia del tiempo/los tiempos y sin marcarlo, le da forma a lo que de allí surge sin molestar. Observa y espera que el sueño/los sueños vengan y tiene claro que cumplirá su objetivo lentamente, aplastando/girando a su dueño de un modo lento y acompasado.






Save it

Save it for someone who cares...
Está abierto el periódico en el suelo pero muchas de las hojas ya han volado y quedan esparcidas en mitad de la avenida con nombre de ciudad donde uno tras otros, sus papeles, también sus páginas y columnas, son atropellados o pisados o arrastrados por el viento. Viendo volar los retazos, cualquiera diría que es el día de ayer, el de antes de ayer o el mismo sábado de hace dos semanas, cuyo recuerdo va perdiendo sentido o emborronándose a base de neumáticos y lluvia. De vez en cuando, abiertos de par en par se alejan y se elevan como los pájaros que no llegan aún por el tiempo. Ese fantasma de la vida, en forma de manta o de papel o de chaqueta plastificada y que aún así cubrirá la carne, tal vez, los vidrios de la comida de mañana y de toda la semana y también los cajones y rendijas que no hayan de ser cubiertos por aceite o lo que es lo mismo, el fantasma de la vida. Está abierto el periódico, hay que leer un tanto más del suelo.



domingo, 19 de abril de 2015

Sobre pies de barro


"(...) Ellos seguían danzando, 
lisiados, aplastados 

los pies de barro, 
ella desatinada, él todavía 
con mirada firme. 

De nuevo quiero dejar 
que los dos surjan, 
más altos, habiendo conseguido mayor esbeltez aún, 
con el paso de danza afianzado, 
inmunes a toda caída. 

Sin embargo, lo sé: posiblemente 
siguen hechos añicos. (...)"



Versión de Eustaquio Barjau

Sobre Pies de Barro
Günter Grass

Snow white

Ese extraño mundo en el que habitamos y en el que ascendemos y descendemos está lleno de historias que buscan los finales de cuento pero, ¿Qué significa esto realmente? ¿Cerrar un pacto? ¿Abrir un trato? ¿Desaparecer en pro de un bien mayor?, ¿O simplemente facilitar las cosas con Hacienda? Mi mirada es sensible ante lo básico, pero aún así, no acabo de entender de dónde viene la alegría o la tristeza de unos cuantos textos de amor propio -aunque de vez en cuando llore y no sea realmente por lo que esté presenciando sino, por unas cuántas cosas que no vienen al caso-. Es importante decir lo mucho que queremos a las personas, hacerlo en una fiesta está bien, supongo...pero mejor está hacerlo cada día y no sólo al cónyuge sino a todos esos amigos que nos acompañan en el día especial; no se, el anillo no es necesario para indicar prohibido el paso -y sino, atente a los artículos civiles y religiosos derivados de ello hacia donde mi furia y mi corazón roto será guiado a su debido tiempo si resulta que no nos soportamos- porque, creo en mi ignorancia, no es necesario si se sabe qué esperar y qué coherencia y compromiso obtendremos del que vive y convive a nuestro lado. Pero, también es cierto que, simplemente, soy una atenta invitada a los eventos que aprecia que, después de muchos años de amistad con invitados y novios y novias, nuestro pequeño impacto queda reducido a una foto en un vídeo-montaje y entonces, lo que se siente no es alegría o tristeza, es algo distinto... Digamos que a estas alturas, el interés es más hacia: si hay flores que me gustan, si la elección de la música no dañará a las canciones utilizadas; y hacia los trajes de los invitados, no siempre demasiado adecuados para la ocasión. Bueno, en realidad, también entiendo de errores y pita dolorosamente el detector del "aparentar" en todas estas celebraciones, porque nos hacemos mayores...ciertamente, y temerosos del tiempo, lo que explica muchas cosas de estas celebraciones... Lo bueno es que estos actos proveen de muchísimas distracciones, y por tanto, he ahí, yo creo, la razón por la que suelo perderme la magia de los happy endings: dónde a veces las brujas también pueden convertirse en princesas.






martes, 17 de marzo de 2015

A small good thing

Es demasiada presión, la misma que a penas existe, pero sigue siendo demasiada presión; y se van perdiendo o desapareciendo, o dejan de sonreír por el camino; y el viejo queda distante y no tiene fuerzas porque ya no sabe con qué "verbos" o palabras puede hacerles entender; y también, ellos con sus pequeñas manos llenas de tinta están exhaustos y no pueden escuchar durante mucho más tiempo y así, cambia del día a la mañana la orientación de las palabras y de los días y de la pronunciación y del nivel de trabajo y el entusiasmo y lamentablemente la chispa en sus iris y la sonrisa en la puerta con cada hola y en cada hasta luego. El viejo les mira, observa se diría, y les quiere abrazar y decirles que todo vale la pena, y que no es su enemigo, y que él los quiere y los cuida; y quisiera siempre protegerles y enseñarles, pero sólo puede hacerlo con los "verbos", que han de quedar en sus papeles, escritos, y en su lengua, pronunciados; y ellos no acaban de entenderlo, y el viejo se encoge porque pronto llegará la despedida; tampoco entonces entenderán que adiós no lleva verbos.


"I'm just a baker. I don't claim to be anything else. Maybe once, maybe years ago, I was a different kind of human being…I don't know how to act anymore, it would seem." He removes some cinnamon rolls from his oven and suggests they should eat – "eating is a small, good thing in a time like this."
A small good thing

Raymond Carver

sábado, 7 de marzo de 2015

Enfrentamiento

¿Y cuál es el enfrentamiento?-...Pues yo no lo sé y pareja de la ignorancia aparece el afecto y exhalo la poca energía restante a las 15 horas del final de semana. No se puede entender la ira hacia el hijo que no tenemos, ni queremos sacar el cuidado del padre o madre que aún no somos. Miramos intentando llegar a la pupila, a los nervios y no vernos en el camino porque somos imágenes ciertamente distintas y distantes y la distancia resulta ser años y raíces sin tierra entre tu ojo y el mio. 
¿Y cuál es el enfrentamiento?-...Pues yo no lo sé. Tal vez, creo, sea el que no existe el que se ahoga silencioso por no pronunciarse; el que no importa y a mí no me hace falta; y sólo por eso, encienden el rojo de la emoción que no vibra, de la palabra o el grito que no llega; esa emoción, que contenida, ya no ha muerto presa sino sumisa.


domingo, 25 de enero de 2015

Sin puntas ni piruetas

A tí no te saludo -ni me despido- porque sin tocarnos siempre existe la puerta de mi habitación abierta o de la cocina y tu me has enseñado que lo más importante que tenemos no depende de la palabrería o de aviones y que las cosas no se rompen porque si. Por fin aprendí lo que es un proyecto. Odette y Odile o Giselle o Iván o El Quijote crean un flashback o mejor un parón, ese momento de recordar y sonreír porque pronto también lo compartiremos y porque,  a fin de cuentas, somos muy felices y sonreímos al no imaginar cuando aún no nos conocíamos y ahora, sin embargo, nos reconocemos mucho antes si quiera de conocernos. Vienen cambios de nuevo, vendrán más y nos hacen felices con todas las tormentas y reducciones. La vida nunca es como planeamos, pero en ese no saber para qué planear, estás tú conmigo y pocas cosas ya me preocupan. 





martes, 9 de diciembre de 2014

Rectitud


Está presente y ya está recto, con su bandera apátrida y todo, al moverse. 
Está recto en el camino, está recto el camino; está en todas sus curvas, ya siempre recto.
En la medida que cierra el círculo, en la composición redondeada,  en su cuadratura a trazos.
Ahí está ya, erecto en la luz que nunca existe, en la oscuridad que nunca prende.



sábado, 22 de noviembre de 2014

El camino no elegido



"(...) Debo estar diciendo esto con un suspiro 
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, 
Yo tomé el menos transitado, 
Y eso hizo toda la diferencia (...)".

Robert Frost. 
Fragmento del camino no elegido.


La enfermedad viene y arranca algunos pedazos: pedazos del cuerpo, pedazos de recuerdos, pedazos de ilusiones, pedazos incluso de vida cotidiana. La enfermedad viene y nos despierta; después, nos hace escondernos. Nunca se marcha fácilmente. La enfermedad es un reflejo, aunque no siempre es un yo. A veces, resulta ser un muy mal curado.

Pero así mismo, la enfermedad viene y define cuál es el virus y aunque no entendamos las causas, casi siempre, - sólo si queremos-, vencemos a las consecuencias; y es entonces, cuando por obligación, como única salida, levantamos la vista para mirar, y rebuscando las ganas, aprendemos de nuevo qué siempre tenemos alas.





domingo, 9 de noviembre de 2014

Warsawa


(...) Mucho hemos aprendido, tú bien lo sabes:
cómo nos es quitado, cosa por cosa, todo aquello que no podía ser, 
la gente, las comarcas.
Y el corazón no muere cuando uno creyó que debería,
pero sonreímos, el té y el pan sobre la mesa.
Sólo el remordimiento de no haber amado como se debe
esa pálida ceniza de Sachsenhausen
con un amor absoluto, que no está a la medida del hombre. (...)

Czeslaw Milosz
Fragmento de Elegía para N.N



























domingo, 28 de septiembre de 2014

Milagros

Hace falta que estén, tienen que estar ahí y no son la nada ni el vacío. No es la genética ni la ciencia lo que casi siempre mueve la piedra y la luna en manos y recuerdos. Tienen que existir para que entendamos el gesto en la espalda del que camina delante y no se repitan tampoco las carcajadas ni los abrazos ni las muecas inesperadas. Están y hay que hacerles hueco aun cuando, no existe la fe, es el único contenido que puede aprobar la muerte.



sábado, 27 de septiembre de 2014

Gritaré

Una explicación, me dio el tiempo cuando no cogí los periódicos y apagué la radio. Las sombras y los ojos llevan y traen los mensajes sin pedirlos, sólo cruzándonos con ellos por los muros y los pasos de peatones. Así de rápido, o de lento, con la televisión sin señal, entablan conversaciones los niños que nunca lo fueron.


Morfosintaxis

Ese no es el verbo que busco, tampoco pido infinitivos. No son yo, tú, él, nosotros los pronombres y sin embargo, que poco en el presente los utilizamos. Soy yo quien se queda sólo, corto, informativo; y , a quién acuso de hacer preguntas y de poder dar órdenes. No somos nosotros los que abrazaremos a idiotas, o tal vez si, porque ese el el objeto indirecto. No quiero verbos sin acciones, ni pronombres sin verbos y qué poco, -me doy cuenta ahora-, conocimos las subordinadas del párrafo anterior; cuánto subestimamos cada uno de los suplementos, casi tanto como los propios atributos. 
Algunos dicen entender las palabras, otros apenas las perciben, en cualquier caso, el lector las analiza por la noche: con sujetos que no siempre encuentra, con verbos que rara vez entiende, con la certeza de que los trazos, ni tan siquiera el fuego los borra. 


(...) El cielo está cubierto de palabras
El día está cubierto de palabras

La noche está cubierta de palabras
Dios está cubierto de palabras

La conciencia cubierta de palabras

La mente está cubierta de palabras
Vida y muerte son palabras
Las palabras están cubiertas de palabras (...)

Extracto del Poema Palabras Celestes
Allen Ginsberg.