domingo, 12 de febrero de 2012

Light on

Fotos: P. Jiménez

Le lanzó el pañuelo como recuerdo antes de ser arrastrado por el verdugo. Ella se limpió la nariz en él pues, ante todo, era una Dama y también guerrero: - Cuando subas al patíbulo, le dijo, recuerda mis ojos y pide a tu Rey clemencia pues, mi perdón ya lo tienes, porque ya nada tienes.









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