miércoles, 14 de marzo de 2012

Y punto

(...)Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía(...).
F. Quevedo.

Lázaro nunca fue guía, como Sancho nunca fue ayudante, ni tú, juicio entendiste de aquellas cartas marruecas. Ni Celestina fue amable ni Lucanor ejemplo, por ello, hay tierras en las cuales yo escupo: sea Yerma su esencia o prólogo de algún Campo de Castilla. Cuando Bernarda grita su sangre llora y Pepita insulsa espera a un poeta cuyo barco colisionó ya con otros líquidos, como aguas, tal vez en Nueva York. Ni Misericordia quisiera Galdós para el silencio que es lo mismo que mentira, ni consuelo pediría Larra para el epitafio de egocéntricos: problemas del análisis del lenguaje moral..."dichoso el árbol (...) o más la piedra dura (...), -escribió Darío-... yerro y punto.

2 comentarios:

  1. Eres muuuuy buena...
    Siempre concentras taaaaanto.
    :)

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  2. No tanto Laly, pero te lo agradezco, toy intentando retomar la escritura que la tengo abandonada y sólo en determinados momentos me sale su genio...es curioso...

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