viernes, 27 de agosto de 2010

De noche

Me ha explicado, mirando hacia el suelo, que la maldición de los valientes es no parar de sobrevivir; La de los cobardes, amar a un valiente.

2 comentarios:

  1. ¿y si la osadía resulta temeraria y el apocamiento práctico?

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  2. La valentía no es ser temerario, es asumir los riesgos de lo que nos hace ser felices o podría hacernos felices sin ser fácil, ni seguro. La valentía es aceptar lo incierto como parte de la vida, también los golpes, sin dejar de luchar por uno mismo o por lo que ama. Y si, el apocamiento es práctico pero renunciar a algo o a uno mismo por miedo, para mi,es de cobardes.

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