sábado, 12 de junio de 2010

0ºC

Los dioses comenzaron un mundo, el hombre otro,
y así el encantador de serpientes comienza:
bocaflauta, ojoluna. Toca: verdisono, acuifónico. (...)

El encantador de serpientes. Sylvia Plath.


Hierve y burbujea la pocima de la verdad,
azota los recuerdos reduciéndolos a sombras,
en palabras disfrazadas y omitidas
ensuciando un colchón de dos cuerpos
y una sola farsa.


2 comentarios:

  1. Hola guapa! Voy a copiar con todo el respeto tu entrada llamada 1ª persona del singular. Me gusta mucho y me viene a huevo. Un beso y perdón por el plagio. Las últimas entradas son fantásticas!

    ResponderEliminar
  2. Buenas bélula, encantada de qué al menos lo que escribo le sirva a alguien, nos vemos y ánimo que nos queda poco tiempo de estrés!!!

    ResponderEliminar