sábado, 21 de abril de 2012

Goaàn

Ha desaparecido. Llamó, dicen, a las siete de la mañana, pero ya no existe. Los pocos pares de zapatos que dejó forman parte de una caja en el callejón de la basura y no hay rastro de su gato. Un libro o dos con anotaciones suyas han aparecido en la azotea doblados y húmedos del rocío. La puerta de su ático está abierta y no quedan apenas muebles con la excepción de un sofá hundido  y de una mesa de madera con quemazos en algunos bordes. El espejo está tumbado en el suelo. El ascensor no huele más a ella y el buzón aparece repleto de cartas sin remitente. Ha desaparecido. Viajó, dicen, a las 10:45.


2 comentarios:

  1. Hola amiga, es la primera vez que visito tu blog pero me ha parecido muy interesante el mismo, el contenido me gusta bastante. Lo ire leyendo con tranquilidad en cuanto me sea posible.

    Me agrada mucho poder leer material diferente y escrito con una buena redaccion y exposicion tematica. Te felicito y animo a continuar con esta labor, ya que puede ser muy util a las muchas personas.

    Saludos,
    Francisco M.

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  2. Muchas gracias Francisco por tus palabras. Lo cierto es que he pasado unos meses en los que no he podido escribir todo lo que me gustaría pero me he propuesto retomar la escritura y la fotografía de éste, mi blog. Gracias por los ánimos y espero que siga gustándote más adelante. Un saludo!

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