lunes, 19 de marzo de 2012

Plazos

Los sitios son como las ventanas, a veces es necesario asomarse, respirar y tranquilizarse. Después al día siguiente, descansados, llega el momento de centrarse y volver a colocar las maletas en su sitio y los objetivos en la mente. Somos plazos y claúsulas con fechas de finalización y de comienzos en puntos y a parte. Llega el momento de firmar nuevos contratos con el ánimo y la conciencia.

sábado, 17 de marzo de 2012

Medianeras

Ayer fui a ver una película, con la sensación precisamente de que rodeados de mucha gente casi siempre estamos solos. Fui a ver la película deseando haber sido acompañada y preguntándome porque el mundo 2.0 nos comunica para no comunicarnos. Lo cierto es que mi única pretensión era desconectar de los problemas laborales, sociales y personales que nos rodean y nos chupan la energía siendo bastante cutres y absurdos en su mayoría. Se trataba de olvidar la crisis, las frustraciones personales y las ansias de cambio y de salir volando fuera de mi país. La vida debería ser otra cosa...Hacía tiempo que no iba a la Filmoteca y curiosamente, ésta vez no llegué tarde, de haberlo hecho no hubiera tenido sitio...Descubrí al salir que mis pensamientos eran los mismos que probablemente comparten las personas que me rodean, la sociedad que me rodea, con los mismos miedos con otros vestidos y que también representan los jóvenes actores en la película. Mirarse en el espejo de una proyección del 2011 -con crisis económica también incluida en Buenos Aires- y aunque adornada de forma más bonita y con happy ending llegar a la conclusión de que no estamos sólos ni siquiera en la manera de sentirnos solos. Y aunque sola, salí feliz de la Filmoteca.

La película, en mitad de la narración, se hace un poco lenta, pero tiene muchos elementos del tipo de cine que a mi me gusta sobre todo el uso de objetos decorativos freaks y de la cultura de los ochenta y noventa con la que yo he crecido; hay que destacar elementos de la fotografía muy bonitos, -la fotografía arquitectónica es genial-también la música me gustó y retrata muy bien el sentimiento de soledad, de cambio y la incomunicación, ese piano del vecino...; además, cualquiera que haya vivido una situación parecida o precisamente que viva en el mundo de hoy y en una ciudad puede sentirse un poco así. El final pues...es bonito pero forzado -en mi opinión- pero aún así, queremos creer que se puede encontrar a Wally en la ciudad...y para eso hay que empezar rompiendo los muros y creando ventanas golpeando muy fuerte ...


jueves, 15 de marzo de 2012


Porque era así como recuerda...la velocidad y la contención, la fortaleza o la incandescencia de las palabras, la fugacidad de la lucha o el desconsuelo de pulsaciones cotidianas. Pedazos de espera y de saltos con un toque de yodo mágico. Y aún cuando conformase las frases con doble sentido en distinto idioma hubieramos aprendido las respuestas para entrar en un diálogo que construyó sólo el vacío.


miércoles, 14 de marzo de 2012

Y punto

(...)Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía(...).
F. Quevedo.

Lázaro nunca fue guía, como Sancho nunca fue ayudante, ni tú, juicio entendiste de aquellas cartas marruecas. Ni Celestina fue amable ni Lucanor ejemplo, por ello, hay tierras en las cuales yo escupo: sea Yerma su esencia o prólogo de algún Campo de Castilla. Cuando Bernarda grita su sangre llora y Pepita insulsa espera a un poeta cuyo barco colisionó ya con otros líquidos, como aguas, tal vez en Nueva York. Ni Misericordia quisiera Galdós para el silencio que es lo mismo que mentira, ni consuelo pediría Larra para el epitafio de egocéntricos: problemas del análisis del lenguaje moral..."dichoso el árbol (...) o más la piedra dura (...), -escribió Darío-... yerro y punto.

Betrayal

“Though those that are betray'd Do feel the treason sharply, yet the traitor Stands in worse case of woe”

W. Shakespeare.


A veces, lo más bonito es observar la luz que lentamente desaparece de la vela, atender a los últimos destellos de una lucha en la que habrá de perder y ser conscientes de su fortaleza hasta la última milésima de segundo antes de consumirse.

Otras veces, lo más cruel es observar como sin apenas duelo se enciende otra vela que altiva insulta al techo y se cree invencible.


domingo, 11 de marzo de 2012

jueves, 1 de marzo de 2012

(...)Dejando en el recibidor los chanclos, y sin quitarse el largo y pesado abrigo, pasó al gabinete. Allí se sentó en el sillón de la mesa escritorio y, antes de tomar la pluma, permaneció pensativo cosa de tres minutos, cubiréndose los ojos con la mano, como para preservarse del sol, exactamente igual que hacía su hijo cuando no se hallaba de buen humor(...).
Relato de un desconocido. Cuentos imprescindibles de Anton Chéjov.

Durante cuatro días espero que llegase a la estación con la eterna maleta de cuero arañada y el sombrero de paño que un día se comprase en la vía Augustine. Llegaban telegramas indicando un cierto retraso que no no dejaban de avivar el entusiasmo del invitado por reencontrarse con Sergeiv. Compró algunos cigarrillos finos, al acabarse el tabaco de su pipa, recorrió la prensa internacional y dormitó en algunos hoteles poco recomendables cercanos a la estación para no perder ni un sólo segundo con el Doctor. Había por fin, finalizado la obra y no portaba ni una sola pluma para no deshacer lo que mil veces antes ya había rasgado. El barrio de Kusteinzvorz poseía el encanto de lo desposeido: llegadas y partidas fugaces, eternos inquilinos muertos de hambre, maletas perdidas, guardias dormidos o inexistentes y muchos edificios grises hogar de ratas y escondite de contrabandistas. Todo aquello fue gradualmente grabándose en la mirada cansada del joven escritor mientras esperaba con café y café el tren definitivo y miraba sus zapatos enlodados y sus bajos mojados reflejados en los charcos de las vías. Las conversaciones de alrededor: rápidas y concretas contenían la esencia de muchos tipos de amor o de soledad; Sin apenas notarlo, fue acumulando trozos de otras vidas, en forma de objetos, abandonados sobre los bancos de madera de la estación y alrededores.