domingo, 9 de agosto de 2009

Tierra de nadie






Existen personas que nunca tuvieron la suerte de una familia; de igual manera, existen lugares que carecerán del respaldo de una, si bien, fervientes explotadores aparecerán cada verano con bulldozers y ladrillos para cargarse los pocos recodos que les queden de sanación. Así es el triste destino de un lugar llamado La-Manga. Hija adoptiva de San Javier y Cartagena, carecerá año tras año de un ayuntamiento merecido y propio que la libere de la explotación intensiva de ambos municipios. Se verá obligada eternamente a una custodia compartida en la que realmente ninguno de los ayuntamientos se responsabiliza lo suficiente en su preservación natural y en su justo acondicionamiento sostenible, todo lo contrario, construyamos pues cargándonos las salinas, cargándonos las encañizadas, dejando caer poco a poco el puente de la risa y comiéndole cada vez más terreno al mar, un mar que un dia de estos nos mandará a la mierda.


Hace tiempo, los niños cogiamos berberechos y canaillas simplemente con meter la mano en el agua y sin esforzarnos demasiado, ahora nada de nada. Hubo que crear piscifactorías para la lubina porque de poco la hacemos desaparecer del Mar Menor. Para cúmulo de desgracias, la mayoría de los bañistas tenemos que ir esquivando, nada mas meternos en el agua, es decir estando en la misma orilla, al cúmulo de barcos que no respetan los metros mínimos de distancia donde deben estar situados los dichosos mamotretos, añadiéndole el riesgo de comernos un ancla, clávarnola (porque la mayoría no le ponen boyas de señalización), o tropezarnos con ellas. Eso por no nombrar el riesgo de morir atropellados por uno de estos nuevos yupies agilipiyados, o de intoxicarnos con la gasolina o de tener reacciones cutáneas por toda la mierda que tiran al mar no solo los barcos, sino también los que están encima (bolsas de plástico, bricks, cigarros y todo el material que se les ocurre). Y esto les prometo que pueden comprobarlo todos y cada uno de los fines de semana.

¿Para eso queremos mantener a La-Manga sin ayuntamiento propio? ¿para explotarla y explotarla, cargarnos su patrimonio natural hasta asfixiarla y no hacer absolutamente nada por ella? ya quedan muy pocos sitios de este precioso lugar donde se pueda bucear como antaño, pocos en los que no te comas toda la mierda de la gasolina de los barcos estando a dos pasos de la orilla, pero creo que como murcianos deberíamos empezar a hacer algo ante esta relación asquerosamente parasitaria. Sino, paséense por el final de La-Manga y comprueben ustedes mismo el maravilloso estado de conservación de las playas, el suelo, el alumbrado, las papeleras, la limpieza y sobre todo la cantidad de Guarda Costas y Guardias Civiles que pasan todos los domingos a poner multas a todos los horteras que piensan que aquella playa es un puto puerto deportivo.

No señor, tenemos una suerte enorme que como en la mayoría de los casos, no se suele valorar hasta que vienen los de fuera y nos lo dicen, o hasta que es tarde porque, ya lo hemos perdido...

1 comentario:

  1. Querida Puri:

    Suscribo todas y cada una de tus opiniones sobre la gestión y administración de «La Manga». Sin embargo; aún así, me temo que el problema no se eliminaría del todo.
    Seguramente mi pesimismo es fruto de la edad, por eso me alegra infinitamente que vosotros alberguéis todavía lugar a la esperanza.
    Un entrañable abrazo y enhorabuena por tu blog, cuando puedo me doy una vuelta por él.

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