jueves, 25 de marzo de 2010

Malheureux


«… mais il y a au monde une chose sainte et sublime, c'est l'union de deux de ces êtres si imparfaits et si affreux. On est souvent trompé en amour, souvent blessé et souvent malheureux; mais on aime, et quand on est sur le bord de sa tombe, on se retourne pour regarder en arrière et on se dit : j'ai souffert souvent, je me suis trompé quelquefois, mais j'ai aimé. C'est moi qui ai vécu, et non pas un être factice créé par mon orgueil et mon ennui.»
Alfred de Musset


A. No sabe donde está, dicen los médicos que a veces cree haber viajado durante varios días y amanece en la Oficina de Administración pidiendo la cuenta. Le gustan los dulces pero, no compra porque no recuerda cuantos comió antes de bajar al supermercado. Me pregunto cuánto tiempo lleva metiendo dinero entre los libros que sólo encontrarán sus nietos cuando se repartan la famosa biblioteca ESPASA. Siempre ha leido mucho, le distrae y hace viajes más allá de su bolsillo, yo le traigo noticias de casa y a veces le peino el pelo o le doy crema en las piernas, se rie como un niño pero bien sabe que no puede jugar, ni correr ni comer sin dentadura. Escucha atento el ruido de los pájaros y se enfada con el pegajoso olor a lentejas de las bandejas.


B. Si han nacido pronto, llegaron pronto para la medicina. Cuando se cansa mira hacia los lados con una sonrisa irónica como si de repente lo entendiera todo en el ahora, observa durante segundos, explica que os conoce, agradece la compañía y después desaparece de las visitas no en cuerpo pero si en mente. Cree que es conveniente tener botellas de agua por toda la casa, para no morirse de sed tratando de encontrarlas, pero más bien marca el territorio para reconocer el camino hacia un lugar, a veces tan inóspito, como el cuarto de baño. Juega a que come helados, los disfruta con unas cucharas viejas de plata, aunque sabe que lo que come no es el turrón que tanto le gusta. Da igual que tenga tarritos con nombres y días apuntados porque posiblemente, si la rubia no llega, no se fiará de nadie para tragarselas, hasta el momento que incluso se olvide de hacerlo.


C. Es bonita la luz de primavera. Me dice que su madre está presente y que soy su prima y se rie a carcajadas repitiendo los nombres de sus hijos. También hace ovillos con el borde de su falda y de repente se la sube tanto que, los muslos cansados dejan entrever las varices y los huesos derrotados. Alguien le regaña y se enfada. De repente mira una foto, le gusta la sonrisa de esa mujer...lo que no dice es que en el fondo sabe que de mayor, en el ahora que no vive, bien podría ser ella.


1 comentario:

  1. ¡QUÉ BUENO TU BLOG! LO HE DESCUBIERTO TRASTEANDO Y ME HE LLEVADO UNA GRATA SORPRESA. TE ANIMO A QUE CONTINÚES. UN SALUDO AFECTUOSO!

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