sábado, 11 de diciembre de 2010

Volver



A tí que me amaste nada más abrir mis diminutos ojos, madrina aquel día lluvioso. Mujer fuerte, valiente, luchadora, artesana y enorme, siempre enorme de corazón. A tí que me proteges cada día, me alientas y no me dejas ´ni un segundo que me derrumbe, justo aquí, al lado del corazón, en tus propias raíces, en tu tierra con su arte. A tí, que se que me golpeas cada mañana para echarle ovarios al mal tiempo y a los golpes. A tí, Maria Antonia Alcalde Molero, que me has cambiado la vida simplemente por permitirme estar en ella.


1 comentario:

  1. Es un hermoso homenaje. Su acrónimo -M.A.A.M.- invita a jugar con la sonoridades mántricas... Resuena como el regazo consistente y nutricio; el oleaje que viste y ablanda la roca; o el suave latir de la cuerda de un inmenso arco que apuntara a lo profundo del firmamento. Las seis combinaciones de letras dan seis coloridos alientos. ¿Has elegido las fotos por la presenciA picudA de las "Aes", y la iMponente y Mayestástica y MonuMental de la "M"?
    Un saludo, y un gusto volverte a recibir así: inMAteriAlMente, pero cierta.

    ResponderEliminar