domingo, 31 de julio de 2011

Aún dicen que sus alegrías se miden en kilómetros y sus tristezas en cartas. La lógica acumulada en una caja de cartón de algún trastero y la práctica recorriendo senderos de paciencia en caminos sin sombras y sin pulsiones.

3 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada, que lo sepas. La he releído unas 20 veces, y cada vez me resuena en un eco distinto. Me hago esta pregunta: ¿puede un vacío ser víctima de ultraje, violencia, o perversidad? Te la propongo, hala.
    :-\

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  2. Todo puede ser víctima de ultraje, lo que cambia es el verdugo; éste puede ser el tiempo, las palabras, las ausencias...incluso en la nada se puede robar la misma decadencia. Se puede prostituir el vacío si con él no se consigue renacer para el equilibrio...

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  3. Sí, es cierto. Pueden ser muy distintos dos vacíos. Uno puede caber en el interior de un anillo o similar, el otro en el minúsculo agujero de chincheta de la foto que preferías en la pared, donde tuviera significado, ¡diera significado!
    Y no son invisibles, aunque son una nada real y muchas nadas aparentes, por mucho que los tapes o vacíes, siempre se ven.
    Gracias, Puri.

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