miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pendiente


Pendiente. Y de repente un día, -semanas, cuatro meses- todo pende. Las alegrías, los abrazos, las noticias... El tiempo también y las respuestas. Es culpa de la espera, la incertidumbre pero, ¿vale la pena esperar?, ¿esperar una disculpa, una noticia, un cambio, un lo siento? Pronto ella desaparecerá como estas zapatillas del tendido eléctrico.

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