viernes, 1 de octubre de 2010

A contratiempo


La nostalgia fue el capullo. La rabia, las primeras alas de la mariposa. El vuelo, el final.


(...)Todo cambió de perspectiva, en un santiamén sintió la ebriedad del descubrimiento, una sutil náusea y una mortal melancolía, pero también una sensación infinita, como cuando por fin entendemos algo que sabíamos desde siempre y no queríamos saber: no era el ya visto lo que lo engullía en un pasado jamás vivido, era él quien lo estaba capturando en un futuro aún por vivir (...).
Relato A contratiempo. El tiempo envejece deprisa, Antonio Tabucchi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario