viernes, 15 de abril de 2011

Descartes

(...) Todo lo que hasta el presente he tenido como lo más verdadero y seguro lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos: ahora bien, a veces he experimentado que esos sentidos eran engañosos, y es prudente no fiarse nunca por completo de quienes nos han engañado una vez. R. Descartes.




Hace una buena noche para descartar. Descartar es algo sencillo si se tiene en cuenta la realidad. Descartar las posibilidades ante una misma oferta, ante propuestas variopintas, descartar las soluciones absurdas ante los problemas, descartar cualquier irrealidad de un comentario o dato, cualquier archivo codificado en el subconsciente que no nos permita mejorar, cualquier sentimiento tullido. No es necesario ser un jugador de fama reconocida para descartar lo que nos sienta mal, lo que produce mareos, lo que no nos entusiasma, lo que sólo nos entristece, lo que no es capaz ni de vernos ni de valorarnos. Descartar con honradez es coherencia. Salud para uno mismo. Confianza en una posibilidad mejor por la que apostar de nuevo. Hace una buena noche para descartar. Me quedo sólo con los ases...



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