sábado, 11 de febrero de 2012

D-espacio

La calle es estrecha y no quiere correr. Según se va acercando al portón final entiende que no hay escapatoria. Las ventanas diminutas y repletas de verjas incrementan la sensación de agobio, como los ojos que quieren mirar pero no se atreven. De repente, un coche se enciende en el sótano de una cochera y comienza la contrarreloj en sus pulmones. Lleva una carpeta y mucho peso. Gritaría al sentir su abrazo, pero no queda tiempo.


Olas
Mira, ¿acaso todas las olas se mueven
porque una sola empieza a moverse?
No
Simplemente se mueven todas a un tiempo
Todo ha sido una equivocación
desde el principio
KO, UN.

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