lunes, 31 de octubre de 2011

4 Patas Jumilla comunicado en contra de los ignorantes culturetas

"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que son tratados sus animales" Yo en este caso añado la grandeza de un pueblo como el de Jumilla. Y a aquellos que se denominan defensores de la cultura sin cuidar a los seres que les rodean, son en verdad bastante más incultos, ignorantes y pobres de lo que creen. P. J. H

La Asociación para la protección y defensa de animales y plantas (APAP) 4 Patas Jumilla no pensaba responder a las personas, grupos políticos y colectivos que han utilizado los 12.000 euros prometidos por el Ayuntamiento en 2012 para ayudar a los gastos del Albergue Municipal de Animales Abandonados para realizar comparaciones, en nuestra opinión, desacertadas.

Pero nos duele y nos entristece ver como se falta al respeto, primero, de los animales de la calle y, segundo, de los voluntarios y socios que hay detrás de nuestras siglas. Ya es suficientemente triste comprobar todos los días hasta donde puede llegar, y sin que sea perseguida, la crueldad humana (galgos ahorcados de árboles, perros con las patas cortadas con sierra, cachorros muertos ahogados en bolsas de basura, animales agonizando en las carreteras), como para sumar a esa tristeza la de ser utilizados y mezclados con guerras de intereses puramente económicos y políticos que, les aseguro, no son las nuestras.

Quien piense que lo nuestro es una afición, algo que nos divierte hacer en nuestro tiempo libre, se equivoca taxativamente. Somos un grupo de ciudadanos que asume libremente la responsabilidad que corresponde a la Administración Pública.

A quien le parezca que el dinero de nuestro convenio no es una prioridad le preguntaría qué precio tiene salvar una vida… ¿y las 400 que se han salvado en lo que va de año?. Porque recuerdo que en Jumilla no hace muchos años se encerraba a los perros en jaulas diminutas (todavía se pueden ver en la caseta que hay a pocos metros del albergue) y se les mataba con carne envenenada. Años después, una empresa privada se los llevaba de Jumilla para matarlos. ¿Su culpa? Haber caído en manos de un humano irresponsable. No vamos a permitir, con convenio o sin él, que la crueldad se respire en nuestro pueblo tan alegremente.

Informar también de que el dinero que aporta el Ayuntamiento de Jumilla es mucho menor que en años anteriores y que 12.000 euros son una mínima ayuda que está muy lejos de cubrir todos los gastos que conlleva mantener un albergue de las características del de Jumilla. Como datos, destacar que en 2010 la asociación asumió gastos por valor de 19.307’94 euros y, en lo que ha transcurrido de 2011, 16.782’81 euros. Ese dinero no ha salido de otro sitio que del centenar de ciudadanos que son socios de la protectora y de los bolsillos de sus voluntarios, colaboradores y personas anónimas que consideran que la defensa de los derechos de los animales sí es una prioridad.

Tampoco sería cuantificable las horas de trabajo que los voluntarios dedican a un servicio que es municipal, de todos. Desde que el albergue abrió sus puertas en diciembre de 2009 ha habido voluntarios trabajando por la mañana y por la tarde. Las vacaciones del trabajador municipal no son cubiertas por ningún otro operario, tampoco los fines de semana y los días festivos. Y los voluntarios son personas con trabajo, familia y responsabilidades a las que renuncian un día sí y otro también para solucionar el problema que otros generan con su irresponsabilidad y falta de respeto, el mismo respeto que hoy pedimos.

No puedes decir que respetas a la asociación o a los animales y luego utilizarnos para realizar comparaciones. Nosotros no nos comparamos con nadie, porque las comparaciones, como bien se sabe, son odiosas. Las personas que nos respetan se han interesado por visitar el albergue alguna vez y entender lo que hacemos. Y nadie de los que ahora están jugando y frivolizando con el alimento de animales que solo tienen el albergue o la muerte nos ha preguntado nunca por lo que hacemos.

Podrían visitarnos un día, mirar un animal enfermo a la cara y decirle que su sufrimiento no es prioritario, que hay personas importantes que merecen homenajes, que los humanos necesitan actividades en su vida que tiene que pagar el Ayuntamiento, que hay que organizar festejos y actos de culto porque, además, generan riqueza. ¿Qué cultura o riqueza puede tener un pueblo que deja morir a sus animales?.

Sirvan estas palabras también como agradecimiento sincero a todas las personas que a fecha de hoy mantienen intacto el sueño de vivir en una sociedad más justa para todos. Y ese sueño no es otro que la disolución de la asociación lo antes posible, porque significará que las Administraciones Públicas han asumido su responsabilidad y los humanos, su presupuesta humanidad.

Irene Santos Morales
Presidenta de la Asociación para la Protección y Defensa de Animales y Plantas (APAP) 4 Patas Jumilla
Se escurrió de entre sus manos. Rodando y rodando fue a dar con la puerta de salida chocanco bruscamente con el recibidor. Exhausta y olvidada, se sentó en la moqueta a llorar. Cuando el invitado marchó para casa, la recogió con una sonrisa, ofreciéndole el extraño calor de sus piernas.

Envido

Con ochenta y cuatro años el jugador lo único que había perdido era tiempo.

A Platón

Cuando abrió los ojos estaba conectado a una máquina; todo a su alrededor eran cables, goteros y color verde. Nunca imaginó que el "amor" fuera una enfermedad mental tan severa.

martes, 25 de octubre de 2011

Mil metros lisos

- ¿Cuál es el propósito de la caida Mister T?
- Dejarse la piel pero no las piernas. Llenarse de tierra sin intoxicarse. Comprender el miedo y aliarlo. Conocerse a sí mismo más que al enemigo y respirar.
En días como hoy la rabia escupe en forma de lluvia. Una lluvia que no moja pero ensucia, no calma sino enfurece y tampoco arranca los sonidos canívales de los idiotas. Basta con mirar a través de las gotas para agrandarlo todo incluso, la basura humana. Malditos esos pies que estropean los charcos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Festina lente

Apresúrate con la calma de un pingüino antes de lanzarse al oceano en manos del despertar de la muerte de una noche. Separados del suelo con la conciencia pegada al asfalto. Las manos tan libres como atrapadas las lenguas y así progresivamente, deshazte del camino en la distancia. Regálales los libros amarillos ya vendidos para comenzar a leerlos desde la página en blanco despiertos en sueños. Los excesos de control, la recuperación del comienzo en la enfermedad. Se ha de partir del kilómetro 764. Siempre fue nunca y ahora elige ser mañana.
Insultar al aire es lo mismo que amar en el vacío,
a nada hace daño y a nada toca, de ahí que no exista efecto rebote.
Los actores utilizan este concepto, los demás, no sabemos.

Opinión sobre el viejo y el mar

En la red del viejo pescador lo que había no eran presos sino voluntarios; es difícil entender que los más sabios conocen el momento de partir.
A veces, el dolor se eleva hasta perder el peso y convertirse en pluma.
Siendo pluma es capaz de recorrer kilómetros hasta decidir posarse en la tierra adecuada, para morir y después nacer.

Medea

Danza sin fuerza sobre mi cabeza y sin silencios,
Levanta los brazos adornando círculos, rompiendo muertos con sus manos.
Una pierna y un salto, una carrera y dos lazos, un mundo y un dado.
Un alto, un giro y después la pirueta, la sangre que brota ya no es fresca...
Medea, medea, huye de mí Medea!.

Magia y sincronía temen airosos guerreros,
- o turbios cobardes de frente yerma -, sólo pérfidos enanos...
 Labios de papel, piernas de tijera, uñas de gato.
Inteligente bruja que crece terca, violenta la lengua y estirpa el beso.
Medea, medea, ¿quién fue Jasón sino una marioneta?
Tu hijo espera: rey sin tierra; eres vieja.
Escúpe tus palabras en cera, rompe su mar, insulta el kaos...
arranca sus manos y alimenta después poco a poco a sus hienas,
cósele las sienes y alza tu argucia.
Un paso atrás, he ahí la tuerca.
Medea, medea...yo soy tú...
¿Tú quién eres Medea?

jueves, 20 de octubre de 2011

¿Experimentar es un grado más de inteligencia o de ignorancia?- hablando del tratado de los idiotas-, ¿Y pedir perdón, es un grado más de culpabilidad o de ignorancia ? sin tratado que corresponda y según hemos venido debatiendo (respecto al acto estúpido de justificar el mal ajeno). Espero que cuando ose contestarme  no sea a través de las líneas del correo que me obliga hoy en día a escribirle compulsivamente...-leyó con risa malévola entre dientes-.
Uno tiene la extraña sensación de haber nacido ál escuchar ciertos gritos, golpear los espacios vacíos y sentir frío- dijo tomando un cortado. ¿Qué diferencia puede existir por tanto, entre eso y negociar cada día con los fantasmas de la casa?-.

lunes, 17 de octubre de 2011

Aimtp fragmento

"Lo que nos hace personas normales es saber que no somos personas normales"
H. Murakami



Cruzamos una senda llena de piedras y me preguntó cómo estaba. Habían pasado más de dos años sin que nos viéramos, sin poder intercambiar fotos o cartas siquiera. La recordaba menos alta y más distraída y sin embargo, había sabido conquistarme de nuevo. Ella estaba radiante, fuerte, incluso en chándal. Justo antes de terminar el camino de hora y media y de sentarnos a reponer fuerzas en la fuente, quiso saber cuál era el estado de mi corazón y en aquellos momentos, -tras una obtusa ruptura-, también de mi mente. El deporte era entonces nuestra antigua cerveza del viernes. Me parecía curioso que ella quisiera escucharme, escuchar las penas de alguien cuyas complicaciones podían disolverse con una buena película de los hermanos Marx. Entonces tenía treinta y dos años y yo veintisiete y la echaba de menos, la había echado mucho de menos...

domingo, 16 de octubre de 2011

La única enfermedad que existiriá siempre es aquella que nos separa del suelo y asusta a la inteligencia cada noche en la cama. La única cura... quién la tiene, la conoce.
Llegó el momento en el que entendió porqué se le cayeron los dientes o porqué no podía ponerse más los patines boomerang o tirar pelotas de tenis en la terraza del vecino si después no pensaba ir a buscarlas; le enseñaron  porqué no era bueno ser explícito o no debía conceder más de dos oportunidades al azar y tampoco porqué no era correcto contestar siempre con cortesía y honestidad."Tomar café -, me dice, -es bueno si por malo se entiende sentirse de vez en cuando un poco nervioso".

viernes, 14 de octubre de 2011

Me llamo Rojo, Paz 30

(...)Si el viajero que se sentaba junto a la ventana no hubiera estado tan cansado del viaje y hubiera prestado un poco más de atención a los enormes copos que descendían del cielo como plumas, quizá hubiera podido sentir la fuerte tormenta de nieve que se acercaba y quizá, comprendiendo desde el principio que había iniciado un viaje que cambiaría toda su vida, habría podido volver atrás. Pero volver atrás era algo que ni se le pasaba por la cabeza en ese momento (...).
Orhan Pamuk. Nieve.





El edificio era rojizo en su esencia más alta y más profunda. La piedra, dueña de muros y losetas casi tanto como el moho de las escaleras. Agujeros afilados entre escalones fueron un día hurgados con los dedos de los pequeños. Habían pasado más de cincuenta años para preservar un orgullo tan rígido como pobre y seguir apilando las botellas en la cava secreta y el embutido en la diminuta despensa entre galletas con mantequilla y chocolate puro. Arcones y medicinas, ropa de plancha y betún afirmaban la decoración de la sala de los trastos al fondo del patio a la izquierda. En casa de ateos almanaque de vírgenes. Sólamente dos plantas: una sóla de habitaciones. La cocina, pequeña y blanca con encendedor rojo recreaba los desayunos de Eco y noticieros en la radio con tisana de cantueso y risa aguda de dientes separados. Existía en aquel momento el gusto extraño de esconder los dulces o los caramelos de menta en el segundo cajón del mueble azul cercano a los quemadores. Tenían vecinos con muros decorados de otro tipo de pinturas y materiales pero no eran menos altos y si menos altivos que aquel inmueble de roja piedra. Al toque de queda de Todos los santos almuerzan eran preparados los domingos los arroces de campo o de primavera y el estraperlo de antaño, las bocinas de la guerra, el hambre agotador, los poemas en pena y el recuerdo de la tuberculosis eran sólo algunas de las sombras de la salita con olivetti verde y libros prohibidos en los diminutos estantes de madera. A diario, no había dinero para el periódico o tal vez no habían ganas. Durante años la imagen fueron los baños de calor en el barreño de la pila negra, las risas delirantes continuadas por toses aplacadas con manos de gota y cardiopatías en las entrañas. El pasillo de piedra blanca aparecía plagado en fiestas y navidades de  juguetes diminutos de madera: zompos, trenes, ballones y de incluso, caballos de cartón. La comida decían "es algo con lo que no se juega, y "las huchas crecen solas mientras los duendecillos roncan y duermen la siesta". Camas reconfortantes con ventanas de madera fueron mantenidas con la holgura del que no aparenta, ni siquiera lo intenta. Paz roja, paz 30.


jueves, 13 de octubre de 2011

Fight fire with fire

(...) En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras (...).
Rosalía de Castro
Follas novas 1880.
A Laly


A todos aquellos que la escucharon en el discurso les quedó muy claro cuales eran las normas para no romper lo que tanto trabajo había costado levantar. Miles de firmas y de panfletos se amontonaron en la mesa de entrada mientras sus manos rojas y su frente limpia ondeaba la bandera de haber alcanzado lo más preciado de su esfuerzo, de sus letras, de sus manos, la libertad del que sueña y el abrazo del que realmente es amado. Tras dos horas de lecturas comentadas, apenas media de agradecimientos, cogió el libro que un compañero le había regalado aquella misma tarde, ojeó el prólogo y miró hacia la puerta de salida. Una vez fuera, con el tumulto de un viernes a lo lejos, releyó la última carta de su padre: hay que ser caballo para recorrer kilómetros sin desfallecer sin embargo, sólamente se puede ser cometa para alcanzar y disfrutar de la propia y "verdadera" luz... A fin de cuentas, ella era su luz.