martes, 21 de febrero de 2012

Oh Capitán mi capitán

Nunca supo navegar pero igualmente se echó al mar. Sufrió ciertas tempestades y mareas y sus huesos encogieron con la lluvia. No fue un naúfrago real. Utilizó durante meses el espacio líquido como somnífero; y, si se alimentó de algo, fue de partículas de hechos disgregadas. Ayer salió del vaso de agua, se secó la boca y me llamó por teléfono.

No hay comentarios:

Publicar un comentario