lunes, 8 de noviembre de 2010

Bibliada

"Por eso te amo, porque te he ayudado y te he enseñado, pero no tu no podrás amarme a mí, pues no me enseñaste ni me ayudaste, no tienes ninguna herida, la encontrarás si la buscas, qué herida es, esa puerta abierta por donde entraban otros y mi amado no, dijiste que soy tu amado, por eso se cerró la puerta después de que tu entraras, no se que puedo enseñarte, a no ser de lo que de ti he aprendido, enséñame también eso, para saber como es aprenderlo de ti (...)". El evangelio según Jesucristo. José Saramago.


Pasa y cierra la puerta. Puedes encenderte el cigarrillo y colocarte cerca de la lumbre, no tocaré tus manos. Confieso que he preparado la conversación frente al espejo y que intentaré ajustarla lo más posible a lo que quiero decir. Supuse que llegarías puntual o que no llegarías pero ahora que estás aquí, he de cumplir mi parte. En una ocasión me abrazabas y mis brazos eran tu escudo, en una ocasión me besaste y ya eras Judas. No importa, no me importas. Pero pasa, pasa, sécate esas zapatillas que saben más de ti que nadie. Hoy escuché la radio... no se bien porqué. Un día de estos, dijiste, tendremos nuestra propia cena, nuestro propio sofá y se te olvidó mencionar que cultivaríamos nuestra propia culpa, nuestra propia certeza de decepción. Por sus hechos los conocereis. Te cogeré la chupa y la colgaré en la entrada, no te preocupes, se lo que cuesta y apesta a sexo sucio. Asi que, mientras la dejo a la derecha de la puerta, esperaré lentamente a que las polillas la piquen con el tiempo, quizás ella sea conciencia. No hace falta que me mires, se que no puedes hacerlo pero yo, permíteme que pronuncie cada sílaba mirándote a los ojos, puedo levantar mi cabeza porque te amo y porque habré de odiarte cuando seas un vago recuerdo, pisa la alfombra nueva y blanca si quieres. Sabes que no hemos llegado aquí en balde, que el ayer es un trayecto mudo pero no ciego y tiene espias. He prepadado la cena y son macarrones. No como, tu lo harás hasta limpiar el plato. Lo diminuto depende del microscopio. Me pregunto si duele la sangre que no corre. Pero continúo en alto, siempre fuerte, incluso grito, lo has conseguido no sin salir indemne, obtendrás hoy mismo el permiso, ayer mismo, entonces. Entre tanto, tú mismo, ve al baño, estás en tu casa, despeinado, monstruo, al puro infierno que es tu paraiso. Sucumbiste a tentaciones rodeado de Pilatos siendo Herodes. Retomo mientras tragas el vino que nombras y nombrarás con dolor y que será mi cuerpo y mi sangre. Vuelves con el recto sucio, el hígado sucio, las manos sucias. Las paredes de la casa se estrechan como en el Retorno del Jedi bajo el estruendo de música Pop malintencionada. ¿Lo ves? ¿deberíamos cortarles también hoy las manos a los ladrones? El limbo existe, se llama indiferencia. Me das un abrazo...no quiero, pero da igual... Pasa de puntillas sobre los jarrones rotos, no importa, luego los limpio. Son mios, sólo, la porcelana de un proyecto imaginario. Ya no sabes hablar, ni decir lo siento, no puedes permitírtelo. No se mucho; Tú de todo menos de amor. Pero si se soy justa contigo del principio al fin, en cada gesto en cada gota de dolor. Apliqué la ley salomónica esperando que Caín abriera la boca y yo misma le rajara la lengua y por eso hoy te invito a cenar, uno frente al otro aunque solo hable yo. Tu callas, fucking high en las alturas, recuerdas que olvidaste las ray-ban en casa ajena, bipolar. Brinda con el Champan, te sugiero, ahora que has aparcado la memoria, siendo Cava no te gustaría, hay que ser muy castizo hasta para llevar bigote y entender de toros. Brinda por el mañana que tenga forma de maletas llenas y armarios vacíos, de cuadros ineptos en los que no crees, en hogar que no valoras, en moral que no conoces cultivando el caos en catedrales de hipocresía en cártas de apóstoles y de rebaños de ovejas adineradas que escupen a las mujeres y en casa las relamen. Este es el postre, te abro la puerta. No olvides la chupa, apesta. Yo tomaré mi último café mirando como un galgo rojo se marcha, vete con Dios pequeño sarmiento, que Dios te cuide y te guarde. Vuelve como hijo pródigo al mundo de las sombras y las putas. Coge tu sombrero, tu chupa y tus discos, no cierres la puerta, no te molestes, ya lo hago yo.

1 comentario:

  1. Dice el sabio refranero español:
    "Por la Virgen de Carrión, deja la sandía y vete al melón"...(La V. de C. cae más o menos para el 8 de Septiembre). No viene al caso.
    Pero dos meses más tarde, sugiere: "En noviembre, mata tus cerdos". Parece que invita a vivir este mes así; es decir: literalmente.
    Y cierto que a éste lo has despachado a gusto...
    Siguiendo al refranero, oráculo y vate popular, ¿qué podremos, de diembre esperar?. Responde con esmero: "En diciembre siete galgos a una liebre, y ella vase por do quiere".
    Si no ando desencaminado (soy un Nostradamus muy versado), paréceme que te lloverán solicitantes, y que serás tú quien bien los plantes.

    Y si te hice sonreír, da por bueno mi comentario; o mándame si no a zurrir mierdecicas con un látigo.

    Vuestro es el puñal, o la caricia.

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