jueves, 15 de noviembre de 2012

Green on blue



Fotos: P.J.H
 
La esperanza es lo último que se pierde y que vamos a perder siempre que se trate de la educación, de la sanidad pública y de los servicios sociales. La esperanza de mantener y de poder luchar por estos derechos por y para todos.
 
  
 

martes, 13 de noviembre de 2012

Y llamar

Fotos P.J.H
 
 
Puedes entrar, llamando a la puerta; si te acercas a la ventana, pero no saludas, no sabré si llegaste y probablemente, decida marchar y todo serán imágenes y todas inventadas.



Según escala

 Fotos P.J.H
 
Todo era tan pequeño que nos sentimos enanos -jugando en un parque de atracciones para niños- y sin embargo, lo único gigante eran nuestras creencias, casi más que la casa, el sueldo o los bancos.
 
 

sábado, 10 de noviembre de 2012

The sun rising


A propósito de curar las grietas del sueño, de las manos y de los viajes, dice el sol que él tiene el remedio. Mirándolo a los ojos, creo que dice la verdad...
 
  

Bleue

 
 (...) "He acariciado a la gran naturaleza, y he buscado al calor del ideal, el verso que está en el astro en el fondo del cielo, y el que está en la perla en lo profundo del océano. ¡He querido ser pujante! (...)
 
 
 
(...) Porque viene el tiempo de las grandes revoluciones, con un Mesías todo luz, todo agitación y potencia, y es preciso recibir su espíritu con el poema que sea arco triunfal, de estrofas de acero, de estrofas de oro, de estrofas de amor." (...).
Fragmento de Azul, Rubén Dario.

 
  Fotografías P.J.H
 
 

Time-lapse


Cada vez que subía la cuesta, cansada, allí estaba ella, con sus manos gruesas y su pequeño cuerpo encogido vestido con una gran sonrisa y una toquilla de lana. Día tras día, la cuesta no importaba pero si su abrazo y su calor. Cuando hubo desaparecido, pintó la pared donde ella siempre la esperaba para levantar la frente y volver a sonreír.
 
 
P.J.H
 
 
 
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

De luz


 
Fotos P.J.H
 
El reflejo es un arma importante pero más importante es ser filtro o capacidad para hacerlo.
 
 
 
 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Je ne monte pas

 
Foto P.J.H
 
 
Aún sabiendo donde estaba la puerta dudo del acceso, de las rocas y se le torcieron los pies. Da igual la luz o el ruido de alrededor cuando el final es uno y está dirigido. Usted puede subir dando saltos, boca abajo, de espaldas o volando -si se atreve- pero hay que llamar y después cerrar bien y limpiar la mirilla.
 


Estado de una nación, nociones de estado

Fotos P.J.H
 
 
Entre las ruinas lo encontré, o los pedazos que de él quedaban con su estructura a la intemperie y su alma de vidrio hecho pedazos, amontonándose en rincones y abandonando los títulos y cuadros colgados en marcos antiguos apenas ya con valor. Iba a ser rehabilitado o reconstruido... Nunca vi el resultado pues yo también me marché.  Como en los casos anteriores,  los sacos de cemento y todo el material, el dinero de la inversión desparecieron; no así el arquitecto y los obreros que allí de huelga aún permanecen casi afónicos ya.
La calma es libre pues no puede comprarse, pero de ser pobre, se habría vuelto loca.

domingo, 21 de octubre de 2012

miércoles, 17 de octubre de 2012

El árbol


 
 
El árbol que era una pareja, o un hombre o sólo un árbol...
 
P.J.H

No se han despedido, eso es lo malo

He tenido una conversación con fantasmas y parecía tan real que creí haberme marchado yo también. Estos fantasmas ni siquiera están muertos y no creo que hayan prestado mucha atención a lo que tenía que decirles. No se han despedido, eso es lo malo.
 
 
 


Alentejo





Big steps and small doors: naroow paths and long hours; Quick images and indelibles memories...

martes, 16 de octubre de 2012

Sé que si te miro así, fijamente, pronto dejaré de verte.
No es un efecto óptico, créeme, hoy sólo hay nubes.
 
 

Y dejarlas partir en la orilla

No se cuantas tardes pasó en el mismo lugar o creyendo que ya estaba allí pero escribió varios cuadernos y otros tantos los mandó por paloma mensajera. Tuve suerte de conocerlo antes de que llegase a las conclusiones y desde entonces, escribo junto a él ciertas actualizaciones e incluyo anexos. Suelo contestarle con botellas pero el río empieza ya a secarse.
 
 

Tempo

Como a sus ochenta años no estaba seguro de tener tiempo suficiente, cambió las pilas a todos los relojes de la casa.

Cansancio

Lo llevaba puesto, por eso era incapaz de verlo.

domingo, 7 de octubre de 2012

De cuando miro al techo

Cuando la acción no toma forma es porque una acción mayor sucede dentro del ser que se presenta inmóvil; esto es, la quietud es en sí acción y movimiento hacia el futuro y en el presente. Nada está jamás quieto ni en tiempo ni en espacio. Tal vez, con suerte, hayan segundos de silencio.







De ciencias


Experimentó varias veces con las sustancias con pocos resultados. Una vez obtuvo algo similar a lo que buscaba decidió analizarlo en profundidad para comprender los posibles "fallos". Después de varios meses comparando la obra imperfecta, entendió que su descubrimiento era "el otro" que ahora yacía un tanto descuartizado sobre la mesa de operaciones.


De paso

 
No creo que aparezcas en tantas noticias pero de esconderte en ellas con tiempo o sin él alguien seguro te habría encontrado.
 

Hope and fears





Créeme si prefiero enmudecer de golpe o ser una sombra o un gato negro huyendo por los tejados. Algún día, parte de mi será discurso y párrafos en algún otro soporte y apareceré a plena luz del día donde será imposible no reconocerme. Mientras tanto, disfruta u olvida.

Porque era amor, quedó aparte



Digamos que el camino era de salida, y el que lo pronunciaba, en este caso yo, no podía quedarse. Como lo era en realidad, tuve que dejarlo aparte...


 

jueves, 27 de septiembre de 2012

Tiempos modernos

Y al séptimo día cancelarás tu correo, arrancaras el cable de la televisión y utilizarás los periódicos para crear obras de arte o chaquetas o los comprarás solo por las películas. Las palabras igualdad, cambio, justicia, equilibrio, sostenibilidad, solidaridad formarán parte de un idioma como el arameo apenas conocido y te cuidarás de alegrarte públicamente por tu suerte o por conservar tu trabajo. Esconderás las instituciones públicas para que no sean destruidas y venerarás como a un dios castigador al concepto de democracia actual.

Quello che manca

En la sección de deportes aparece: Victoria sin tí.

La pluie La plus Lourde

 
Golpe, roca, golpe, viento...
sin tregua...
ante la mirada permeable y el alma arcillosa...
cuentan que un cuerpo se inunda.



miércoles, 26 de septiembre de 2012

martes, 25 de septiembre de 2012

Y pagar la cuenta

A la tercera taza va la vencida, una ventana y un paso de cebra. Él lleva un abrigo verde, cruza el paso de peatones y sabe que llega tarde. Ella aceptó llevar el abrigo rojo y mira a través de la ventana. Deja la taza en la mesa observando la marca del poso e inicia la maniobra de salida rauda, mirando hacia el suelo. Justo la camarera se cruza en su camino con suéter ámbar y pocas buenas palabras, el zumo de naranja se derrama y cae lentamente por la prenda de paño, será mejor quitarse el abrigo, salir sin él y pagar la cuenta.

Deseo miserable

Primero quitaremos la chaqueta y la camisa, lento muy lento para disimular que no hay prisa o que hay demasiada. Después, pondremos la venda en los ojos y con el tacto adormecido tocaremos la piel igual que otra cualquiera desnudando el cuerpo pero nunca el alma; los dedos quemados tocan igual una piel distinta. La lengua, con sabor a tabaco, tampoco sabe a nada, sólo a veces a tiempo. El ser humano necesita abrazos, quedarse quieto antes de despegarse del miedo; la inteligencia debe aprender a esconderse en los recobecos de la nuca, los brazos y las rodillas para inventar nuevos territorios donde llorar o reir hacia dentro. Si la luz aparece, despertar ágiles antes de desayunar con el tumulto de una esperanza.
 
 
 

lunes, 24 de septiembre de 2012

Vida

Al parecer atravesó dos ríos, cruzó tres lagos y nadó un mar entero para poder encontrarlo. Cuando rozó su brazo y desapareció, quedó convertida en agua.

De mente

De no haber sabido escribir, ni hablar, ni cantar, le hubiera resultado más fácil decirle que le amaba.

Primer paso

La primera vez que vino a consulta tenía fiebre, después toses y al final un resfriado. Varios fueron los antibióticos que tomó a lo largo de los meses, le quitaban las itis y otras al poco aparecían. Un día se quedó quieta en la habitación, bastaría con comenzar a cerrar la ventana.


viernes, 21 de septiembre de 2012

Acertijo

" Yo no lo sé. Allá ustedes. Quizá sean de una pasta distinta, pero yo soy así. ¡Qué le vamos a hacer! Asumo toda la responsabilidad (...)"
(Yo no lo sé...)
Max Aub
 
-Que me pregunte tantas cosas no es lo malo, lo malo es no saber si realmente quiere saber la respuesta y si, dentro de lo malo, yo podría mostrarle su verdad-, expresó cansada Religión.

Bestiario

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
El dinosaurio
Augusto Monterroso
 
 
Habían tres moscas dando vueltas alrededor, no maté a ninguna. Venían y yo esperaba con el diario, las gafas sobre la cabeza y el dominó. Sólo pasaron tres horas, seis y puse la cafetera, cavé un poco justo al lado del antiguo columpio y pinté a mi último nieto. Después, se largaron las moscas y aparecieron los mosquitos, saqué la caja de cigarros y encendí las luces, comí alguna galleta y usé el cardigan rojo, ordené las fotos del último álbum. Dos semanas, tres meses, tampoco estaban los dos lagartos transparentes de la fachada y ordené la carpeta de los recibos. Dí una vuelta alrededor de la parcela y hasta saqué la basura; para entonces, el cerro estaba encogido. A los tres años cambié el sofá y me fui a la cama, desperté con 13 pastillas y Lolo ya no trinaba. Pasé una década pagando y cerrando cuentas y hasta llamé al notario. En las bodas de oro, cambié las lámparas y el buzón; me trajeron un andador. Toby desapareció y era muy viejo. Habían algunos gusanos sobre mi, no pude matar a ninguno.
 
 
 
 

Fijamente


La última muerte se me olvidó, que es como si hubiera muerto doblemente.
Última
Luis Britto García
 
 
 
De las pocas veces que lo miré a la ojos, siempre tuve la misma sensación: no estaba ahí, había salido y no tenía llaves.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Yo hago el prólogo y las acotaciones


Cuando me pidió que escribiese algunas frases para su libro pensé que se trataba de una broma, una absoluta y concienzuda broma sobre ser considerado suficientemente bueno para poner tu nombre y apellido junto a cerca de trescientas páginas que has sido incapaz de escribir pero si has creado y han sido relatadas por sus manos y su tiempo... Esas trescientas o puede que quinientas páginas que has llegado a trabajar a su lado, esas quinientas páginas donde seguramente le diste forma a un personaje con menos genio y mejor forma física que tú, un personaje fundamental para la conclusión a la que tu pareja ha llegado sobre la vida, la esencia, lo fundamental de lo que somos mientras que, con sumo cuidado, le sirves el café, el zumo y las malditas tostadas. Paso a paso, has dejado entre párrafos gran parte de tu vida y de tus sueños, algunos viajes inconclusos por ponencias o por falta de saldo y muchas banalidades en honor a la cultura o a la falta de ella. Es decir, que te planteas como añadir o por qué añadir algunas de tus frases cotidianas disfrazando a un genio o a un hombre intermedio disfrazado de genio; para sonreír más tarde para la foto de tal o cual revista o del periódico que engordará momentáneamente su ego y su conversación y las páginas de una dictadura de la mediocridad y vuestro salón. Sobre la media noche te sentarás en el escritorio o junto a su cama con los ojos bien abiertos e intentarás que tu mente vuele por encima de los impuestos, las vacunas, las revisiones médicas y la incertidumbre de la visita de tus vecinos, repasarás la vieja biblioteca de tus sueños, mirarás con melancolía algunos de tus escritos –los mismos que hoy te parecen horrendos- y decidirás con que autor o con cuáles deberás abrir su prólogo o concluir tus acotaciones al interior de su magnífico trabajo de tres años en el que tus labores diarias, tu trabajo en la residencia y tus viajes a los organismos públicos no tendrán cabida por razones obvias de no interesar absolutamente a nadie. Me pidió que fuese yo y no otra ni otro de sus amantes –a los que yo pretendía ignorar o no conocer-, quién dejara retazos de “lo que pudo ser en mis manos” en su obra –digamos que por puro afecto-, suponiendo que no fuese por el sentimiento de culpa de haberme exprimido cuando aún sabía de literatura y de escribir relatos o de, dejándome desarmada ante hacienda, haber tenido la valentía de dejar el antiguo trabajo y enfrentarse a la hoja en blanco sin reparos ni tarjeta de crédito. Para eso ya estaban las mías, mi rutinario trabajo y mi miedo al riesgo y por encima de todo ello mi aplomo y mi amor incondicional por él, un él casi siempre sin mí.

Los sordos también conversan, amor

¿Y qué le dirías?

Le diría que busque la oscuridad, que le sienta bien incluso cuando la lleva por camisa, que se vaya, que desaparezca y no hable y no tenga forma, ni apellido, ni palabra, ni rostro, ni nada. Le diría que se ha hecho tarde y que duermo porque es mi obligación porque él nunca me habló de hacerlo porque sino hasta eso hubiera abandonado y no habría vuelta atrás para perder la memoria, el buen humor y las carnes. Le diría que deje de nadar contracorriente, que está cansado y puede quedarse tranquilo boca-arriba en medio del mar inmóvil –tal vez le aparezca la sirena- mientras yo me alejo aún con sus huellas en la orilla de la playa y una tremenda picazón en mis ojos, que se quede tranquilo, le diría…y después rogaría por una plaga de medusas blancas.


¿Qué no le dirías?

Q con luz o sin luz tiene siempre la misma figura -que no calma- y el mismo gesto y no se puede quemar ni con el flash abrupto de mi cámara porque hasta en ella reside algunos días. No le diría que la sensibilidad he descubierto que la tengo a medias y que no me gusta su sobre-exposición, ni el egocentrismo ni la idealización que me profesaba pues ambos sabíamos en el fondo que era falso. No le diría que fue mi maestro de tantas cosas y a la vez mi peor alumno de casi nada. No le diría que resopla siempre cuando la vida le sonríe y que de tantas críticas puede que le salga pluma o se quede sin voz o sin lengua.

Correo


Ella quiso contarle una historia sobre una joven que se enamoró de él. Quiso hablarle de lo que el tiempo es capaz de hacer con la esperanza y también con la desgana para concluir que lo verdaderamente laborioso es no desenamorarse y heroicamente mantener por encima de todo la salud. Le escribió su idea de futuro -en dos cartas distintas sin mucho ritmo: una graciosa (que no lo era), una profunda (que tampoco)-, y las envió al buzón teniendo en cuenta las inclemencias del tiempo. Esperó paciente cualquier garabato con su nombre y apellido, discutiendo sobre lo mismo o sobre la imposibilidad de discutir para ponerse de acuerdo, y ante el silencio y el ruido, empezó a diluir toda euforia en infusiones de menta y debates del pensamiento lógico y banquetes de plantón. Digamos que el amor siempre era una locura y nunca una cuestión de educación pero todo esto no podía ser explicado en una tercera carta…
 
 

Conversación invisible

(...) En un cuarto extraño, para dormir, tienes que vaciarte. Y antes de vaciarte para dormir, ¿qué eres? Y cuando te vacías para dormir, no eres. Y cuando estás lleno de sueño, nunca fuiste. No sé lo que soy. No se si soy yo o no lo soy.(...)
Mientras agonizo. William Faulkner.



Hoy duermo a su lado y tengo miedo. Estuve escuchando una entrevista en la que Paul Auster hablaba del miedo y entendí mejor lo necesario que es a veces sentirlo, y sentirlo en las personas principalmente, por el hecho de desaparecer en la página, en la vida, en la historia, como si en la desaparición misma hubiéramos centrado la configuración de la vida, de la imagen de los seres de alrededor, como si se tratase además de un hecho irremediablemente certero, precisamente, para reflejar la invisibilidad de lo que nos mueve y conmueve y que nos impide continuar si no es de este o nuestro propio modo. Al igual que se pierden ciertos personajes, o que se nos escapan ciertas negociaciones en las páginas con el silencio de un sabio omnipresente, es necesario asociar la pérdida a la discapacidad entendiendo esta como la imposibilidad de dar un solo uso autónomo y autosuficiente del ser que no sabe que es el pulso o el instinto. En esa ausencia de esencia coral donde el personaje crece y comienza a sentirse y a temblar ante el medio, ante la desaparición y la incógnita, ese vacío al sentirnos justamente incompletos, comienza la mirada transparente del despertar; del que quiere por fin desperezarse y no sabe nada y su boca y su cuerpo se rinden ante los movimientos automáticos. Perder, la pérdida, ganar, las ganancias…todos estos conceptos que para mi se entienden sólo en la contraposición, en la falta de, en la ausencia de cuando y cuánto podemos decir hemos tenido, de haberlo podido contar y palpar en el alma, en los dedos, en el estado de ánimo; esa benevolencia que pensamos es innata y propia porque sí son el previo paso al miedo, a esa palpitación que nos muestra quiénes o cómo somos cuando no estamos listos para casi nada y sólo lloramos como el niño que pide ayuda. Duermo a su lado y tengo miedo, aunque no duermo porque escribo y temo que la pérdida me haga un ser invisible o me haga darme cuenta de que he perdido a muchos invisibles en el trayecto que han dado pie a mi actual discapacidad para, todo hay que decirlo, perder el miedo.






viernes, 24 de agosto de 2012

Por la página 1

Cuando me senté a su lado apenas quiso mirarme. Sacó el cuadernillo que llevaba en el bolsillo de la camisa y lo puso sobre la mesa. Después me pidió que tomara nota y que no hablase hasta que hubiera acabado de dictarme. Comenzó diciendo que habían dos tipos de ventanas y que él no era partidario de las ventanas cuadradas. Levanté la vista desconcertada y me miró con intención de lanzarme el café hirviendo en el rostro asique no dije nada; con mi caligrafía más ilegible que de costumbre, escribí sin atender demasiado a sus explicaciones. Tras las ventanas vinieron los dos tipos de lámparas y los dos tipos de bolsas para la compra. Yo me pedí otro café pero esta vez con hielo, quedaban solo tres páginas para finalizar el pequeño cuaderno y aún así hube de continuar con la labor automática que me había sido impuesta. Al finalizar el cuaderno, antes de colocar el bolígrafo sobre la mesa de madera, lo miré directamente. Tardó varios segundos en decirme nada, segundos excesivamente largos lo suficiente para entender que la escritura en esa mesa para mí no había finalizado y que cualquier palabra a partir de ahora debía de brotar de mis dedos y ni mucho menos de mi lengua.

 

Me sobren paraules

Se le habla demasiado a quién no escucha y apenas articulamos palabras para los que deben entender nuestro enunciado. No es la incoherencia, es la desconexión de los seres humanos.



miércoles, 22 de agosto de 2012

Lentejas

Madrid 1936. Interior, día, comedor

LUIS: Oye, Dolores, ¿por qué no planteamos eso que me has dicho?
DOLORES: No sé, Luis, no sé, me da vergüenza.
LUIS: Pues no te la ha dado decírmelo a mí.
DOLORES: Veréis, hijos, ahora que no está tu marido, hija, y perdóname Manolita, pero supongo que habréis notado que cada día traigo menos comida a la mesa.
LUISITO: Sí, ayer habían muy pocas lentejas, pero no me extraña, cada vez hay menos comida.

Secuencia fílmica de la película Las bicicletas son para el verano Jaime Chávarri, Novela de Fernando Fernán-Gómez.


P.J.H

miércoles, 8 de agosto de 2012

Escondite

P.J.H

Prefiero quedarme detrás donde aún puedo ver que girar a la derecha y quemarme. No es que tenga miedo al sol o al fuego sino ¿qué es del camaleón sin la piel?






De pie en la silla al sentarse sobre el suelo

P.J.H

Hay que sentarse tras la carrera, si hay o no hay detalles, es algo que la vista no siempre muestra, algo así como el equilibrio al taparnos los ojos.

jueves, 2 de agosto de 2012

Reins


Some words were never thounght but expressed as it happens to be always my fear. When it comes to feel we should be ready, but we are not; just because we spend our whole life just playing with the language to be completely mute and somehow scared...drawn it! and It will be gone.

Ayudas

Cuando cada noche se acuesta a mi lado tarda cerca de una hora en cerrar los ojos y dejar las horas pasar tranquilas. Las camas siempre han estado juntas y también las dos sillas donde dejamos, cada una, nuestras cansadas ropas y el armario que compartimos. No siempre le resulta fácil tumbarse y con frecuencia espera a que yo llegue del baño para ayudarle a subir las piernas. Después se tapa, inspira y empieza su resumen de cosa diariamente incomprensibles. Entre capítulo y capítulo del libro que leo, asiento, pues ni siquiera espera que yo conteste a sus preguntas, o que responda a sus propias conclusiones, sabe que poco o nada tengo que añadir y sin embargo, si sabe que busco escaparme de las injusticias que desde las siete de la mañana comenzaré a sufrir a pleno sol sin poder quejarme. A veces me pregunto qué hemos ganado los que siempre hemos estado perdiendo, quizá una ilusión, una vana ilusión que hoy sigue atendiendo al fenómeno del espejismo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Aún así eres



P.J.H

Te espero en el balancín como tantos otros veranos,
espero tu risa y tu ímpetu y también tu genio.
Despierto con tu mirada y tus exclamaciones y no lamento los años.
Es Julio y sé que vienes a pasos cortos y sin dudas.
Está vacío, ¿lo ves? Está vacío para tí.




martes, 31 de julio de 2012

Debe haber algo en la luz

Fotos: P.J.H

(...)Viniendo de la luz es imposible,
ver en la oscuridad por el contrario.
Yo no digo nada.
Tú me dices algo.
Si miro para atrás, mejor no decir nada (...).
Letras de la canción En el Hemisferio austral.
La Bien Querida.
Fiesta (2011)


Huellas 2





Fotos P.J.H


De vez en cuando el poeta, y seguramente muchos otros hombres, siente la necesidad de olvidar durante un rato las simplificaciones, sistemas, abstracciones y otras mentiras totales o parciales y contemplar el mundo tal como realmente es, es decir, no como un sistema de conceptos muy complicado, pero en definitiva descifrable y comprensible, sino como la selva virgen de misterios sobrecogedores siempre nuevos y totalmente incomprensibles que es en realidad (...).
Misterios.  Mi credo. Hermann Hesse.

Pero se disuelve también por la noche

Foto: P.J.H

En la exposición se pone el ojo, el estómago y el recuerdo. Se disuelven durante los meses y los años los rincones del odio y de la felicidad pero se disuelve también por la noche la fortaleza y la ira y sin querer sabemos que la conexión y su precio es alta y necesaria.

Huellas 1




Fotos: P.J.H

Eso era lo esencial, ¿no? Los años, la cantidad de años que tardó en pasar de ser joven a no tan joven, sin dejar de ver como cambiaba el mundo a su alrededor.
Tombuctú. Paul Auster.

jueves, 19 de julio de 2012

Es más fácil


Es más fácil dejar de oir y parar el tiempo que entender...entender que la luz ciega y es lo que queremos, dejar de ver: (no saber, no conocer, no correr; mirarnos cristalinos y en calma) pero no sabemos decirlo o pedirlo, no queremos...y nos puede el instinto o la educación, o el orgullo o la rabia o el amor. Más fácil: pasar golpeando sin golpearnos, saltar sin torcer tobillos apenas magullados;  tumbarnos sólo con el peso de ciertas imágenes, creyéndonos islas o gaviotas; Es más fácil la costumbre y la arena y saberse viento y agua y nada más...





viernes, 13 de julio de 2012

La sombra del precursor y de la retirada

(...)Yo venía a cerrar la puerta, me contesta mirándome a los ojos. Le dejo en el suelo y añade: cuando llega esta hora, todos se van; se hartan de tanto esperar. Entonces, vengo y cierro la puerta. El hombrecito no parece tener muchas más cosas que decir, y se mueve con desazón, como si fuese demasiado tarde y tuviese prisa por marcharse, o llevase a hombros una carga pesada y mis preguntas fuesen una molestia más. Empiezo a caminar, buscando un taxi que me lleve a la estación.
Sobre la no comparecencia a las citas.
Quim Monzó.


Primero asistí al partido de tenis y me quedé esperando, estaba cansado pero debía despedirme antes de marcharme por la grada lateral. Todo era dinámico, perfecto y sonriente: el entorno, sus uniformes, sus dientes, sus manos y sus carreras. Alguna vez jugué contra ellos o lo intenté, en ese momento sin embargo, ya había asumido ser el público paciente que mira pasar la pelota de un campo a otro sin poder intervenir en la trayectoria; deseando gritar el out en algún momento. Observar desde la altura no tiene gracia y depender del tiempo y de un reloj tampoco. Al cabo de media hora me levanté y con la perspectiva miré de frente la tierra batida...cuando ya han aprendido solos a ganar, ya más nada puede enseñárseles...





Intuición

Qué fácil habría sido no verlo, casi tanto como no saberlo pero se siente... Se siente como una punzada extraña, como una diminuta astilla que sin hacer una gran herida molesta y acaba doliendo y en el hueco que deja se ve el interior...tiempo de maletas...
Absorbió
la llama
la estancia y mi yo.
Max Aub
 
 

jueves, 5 de julio de 2012

No he caminado lo suficiente para entender sólo lo suficiente para echar de menos.

Por si no lo sabes


Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo.

Alejandra Pizarnik



martes, 3 de julio de 2012

Kalme

Me gustaría decirle a ese niño que pasa por mi calle a toda prisa que no corra, que total lo van a esperar igual, que quizás ha de entregar un trabajo, comprar una barra de pan, jugar un partido de fútbol o alcanzar el autobús pero que nada es definitivo, que nada es único e inamovible, que no pasa un sólo tren en esta vida para llegar al mismo destino, que son cuentos chinos; que hay que saber medir el ritmo del corazón y de los pasos con el ritmo de lo que puede y necesita dar, que precipitarse deja la extraña sensación de anular la culpa pero la culpa no desaparece si no se entiende la calma o la pérdida y que por tanto, cinco minutos pueden mantener constante el equilibrio de la rutina, del deber, de lo lógico pero que tal vez, cuando pierda el bus, no llegue al partido, no compre el pan y se vea inmerso en el cambio comprenderá por fin quién es.

domingo, 1 de julio de 2012

Y el por qué...

En esa hora concreta en la que los armarios se hacen enormes, las cajas se amontonan y las ventanas siguen sin cortinas  todo tiende hacia un kaos que se entremezcla con recuerdos, sensaciones, cansancio y nervios. En algún momento y en alguna hora todo tendrá su sitio pero no siempre en la mente y en el corazón quizá la culpa es del silencio o del lenguaje... Mientras nos toca correr para organizar los objetos me pregunto como parar la mente y apagar la intermitencia en mi pulso y sueño con tener la capacidad algún día de no temer a la tormenta ni a las expectativas; de no temer que las cosas no salgan bien o lo hagan.

domingo, 24 de junio de 2012

Creación

Hacer de la nada un sentido. Levantar del vacío una palabra, ruido o un gesto; establecer un enlace entre el tiempo y el movimiento; y de hacerlo, ser siempre conscientes del hecho de ser único.

La encontré en una sala gimiento tirada en el suelo con un vestido blanco y un estrecho lazo azul. Tenía el pelo suelto y rubio y unos ojos violentos. En sus manos, varias ceras blandas de colores y un lápiz con los que pintaba ágilmente las baldosas. Le hice varias preguntas para conocer su identidad antes de salir a la calle a buscar a su familia, o de llamar a mis vecinos por si alguien la reconocía. Con una fuerza extraordinaria, aplastaba las ceras sobre el suelo que derretidas iban llenando de composiciones la superficie de la sala de estar. Traté de tocarla, de incluso quitarle algunas de las ceras para conseguir sacarle una palabra pero, se revolvía en el suelo como si en cualquier momento fuese a abalanzarse sobre mí y a clavarme sus pequeños dedos a la altura del corazón...Tras asegurarse de que no la tocaría, giró su cuerpo y siguió con su tarea enajenada sobre mi recién suelo alquilado. No quería hablar y no quería moverse y nadie parecía echarla en falta.

Después de colocar mi maleta en la habitación de matrimonio, a dos puertas de su estancia, me cambié de ropa y me tiré al suelo justo a su lado, apenas se movió. Yo no pinto, no lo hago... simplemente me tumbé cerca, primero mirándola de reojo y luego mirando al techo... Me dormí con el ruido de unas manos restregándose contra el suelo en varias direcciones y velocidades que incluso a veces golpeaban con fiereza el suelo hasta retumbar en mis sienes, -con el nerviosismo de un desconocido agárrandose a mi espacio-, inciertamente inofensiva y tenaz -muy tenaz- en una clara función de marcar, componía sin embargo, un extraño equilibrio entre los movimientos y los colores que utilizaba... Tardé en despertar... no se ni cúando, ni las horas que pasé allí tirada... ni siquiera el tiempo que quiso quedarse...cuando abrí los ojos, y miré de reojo a mi lado, y no al techo, solo había un agujero enorme y profundo con su forma y en mi mano un lazo estrecho de color azul que apretaba demasiado mi pulso.


 

miércoles, 20 de junio de 2012

2 look at 2

(...)Then he too passed unscared along the wall. Two had seen two, whichever side you spoke from. 'This must be all.' It was all. Still they stood, A great wave from it going over them, As if the earth in one unlooked-for favour Had made them certain earth returned their love (...).
Two look at two.
Robert Frost.

Cuando quedaron aquella noche tuvo demasiadas palabras y ninguna para decir la verdad, asique pintó una servilleta, dejó escrita una dirección y con el aire de perro herido dejó el bar. Pasaron varios meses hasta que ella descifró aquel código postal. Una vez en el edificio, cuando ya se había marchado hasta el último individuo que habitaba en la tercera planta, observó el enorme cuadro que había sido dedicado en el mural de la entrada...la palabra amor había empezado ya a desconcharse en la pared ...
 











martes, 19 de junio de 2012

Ecuación de riesgo


La única cuestión que importa es que traiga las ideas en su carpeta y sus lágrimas congeladas en un tarro transparente de cristal, -le piden con rapidez y discreción-. Al proyectar cada una de ellas, tras dos largas horas de intentos en una sala diminuta rodeada de asientos y aparatos, con los bocetos esparcidos en la pequeña mesa central, lleva a cabo el ensayo a sabiendas de que, una vez allí, le arrebatarán -para siempre- el invento y las ganas. Crecerá repentinamente y dejará de pisar el suelo convertida en forma y movimientos y colgará por entre los pasillos y las salas parte de su obra; Es su turno, las 21:45... se alzan los focos y mira al techo...toca elevarse y atraer todas las pupilas o críticas...después, podrá lentamente desaparecer de nuevo...

domingo, 17 de junio de 2012

A destinazione

Tiene los dedos agarrotados y por eso apenas habla. El estómago hecho un nudo -agarrando el corazón- y cierta incertidumbre. Sonríe sin espejos y apenas duerme. Quiere encontrarlo, o no quiere... Siendo una se puede ser dos a pesar de que, sólo una camine por la calle sin pretensiones y la otra, prepare al detalle su propia extinción.

viernes, 15 de junio de 2012

(...)Algunas sensaciones
no se pueden contar
No están adentro, lo siento.
Por eso algunas veces
no me duermo cuando debo
y me hace mal.

Y acabo rezagado del horario
de la gente que es normal. (...)
Canción de amor. Ivan Ferreiro.

Y después del dolor llegó la ceguera y también la sordera; cuando empecé a querer mirar y quise escuchar algo, experimenté el miedo; en mitad del miedo, vi que los monstruos no eran inmortales y me preparé para conocerlos incluso temblando y con algunos huesos del alma fracturados. Una vez los hube conocido, me di cuenta que el miedo tenía mi forma y mi voz,  y mi única arma era entonces el amor: el propio, el vuestro, incluso el de aquel desconocido...

 

Fin de curso

Hay que recoger los libros y libretas, las notas, los cds y descansar. Ya están algunas cajas en el armario. Utilizar el tiempo que viene para pensar o para no hacerlo, para tumbarse y soñar -también quiero leer-, coger fuerzas también para, de nuevo, despedirme y aprender poco a poco a despedirme con más frecuencia y menos angustia. Justo éste viernes, a una semana de que finalice el curso en el colegio, miro atrás repasando el año y medio que esta ciudad me ha brindado para recuperarme, para elegir y para crecer. Sólo puedo estar agradecida y especialmente al cúmulo de casualidades que acaba siendo mi vida y que me sorprende gratamente. Encuentros, sensaciones, cerebro y hechos. Calma es la palabra que me ha regalado esta especial residencia pues, he tenido que aprender de ella junto con la soledad más propia de los que no podemos estarnos quietos y a la vez apenas podemos estar acompañados de los seres que queremos. Se acaba el curso y unas cuantas cosas más. Empiezan otras y algunas las tengo aparcadas en el trastero, sin saber si es el momento de usarlas o tirarlas pero ya no tengo prisa, ni agobios...y sobre todo, ya no tengo fantasmas... y ahora que he aprendido a quedarme quieta me toca moverme de nuevo, precisamente, porque aprendí a querer permanecer en un sitio y sin pretensiones y en la "realidad", "mi realidad". Y entendí que fuera solo nos rodean espejos de lo que somos y sentimos por mucho que no queramos verlo o que seamos voluntariamente ciegos. Asique, ahora que quiero quedarme, que he vuelto a enamorarme de la vida, de la gente, que creo he vuelto a retomar los hilos de mi misma y de cosas que no debía apartar hace años, haré las maletas porque gracias a este parón me toca volver a viajar y volver a mudarme pero esta vez, mucho más lejos...aunque esto, no lo haga el corazón.





domingo, 10 de junio de 2012

Musicarte-Musiteca

A propósito de la Exposición de E. Hopper que va a comenzar en Madrid y relacionándolo un poco con la vuelta de mi interés hacia el mundo del cine, del espectáculo y del teatro, he recordado la importancia del Jazz en casi todos los aspectos del instinto creativo. No existe -en la etapa moderna- apenas disciplina artística que no mezcle de algún modo estos sonidos con los momentos de expresión y seguramente de inspiración entre mucho humo y noche, muchas noches en copas de whiskey. El conocimiento del Jazz o su técnica no fue siempre una pose, -aunque hoy vista en algunos pseudo-intelectuales de pacotilla lo parezca- sino que es un instrumento capaz de despertar la emoción de lo que podría cobrar forma hasta derivar en algo totalmente distinto más allá, incluso, de la intención y no me refiero únicamente a la música o al mismo concierto de Jazz.

Precisamente, esta relación o simbiosis con la creación, es algo que fue mostrado ayer en el Teatro Góngora de Córdoba donde, partiendo de tres pequeñas historias-partituras guionizadas -e interpretadas por los estudiantes de la escuela de arte dramático junto a bailarines de la escuela de danza y alumnos del conservatorio de música-, se revelaba esa necesidad del músico y por ende del artista -también de Jazz en algunos tramos- como forma de vida. El proyecto bajo el nombre de MUSITECA ha sido dirigido, con mucho esfuerzo, por Inés Sánchez Benito y mostró la evolución de ese necesidad de definirse a través de la música: la relación público-artista, las frustraciones y miedos de los mismos y finalmente, la necesidad de reconocerse a través de la propia creación más allá del reconocimiento externo. 

No entiendo de música. Entiendo que me gusta el Jazz y que sin buscarlo, cuando lo he tenido cerca -casi  siempre de madrugada- he acabado escribiendo, sin importar si en mi caso el resultado era bueno o malo o si tenía un examen al día siguiente. La complejidad es al mismo nivel que la sencillez una variable que ha de ser bien interpretada y susceptible de poderse modificar. Ahora toca descubir qué somos capaces de componer y hasta donde tenemos capacidad de escuchar-nos, sentir el ritmo y entrar en contacto con lo que esa música nos deja de legado y podemos transformar en otras obras, ámbitos o facetas de nuestra vida. Es timing también... En la oscuridad de la última fila, yo y mi parte más muda nos emocionamos, porque aunque yo no sea saxofonista, ni músico, aún conservo la capacidad de conectar con otros lenguajes y por encima de ello, conservo la curiosidad infantil de aprender de todo, especialmente de lo que me hace vibrar...por eso, aquellos que tengan alma de artista deberían encontrarse con esta pequeña gran obra.






viernes, 8 de junio de 2012

Conseguir algo verdaderamente importante es prácticamente un misterio de la probabilidad, sin embargo, las menudeces llegan directamente a las manos casi por sorpresa y sin que nadie las haya previamente reclamado.

jueves, 7 de junio de 2012

Nacimiento al final del funeral

Lo más curioso es que el calor no quemas más que el recuerdo. Aún así abre la ventana y mira primero a la izquierda y luego a la derecha, después mira al cielo y poco a poco baja la mirada hacia la calle y su cuesta. Podría ser un ritual o una forma de entrar poco a poco en el día, de puntillas, -sin arañazos-, pero no es más que el inicio de una búsqueda por las calles y entre los descansos. Atiende a las prisas -o las compras- y de repente, se le escapa una sonrisa creyendo encontrar ese "algo" entre las sombras o entre los patios. Quizá la brisa no exista y sea solo la alegría de que las cosas -su mochila- pese menos que el tiempo -perdido- pero cuando llega la noche ya tiene un reflejo a golpe de pálpito donde recordarse.

 

domingo, 3 de junio de 2012

Interdit de passer


Aparentemente cerrada, por las grietas empiezan a aparecer los frutos, tal vez el cerrojo se oxide y caiga.

Mercredi


Y cuando decidió salir a correr ella llevaba un buen rato paseando. Cantaba el mp3 y hablaba a voces el móvil. No le diría que lo vió porque hay que reconocer que todos los secretos no se comparten.