lunes, 5 de noviembre de 2012

Je ne monte pas

 
Foto P.J.H
 
 
Aún sabiendo donde estaba la puerta dudo del acceso, de las rocas y se le torcieron los pies. Da igual la luz o el ruido de alrededor cuando el final es uno y está dirigido. Usted puede subir dando saltos, boca abajo, de espaldas o volando -si se atreve- pero hay que llamar y después cerrar bien y limpiar la mirilla.
 


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