martes, 5 de mayo de 2009

Pensé...dejémoslo pues...

Pensé que pegábamos y !zas! al suelo. Solo recuerdo que pasó la bici y que yo pensaba...y !zas! las piedrecitas, se diría que inertes e inofensivas, del mini-carril bici me han castigado por mis malos pensamientos. Solo unos segundos de mi mente al golpe, un gran culatazo. No un culatazo cualquiera, !no!, porque yo cuando me caigo también se caerme a lo grande y sin elegancia alguna, en mitad del Campus tal como deseamos.No me ha dado mucho tiempo a decir nada más a excepción de un Sheisse!!!! mal dicho y escrito y un mecaguento" dirigiéndome cojeando al banco de la paciencia.
Mientras esperaba el bus, he escrutinado las pequeñas marcas que las reaccionaria gravilla ha dejado en mi pequeña mano ahora enrojecida. No he podido evitarlo, me estaba descojonando de manera estruendosa y de repente, era perfecto. La caída, mi culo, mi mano, eran perfectos porque yo me sentía bien, alegremente bien.
Pensé que pegábamos y !zas!...un buen patinazo como burla y metáfora. Desde abajo, desde el real y doloroso suelo, mirando mis piernas abiertas y mi vestido como las muñecas que sentábamos de pequeñas y cuyas piernas estaban rígidas, he empezado reir con las carcajadas chillonas de cuando no teniamos verguenza o teníamos menos. Partiéndome el....., valga la redundancia, mis partes nobles de nuevo. Inmediatamente, una chica que se había cruzado conmigo en el sendero de la mala-suerte verde, ha vuelto sobre sus pasos para preguntarme cómo estaba.-Pues ridícula creo y algo dolorida, he dicho, pero sorprendentemente feliz. Aunque esto último seguramente no lo haya oido, porque no se si he llegado a pronunciarlo y ella, ya había emprendido su camino.
Bonito, creo. Incluso derruidos y desencajados, encontramos manos desconocidas dispuestas a preguntarnos como estamos, si necesitamos ayuda cuando ya no podemos caer más bajo, literalmente. Cuando no esperamos nada de nadie, frustrados por decepciones antiguas. Pero es precisamente desde el suelo, el hoyo, la decepción donde es necesario descojonarse de todo y de todos para poder salir con la lección bien aprendida: pensar menos y mirar más lo que tenemos delante.
Jejeje...Pensé que pegábamos...si, casi tanto como mi vestido y la arenilla que ahora arrastra, sin embargo, si me pega la risa (de vuelta en casa), si me pega confiar y me pega pensar que puedo pegarme cualquier otro culatazo a mi manera cuando me plazca, ya sea físico o sentimental, pero cuando yo decida y no porque me empujen. Pero me pega, !qué le vamos a hacer! porque siempre he sabido levantarme con mucho estilo.

2 comentarios:

  1. Olé el lenguaje metafórico... Curioso que hayas utilizado la bici como vehículo, ¿cuándo fue la última vez que montaste en una? :D

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  2. Titos, yo no iba en bici...iba por el carril-bici que me enseñaste con tu super plano verde, el mismo que casi me mata!!!

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