domingo, 24 de junio de 2012

Creación

Hacer de la nada un sentido. Levantar del vacío una palabra, ruido o un gesto; establecer un enlace entre el tiempo y el movimiento; y de hacerlo, ser siempre conscientes del hecho de ser único.

La encontré en una sala gimiento tirada en el suelo con un vestido blanco y un estrecho lazo azul. Tenía el pelo suelto y rubio y unos ojos violentos. En sus manos, varias ceras blandas de colores y un lápiz con los que pintaba ágilmente las baldosas. Le hice varias preguntas para conocer su identidad antes de salir a la calle a buscar a su familia, o de llamar a mis vecinos por si alguien la reconocía. Con una fuerza extraordinaria, aplastaba las ceras sobre el suelo que derretidas iban llenando de composiciones la superficie de la sala de estar. Traté de tocarla, de incluso quitarle algunas de las ceras para conseguir sacarle una palabra pero, se revolvía en el suelo como si en cualquier momento fuese a abalanzarse sobre mí y a clavarme sus pequeños dedos a la altura del corazón...Tras asegurarse de que no la tocaría, giró su cuerpo y siguió con su tarea enajenada sobre mi recién suelo alquilado. No quería hablar y no quería moverse y nadie parecía echarla en falta.

Después de colocar mi maleta en la habitación de matrimonio, a dos puertas de su estancia, me cambié de ropa y me tiré al suelo justo a su lado, apenas se movió. Yo no pinto, no lo hago... simplemente me tumbé cerca, primero mirándola de reojo y luego mirando al techo... Me dormí con el ruido de unas manos restregándose contra el suelo en varias direcciones y velocidades que incluso a veces golpeaban con fiereza el suelo hasta retumbar en mis sienes, -con el nerviosismo de un desconocido agárrandose a mi espacio-, inciertamente inofensiva y tenaz -muy tenaz- en una clara función de marcar, componía sin embargo, un extraño equilibrio entre los movimientos y los colores que utilizaba... Tardé en despertar... no se ni cúando, ni las horas que pasé allí tirada... ni siquiera el tiempo que quiso quedarse...cuando abrí los ojos, y miré de reojo a mi lado, y no al techo, solo había un agujero enorme y profundo con su forma y en mi mano un lazo estrecho de color azul que apretaba demasiado mi pulso.


 

miércoles, 20 de junio de 2012

2 look at 2

(...)Then he too passed unscared along the wall. Two had seen two, whichever side you spoke from. 'This must be all.' It was all. Still they stood, A great wave from it going over them, As if the earth in one unlooked-for favour Had made them certain earth returned their love (...).
Two look at two.
Robert Frost.

Cuando quedaron aquella noche tuvo demasiadas palabras y ninguna para decir la verdad, asique pintó una servilleta, dejó escrita una dirección y con el aire de perro herido dejó el bar. Pasaron varios meses hasta que ella descifró aquel código postal. Una vez en el edificio, cuando ya se había marchado hasta el último individuo que habitaba en la tercera planta, observó el enorme cuadro que había sido dedicado en el mural de la entrada...la palabra amor había empezado ya a desconcharse en la pared ...
 











martes, 19 de junio de 2012

Ecuación de riesgo


La única cuestión que importa es que traiga las ideas en su carpeta y sus lágrimas congeladas en un tarro transparente de cristal, -le piden con rapidez y discreción-. Al proyectar cada una de ellas, tras dos largas horas de intentos en una sala diminuta rodeada de asientos y aparatos, con los bocetos esparcidos en la pequeña mesa central, lleva a cabo el ensayo a sabiendas de que, una vez allí, le arrebatarán -para siempre- el invento y las ganas. Crecerá repentinamente y dejará de pisar el suelo convertida en forma y movimientos y colgará por entre los pasillos y las salas parte de su obra; Es su turno, las 21:45... se alzan los focos y mira al techo...toca elevarse y atraer todas las pupilas o críticas...después, podrá lentamente desaparecer de nuevo...

domingo, 17 de junio de 2012

A destinazione

Tiene los dedos agarrotados y por eso apenas habla. El estómago hecho un nudo -agarrando el corazón- y cierta incertidumbre. Sonríe sin espejos y apenas duerme. Quiere encontrarlo, o no quiere... Siendo una se puede ser dos a pesar de que, sólo una camine por la calle sin pretensiones y la otra, prepare al detalle su propia extinción.

viernes, 15 de junio de 2012

(...)Algunas sensaciones
no se pueden contar
No están adentro, lo siento.
Por eso algunas veces
no me duermo cuando debo
y me hace mal.

Y acabo rezagado del horario
de la gente que es normal. (...)
Canción de amor. Ivan Ferreiro.

Y después del dolor llegó la ceguera y también la sordera; cuando empecé a querer mirar y quise escuchar algo, experimenté el miedo; en mitad del miedo, vi que los monstruos no eran inmortales y me preparé para conocerlos incluso temblando y con algunos huesos del alma fracturados. Una vez los hube conocido, me di cuenta que el miedo tenía mi forma y mi voz,  y mi única arma era entonces el amor: el propio, el vuestro, incluso el de aquel desconocido...

 

Fin de curso

Hay que recoger los libros y libretas, las notas, los cds y descansar. Ya están algunas cajas en el armario. Utilizar el tiempo que viene para pensar o para no hacerlo, para tumbarse y soñar -también quiero leer-, coger fuerzas también para, de nuevo, despedirme y aprender poco a poco a despedirme con más frecuencia y menos angustia. Justo éste viernes, a una semana de que finalice el curso en el colegio, miro atrás repasando el año y medio que esta ciudad me ha brindado para recuperarme, para elegir y para crecer. Sólo puedo estar agradecida y especialmente al cúmulo de casualidades que acaba siendo mi vida y que me sorprende gratamente. Encuentros, sensaciones, cerebro y hechos. Calma es la palabra que me ha regalado esta especial residencia pues, he tenido que aprender de ella junto con la soledad más propia de los que no podemos estarnos quietos y a la vez apenas podemos estar acompañados de los seres que queremos. Se acaba el curso y unas cuantas cosas más. Empiezan otras y algunas las tengo aparcadas en el trastero, sin saber si es el momento de usarlas o tirarlas pero ya no tengo prisa, ni agobios...y sobre todo, ya no tengo fantasmas... y ahora que he aprendido a quedarme quieta me toca moverme de nuevo, precisamente, porque aprendí a querer permanecer en un sitio y sin pretensiones y en la "realidad", "mi realidad". Y entendí que fuera solo nos rodean espejos de lo que somos y sentimos por mucho que no queramos verlo o que seamos voluntariamente ciegos. Asique, ahora que quiero quedarme, que he vuelto a enamorarme de la vida, de la gente, que creo he vuelto a retomar los hilos de mi misma y de cosas que no debía apartar hace años, haré las maletas porque gracias a este parón me toca volver a viajar y volver a mudarme pero esta vez, mucho más lejos...aunque esto, no lo haga el corazón.





domingo, 10 de junio de 2012

Musicarte-Musiteca

A propósito de la Exposición de E. Hopper que va a comenzar en Madrid y relacionándolo un poco con la vuelta de mi interés hacia el mundo del cine, del espectáculo y del teatro, he recordado la importancia del Jazz en casi todos los aspectos del instinto creativo. No existe -en la etapa moderna- apenas disciplina artística que no mezcle de algún modo estos sonidos con los momentos de expresión y seguramente de inspiración entre mucho humo y noche, muchas noches en copas de whiskey. El conocimiento del Jazz o su técnica no fue siempre una pose, -aunque hoy vista en algunos pseudo-intelectuales de pacotilla lo parezca- sino que es un instrumento capaz de despertar la emoción de lo que podría cobrar forma hasta derivar en algo totalmente distinto más allá, incluso, de la intención y no me refiero únicamente a la música o al mismo concierto de Jazz.

Precisamente, esta relación o simbiosis con la creación, es algo que fue mostrado ayer en el Teatro Góngora de Córdoba donde, partiendo de tres pequeñas historias-partituras guionizadas -e interpretadas por los estudiantes de la escuela de arte dramático junto a bailarines de la escuela de danza y alumnos del conservatorio de música-, se revelaba esa necesidad del músico y por ende del artista -también de Jazz en algunos tramos- como forma de vida. El proyecto bajo el nombre de MUSITECA ha sido dirigido, con mucho esfuerzo, por Inés Sánchez Benito y mostró la evolución de ese necesidad de definirse a través de la música: la relación público-artista, las frustraciones y miedos de los mismos y finalmente, la necesidad de reconocerse a través de la propia creación más allá del reconocimiento externo. 

No entiendo de música. Entiendo que me gusta el Jazz y que sin buscarlo, cuando lo he tenido cerca -casi  siempre de madrugada- he acabado escribiendo, sin importar si en mi caso el resultado era bueno o malo o si tenía un examen al día siguiente. La complejidad es al mismo nivel que la sencillez una variable que ha de ser bien interpretada y susceptible de poderse modificar. Ahora toca descubir qué somos capaces de componer y hasta donde tenemos capacidad de escuchar-nos, sentir el ritmo y entrar en contacto con lo que esa música nos deja de legado y podemos transformar en otras obras, ámbitos o facetas de nuestra vida. Es timing también... En la oscuridad de la última fila, yo y mi parte más muda nos emocionamos, porque aunque yo no sea saxofonista, ni músico, aún conservo la capacidad de conectar con otros lenguajes y por encima de ello, conservo la curiosidad infantil de aprender de todo, especialmente de lo que me hace vibrar...por eso, aquellos que tengan alma de artista deberían encontrarse con esta pequeña gran obra.






viernes, 8 de junio de 2012

Conseguir algo verdaderamente importante es prácticamente un misterio de la probabilidad, sin embargo, las menudeces llegan directamente a las manos casi por sorpresa y sin que nadie las haya previamente reclamado.

jueves, 7 de junio de 2012

Nacimiento al final del funeral

Lo más curioso es que el calor no quemas más que el recuerdo. Aún así abre la ventana y mira primero a la izquierda y luego a la derecha, después mira al cielo y poco a poco baja la mirada hacia la calle y su cuesta. Podría ser un ritual o una forma de entrar poco a poco en el día, de puntillas, -sin arañazos-, pero no es más que el inicio de una búsqueda por las calles y entre los descansos. Atiende a las prisas -o las compras- y de repente, se le escapa una sonrisa creyendo encontrar ese "algo" entre las sombras o entre los patios. Quizá la brisa no exista y sea solo la alegría de que las cosas -su mochila- pese menos que el tiempo -perdido- pero cuando llega la noche ya tiene un reflejo a golpe de pálpito donde recordarse.

 

domingo, 3 de junio de 2012

Interdit de passer


Aparentemente cerrada, por las grietas empiezan a aparecer los frutos, tal vez el cerrojo se oxide y caiga.

Mercredi


Y cuando decidió salir a correr ella llevaba un buen rato paseando. Cantaba el mp3 y hablaba a voces el móvil. No le diría que lo vió porque hay que reconocer que todos los secretos no se comparten.

Hug

Jugar al gato y al ratón con las emociones es querer perderse para no encontrar la salida. Una pupila húmeda me lo contó hace un par de días...