jueves, 13 de octubre de 2011

Fight fire with fire

(...) En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras (...).
Rosalía de Castro
Follas novas 1880.
A Laly


A todos aquellos que la escucharon en el discurso les quedó muy claro cuales eran las normas para no romper lo que tanto trabajo había costado levantar. Miles de firmas y de panfletos se amontonaron en la mesa de entrada mientras sus manos rojas y su frente limpia ondeaba la bandera de haber alcanzado lo más preciado de su esfuerzo, de sus letras, de sus manos, la libertad del que sueña y el abrazo del que realmente es amado. Tras dos horas de lecturas comentadas, apenas media de agradecimientos, cogió el libro que un compañero le había regalado aquella misma tarde, ojeó el prólogo y miró hacia la puerta de salida. Una vez fuera, con el tumulto de un viernes a lo lejos, releyó la última carta de su padre: hay que ser caballo para recorrer kilómetros sin desfallecer sin embargo, sólamente se puede ser cometa para alcanzar y disfrutar de la propia y "verdadera" luz... A fin de cuentas, ella era su luz.

3 comentarios:

  1. Hermosísimo!!!
    Muy agradecida.
    Tu bella luz me alcanza...
    Laly

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  2. Da gusto leerte, una cascada fresca de emociones ;)

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  3. Muchas gracias a los dos y un abrazo enorme!!!

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