miércoles, 25 de diciembre de 2013

No tiene título. Me pregunta y es lo único que puedo decirle, tampoco tiene mucho sentido, ni palabras, ni tiempo, ni a veces se diría que demasiado amor pero tiene un fin y este es bueno. Es este el modelo que se puede deducir por nuestras conversaciones de móvil y de los extraños grupos de los que recibo vídeos y fotografías, le explico sobre el chico que aun no conoce, y me mira con cara de extraño y siempre de incredulidad porque sabe en lo líos que puedo llegar a meterle si me lo propongo y si tengo ganas de reír como se da el caso ahora. Aún así, me da plazos y me habla de cuentas y de galeradas. Tiene banda sonora y estaciones de trenes y autobuses y pienso ir a recogerlo para mostrárselo, no me retiro y esto es lo importante del primer capítulo y de nuestra primera conversación telefónica desde que decidiera ponerme delante del ordenador y detrás de mis sentimientos de nuevo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Coach C

"Thoughts are real," he said. " Words are real. Everything human is real, and sometimes we know things before they happen, even if we aren't aware of it. We live in the present, but the future is inside us at every moment. Maybe that's what writing is all about, Sid. Not recording events from the past, but making things happen in the future."
Oracle Night. Paul Auster.

Cerca de la página numero trescientos cerró el libro y miró de nuevo por la ventanilla: el tren y el libro y dos países y de nuevo el tren y de nuevo el libro. Sólo en el tren existe un equilibrio entre el pensamiento, el recuerdo y la imaginación, sólo en el tren. Como si hubiera nacido de un vagón, entre las ventanillas, se halla y se recuerda, se mira y se crea, y al pensar conecta con el lenguaje que no existe que es el sueño y la pesadilla. Si el tiempo fuera más largo o menos nervioso ya hubiera podido escribirle el libro, su libro, pero el tiempo tiene prisa y las paradas tienen nombres raros y desconciertan y molesta el poco ruido porque no invade el silencio, porque existe la necesidad de todos de hacer ruido y ser ruido. Los vagones, sin embargo, son como esos paréntesis permitidos, como ese suspiro necesario, entre el nervio y el impulso; entre el pasado y el presente. Lo malo es que entre paréntesis también van las palabras y éstas no se crean solas.



martes, 3 de diciembre de 2013

A Jonás

Es el tipo de padre que es, y el tipo de padre que cualquier hijo con suerte apenas conoce. Cuando lo conocí, ya actuaba como padre aunque yo ya tuviera uno y él debiera ser otra cosa y tampoco pudiera serlo. Por entonces, ni yo quería un padre, ni el me hubiera querido como hija -no lo hizo-, pero me cuidaba por algún extraño motivo que solo cierto tipo de personas entienden, que no te explican, pero te quieren y tu lo sabes y eso basta... y te sientes bien y no quieres dejar de darle disgustos, ni de pasar tiempo con él. Y te esperará y se enfadará porque llegues tarde -o no llegues- o porque te marches con quién no debes y vuelvas como no debes porque sabe perfectamente como sí que eres y lo haya sabido siempre... Es el tipo de padre que yo quisiera, pero tener a mi lado, el tipo de padre que le desearía a mis hijos, el tipo maravilloso de padre que ya tienen los suyos y me hace tan feliz que no puedo más que ponerme triste porque ya si que no puede seguir fingiendo conmigo. La vida no tiene sentido sin este tipo de personas...Solía ser mi padre, sin quererlo, así lo enfadaba y así me lo repite él diez años después... Hay gente que simplemente tiene principios, integridad y muchísima dulzura y con ellos viven la mejor de las vidas posibles y generan a su vez, la mejor de las vidas posibles. Es el tipo de padre que sabe que lloras en la puerta de al lado y te prepara zumos y si se marcha, te dejará la cocina llena de globos y las lejas repletas de chocolatinas...O en su defecto, irá a recogerte a la Universidad después de un entierro y te hará saltar por los charcos de camino a casa. Es el tipo de padre que no mira atrás cuando tiene que marcharse y que sabe cuando es el momento de dejarte ser y de desaparecer aunque nunca realmente lo haga. Y te quiere, aunque no te lo diga -y tu lo sabes- y eso basta.



lunes, 2 de diciembre de 2013

Randomness

Stephane: P. S. R. Parallel Synchronized Randomness. An interesting brain rarity and our subject for today. Two people walk in opposite directions at the same time and then they make the same decision at the same time. Then they correct it, and then they correct it, and then they correct it, and then they correct it, and then they correct it. Basically, in a mathematical world these two little guys will stay looped for the end of time. The brain is the most complex thing in the universe and it's right behind the nose.
[plays drums]
Stephane: Fascinating!
The Science of sleep. Michel Gondry.


Demasiadas corrientes, circuitos y nervios aunque casi siempre pocas o suficientes y entre ellas, nosotros...Nosotros en lo oscuro; nosotros a plena luz del día abriendo y cerrando párpados; nosotros casi siempre encendiendo los circuitos o queriendo apagarlos: no tenemos muy claro como funciona o las consecuencias de cambiar sus circuitos; tampoco si funcionan bien. De usarlo mal, el cerebro, lo estropeamos: colapsos, repeticiones, sonidos mudos... una y otra vez; A veces los impulsos eléctricos impiden que nos movamos durante unos minutos y , en ocasiones, juega sin permiso con la visión frontal. Los ojos no ven, ve el cerebro. Los recuerdos también puede que sean inventados, que no existan... que simplemente sean también proyectados en nuestra propia pantalla diaria, que previamente hayan sido configurados y que lleven tiempo en un disco duro que de algún modo se nos hizo creer que era nuevo.



domingo, 1 de diciembre de 2013


No tengas nada en las manos...    (*)





"No tengas nada en las manos
ni una memoria en el alma,

que cuando un día en tus manos
pongan el óbolo último,

cuando las manos te abran
nada se te caiga de ellas. (...).
F. Pessoa





PessPort


De la calma, el color.




Entre paréntesis, el tiempo


" Poor Willie- running out- ah well- can't be helped- just  one of those old things- another of those old things- just can't be cured- cannot be cured- ah yes-poor dear Willie- good Lord!- good Lord!- ah well- no worse- no better, no worse- no change- no pain- hardly any- great thing that- nothing like it-pure...what? - what?- ay yes- poor Willie- no zest- for anything- no interest- in life- poor dear Willie- sleep for ever- marvellous gift- in my opinion- always said so- wish I had it" 
― Samuel BeckettHappy Days


Durante varios años entre de distintas formas en aquella habitación. Nunca entré por voluntad pero entré. Memoricé las paredes del mismo color, las plantas con el mismo mármol en el suelo y los colores de las batas. El pasillo, o los dos pasillos, siempre distribuidos de la misma forma y todas aquellas mesitas con ruedas, almohadas y bandejas desparramadas bajo los números repletas de gasas, esponjas y alguna que otra carta recibida, todas desordenadas siempre en el mismo orden. Aprendí pronto de las máquinas de café y a saltarme los horarios de visita y por suerte, a empujar aquellos cacharros hasta que me devolvían mi dinero. En aquellas entradas y salidas, querer estar y no saber estar, supe de distintos tipos de cura, de distintos nombres para la enfermedad, de distintas medicinas y tratamientos que no siempre terminaría, aprendí a observar y a detectar la inexperiencia, la pena, la ira, el miedo, también el mío -esto era fácil y más fácil aún disfrazarlo-. La experiencia es un grado, dicen. Cuando por fin se cancelaron las citas y se distribuyeron durante años las revisiones, entendí que durante aquellos varios años nunca quise realmente curarme.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Y así por error



Y así por error no cerramos bien el grifo o no cogemos la llamada a tiempo. Por error no cerramos casi nunca la puerta o nos dejamos las llaves dentro, por error no llamamos al número que queríamos o por error decimos lo que no queríamos y nunca enviamos el sms. Así, sin darnos cuenta, por error quemamos la comida y a veces la cocina y explicamos que todo fue un error. Por error cogimos el abrigo que no era nuestro o la carpeta equivocada y por error nos tropezamos dos y tres veces por la misma avenida y por error se nos caen las bolsas o las pestañas. También nos quedamos callados y hablamos demasiado, todo por error. Por error nos cuesta estirar los brazos para agarrarnos, por error lanzamos las pinzas al patio del primero pero nos gusta verlas caer junto a los paños de cocina que cayeron hace ya algunos días. Por error nos ponemos los vestidos cuando hace frío y las cuatro mangas cuando la calefacción está demasiado fuerte. Y así por error corremos y por error esperamos demasiado y por error cuando creíamos haberlo perdido todo, por error nos reencontramos.

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jueves, 21 de noviembre de 2013

Por sentirnos vivos

No he llegado a deshidratarme tanto como para sufrir un espejismo real, pero como todos, se a ciencia cierta que también los ha habido en mi camino y que en cada uno de ellos se ha quedado de mi, algo más que fuerzas y agua. Más allá de quedarme mirando mi propio delirio, o de sentarme a malgastar los pocos recursos de mi organismo, he tenido la fuerza, muchas veces desconocida, de continuar hasta llegar a una sombra, o a una cueva  o a la carcajada más próxima. La suerte, además, es haber encontrado en estos lugares de paso obligatorio el tipo de abrazos, de risas, de mensajes y de apoyo que siempre he encontrado. ¡Qué bien...qué bien...!


sábado, 16 de noviembre de 2013

Y eso que cuando atardece




(...) Ahora dirás que se me ha hecho tarde, que fuimos demasiado cobardes.
Que yo te esperé y tú desesperaste entre tardes fugaces. 
Se hace de día, en una ciudad que no es mía 
Y la chica que duerme a mi lado nunca sabrá que existías. 
Jamás se hablará de ti en la comida, 
y eso que a veces, cuando atardece, pienso en la vida que voy a perderme (...).

Carlos Sadness con Iván Ferreiro- Siempre esperándote


domingo, 10 de noviembre de 2013

What I want

" (...) De todo esto tenía Sofia Petrovna clara conciencia, hasta que le dolió el corazón, y si en ese momento se hubiera acercado a Illin y le hubiera dicho "¡no!",  en su voz habría habido una fuerza a la que resultaría difícil doblegarse. Pero no se le acercó, no dijo nada, ni siquiera pensó hacerlo...(...).
La desgracia. Cuentos imprescindibles. Anton Chéjov.


A propósito de ello, tragó agua y comenzó: nada especial que lo es todo. Si vamos a mudarnos tendremos que embalar todo aquello que trajimos hasta aquí y deshacernos de otros tantos. Coloca esa risa y también tu enfado, ése ya transformado en palabras y cálmalo con tiempo, para que no rompa los viajes o las sorpresas para que no hiera sin querer, para que no se enquiste por los vacíos; explótalo con el papel de burbujas y déjalo junto al recibidor. Trae los libros y también las reuniones, trae los abrazos y las bromas pero, no olvides que las dudas hay que descongelarlas, revisarlas y freírlas sin aliño y en la mayoría de los casos, podridas, bajarlas al contenedor. Trae los sábados de desconcierto, las cenas improvisadas, los paseos en el campo o la locura del supermercado; dejemos el domingo para la calma. Metamos pues, los cursos tuyos y míos en espacios distintos, así como las compras de lo que no nos ha de interesar, o los cafés con los amigos. En ese cajón grande, coloca tus alegrías, tus sueños y debilidades. En el de la izquierda, haré lo mismo, a la misma altura, donde podamos verlos cuando sea necesario para recapitular. Dejemos espacio para el aprendizaje en este armario, también en el salón, junto a las películas y la música. Dejemos habitaciones sin pintar, habrán más voces que necesitarán también su espacio. Agarra, por favor, esta maleta con todos mis miedos, o los que recuerdo, vamos a abrirla hay que deshacerse de ellos, son viejos y no sirven. En la caja gris están los tuyos te propongo hacer lo mismo. ¿Qué quieres que te cuente?- mientras esperamos el camión-nada especial que lo es todo. 


sábado, 9 de noviembre de 2013

Para cualquiera que vaya vestido de mármol


El milagro que todos esperamos

espera que el Partenón se derrumbe
y la casa de los cumpleaños ya no sea una casa 
y los padres no estén envenenados de renombre.
Las medallas y los archivos de abusos
no pueden ayudarnos en nuestra peregrinación hacia la pasión,
pero como látigos que ciertos perversos no utilizan jamás,
compelen a nuestra carne a una confianza paralizada.
             Veo un huérfano, sin ley y sereno,
en pie en una esquina del cielo,
un cuerpo parecido a los cuerpos que han sido,
pero sin la cicatriz de un nombre en su ojo.
Criado cerca de los hornos, está quemado por dentro.
La luz, el viento, el frío. la oscuridad -le utilizan como a una novia.

Leonard Cohen



Able

Llegó tarde, llegamos tarde pero no llovía. Nos sentamos enfrente, sobre la roca, en silencio. No abrimos la mochila, ni sacamos la cuerda, ni nos dijimos las cuatro cosas que ambos teníamos pendiente. Nos sentamos justo delante del hueco, delante de ese abismo que había en la ruta. Hacía demasiado viento y estábamos tan alto que nos concentrábamos en el equilibrio, en escuchar su ruido y en mitigar el impacto al chocar contra nuestros abrigos. Se fue el sol y no tardaría en irse la luna, y seguíamos allí mitad congelados observando el hueco, esperando quizá lograr ver la erosión, entender el cambio, ser capaces de constatar que algo podía limarse y con suerte allanar el camino para pasar al otro lado...El hueco debía desaparecer y los expertos nos habían dicho que era cuestión de tiempo, después de tantas consultas era en lo único en lo que se ponían de acuerdo...Tras unos años, mi acompañante se levantó -sin mediar palabra- y se marchó. Yo me quedé firme en mi posición, no tuve la oportunidad de decirle adiós pues mis labios estaban ya demasiado resecos así que, en mi mente inventé una bonita despedida. Yo me quedé, esperando y esperando con la confianza del creyente en milagros. Con la esperanza de ver el hueco menguar, de ver que podría desaparecer esa fractura.


viernes, 8 de noviembre de 2013


(...) Me gustaría preguntarles

si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.



Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,



una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,



que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado (...).

Fragmento de Amor a primera  vista.
Wislawa Szymborska.




miércoles, 6 de noviembre de 2013

El último acto de reir

Y de veras que me río porque de haber dado tanto ya no me quedan ganas de blasfemar o de ensuciarme. De veras que me río porque existe un instinto destructivo capaz de crear tanto y a veces, tan bueno, que da igual que conserve "al vacío" las mejores virtudes y preserve con hongos la belleza de cierta honestidad. Me río pues hace tiempo que sé que ya casi todo está en entredicho y sólo puede ser el resto algo divertido, un clown, payaso de tacto, acciones y besos.Y si queda algo, lo guardo en mi risa para aquel que se ría también de lo mismo, conmigo.


De camino al próximo invierno

"(...) Con objeto de hacer lo que haces, necesitas caminar. Andando es  como te vienen las palabras, lo que te permite oír su ritmo mientras las escribes en tu cabeza.  Un pie hacia delante, y luego el otro, el doble tamborileo de tu corazón (...)". Diario de Invierno. Paul Auster. 

Es imposible dejar los cuadernos, los bolígrafos y los libros prestados. Imposible atravesar las partes de nosotros mismos al recorrer el país propio, el adoptivo o aquellos inventados en otros cuerpos y territorios porque también a ellos sin saberlo pertenecemos. Cuenta ninguna leyenda que al pasar por la Sierra Morena la aprendiz de todo quisiera volver a fumar y recuperar aquellos tickets dedicados a los amantes que nunca supieron serlo; y de paso, gritarles a todos aquellos que desaparecieron o son y fueron crueles, que nunca supieron de la dignidad de ninguna cerilla. Quisiera también retratar las manos arrugadas, los puños entumecidos, la tez morena, las caras cansadas y fumadores de sus pasajeros habitantes.También las leyendas dicen que es hacia el sur donde el espacio se concentra en su mente en forma de cuentos -con fotografías en trenes- que se cubren de filósofos atormentados. Esas mismas leyendas que acompañadas por la música de Beirut y literatura americana estiran de sus aspiraciones hacia el norte por Despeñaperros y la Sierra Norte la arrastrarán por poetas hacia la cultura celta de las autovías, donde el cine toma forma y se abandona -una y otra vez a sí mismo- por suerte, envuelta en abrigos, hielo en la calle compañía y largas noches de guiones mal secuenciados en acorazados e imprentas con todo tipo de actores y de sueños de futuros novelistas. Si de algún modo hubiese forma de recuperar los pasos, las velocidades, puede que las sillas ocupadas en aquellas cafeterías, aviones, trenes, autobuses y coches, quedaría claro que once años no son suficientes para cambiar la posición de nuestros cuerpos en ciertas ideas o experiencias pero aún así son suficientes para almacenar los capítulos necesarios de la necedad y la sabiduría...A estas alturas, también es casi imposible dejar las botas y los cuadernos abandonados en los cajones la Sierra del Carche y la Sierra Espuña, si acaso, habrá de retornar para poder descansar, aprender a purificarse y reconocer la calma en su mar menor....hasta el próximo camino o septiembre.








Contrato social


Byron sabía que era complicado mantenerte cayado con tres copas y buscó al camarero para acercar el cuarto vaso de scotch a tu mesa. No dijiste que no, así como el prisionero no se niega a permanecer ebrio ante cierto tipo de torturas. En la mesa de enfrente, una mujer escuchaba con detalle vuestra conversación mientras parecía hacer caso a una de las revistas vagas de moda y accesorios del mes. Era una más, una más a la que esperar ante el juicio final, ese que sin ser creyente, existe. Qué curioso, pensabas, a pesar de la cierta vulnerabilidad que se desprendía de tu mirada, de tus pasos para ir cada vez al baño, de los movimientos más agitados de tus brazos, aquel hombrecillo tardaba en reunir el valor para preguntarte todo aquello que llevabas horas deseando vomitar junto con la coca-cola de aquel güisqui barato. Lo apreciabas y aún así lo habías jodido, la habías jodido y deseabas explotar y abandonar el local, la calle y de paso aquella ciudad, no sin cierta parte de culpa y repulsión. Decidido cogiste el archivo, los papeles de la última operación y sacaste las últimas fotos. Allí en medio de la mesa, esparcidos sin control, algunos a medio salir y otros a medio esconderse, parecías haber diseñado un cuadro cubista de cualquier exposición del barrio latino pero con bastante menos belleza y más mala fortuna. Lentamente, levantó la mirada y con ella uno de los primeros sobres que permanecían entre vosotros dos: los dos mundos entre la realidad y la vida inventada,el placer o la necesidad. Lo observaste cuidadosamente, no queriendo perder ninguno de sus gestos para así guardar en tu memoria cada uno de los destellos de dolor que produjiste. Poco a poco, sus muecas, sus arrugas en la frente y en las comisuras fueron apareciendo. Después, los ojos se abrieron no por sorpresa sino por pánico y entonces, con la cuenta pagada, tambaleándote en espíritu y en cada uno de tus principios, abandonaste la sala bajo los gritos inyectados en lágrimas del que fue tu gran amigo. 


martes, 5 de noviembre de 2013

De la decepción a los puentes

Me preguntó directamente sobre lo que yo esperaba...¿Qué esperas?-dijo-. como pocas veces, no pronuncié palabra: quién sabe si por miedo, o si por la certeza de estar matando algo que casi ni había comenzado a nacer.Y también me preguntó ¿a qué esperaba?, al parecer estaba preocupado por las palabras que sabía podría masticar y no acababan de pasar por mi garganta. Admito que entonces, -y a veces tampoco ahora-, no era consciente de dar demasiado, sólo sentía frío, un abrazo horroroso en el corazón con un golpe seco en el pecho que me producía arcadas y una fuerte tos; un golpe que como un disparo de aire comprimido, -y con sangre- había impactado en aquel calor que creía haber sentido brotar de nuevo. 
¿Qué esperas?-dijo...Nunca espero...creí decirle, sentí decirle, creí confesarme pero no estaba segura de que valiese la pena. No estaba segura de haber consentido el juego de esa espera sin saber a qué esperar. Por un momento, revisé la punta de mis zapatos, miré el suelo y la acera que me mantenía. Observé el gris de las baldosas, el marrón de los sucios muros con chorretones, basura y chicles pegados que permanecían enfrente, y me di cuenta de que mis dedos o mis ilusiones eran los únicos que realmente se habían desplazado cambiando de plano, escapándose también a mi última norma de agarrar lo mio hasta no asegurarme de que lo que daba era valorado. 
¿Qué espero? dije entonces en voz alta...yo pensaba que en aquellos meses ya me había movido, que ya había cambiado el terreno, las costumbres, las palabras, las intenciones..pero agradecer sin esperar en aquella ocasión me convertía en pedigüeña y jamás fue lo mio...sentía que me había movido cerca de su perímetro...ahora se que al hacerlo debí quedarme inmóvil, junto con el impacto en el pecho y el malestar general. Triste en una estación de autobús con el vacío de una extraña soledad acompañada o de una compañía incapaz de darse por sí misma...
¿Qué esperaba?-dijo...no llegué a llorar...o si lo hice...la cuestión es que nunca me vio moverme...




martes, 29 de octubre de 2013

Cementerio

Recordé la frase del niño, esa misma que tanto nos hizo reir: Me duele el corazón, aquí, aquí dentro...No me extraña ahora que haya corazones exhaustos de latir.

domingo, 13 de octubre de 2013

Como buscan los escépticos...



"And all men kill the thing they love
By each let this be heard,
Some do it with a bitter look,
Some with a flattering word,
The coward does it with a kiss,
The brave man with a sword!"
Oscar Wilde



sábado, 5 de octubre de 2013

En mente

-Aún queda luz, podemos quedarnos-, me dijo mirando al cielo con sus gafas de sol, yo guardé sus deudas en mi boca y apagué el móvil. Algunas madrugadas uno siente que es de día. Otros días son sólo malas madrugadas.

martes, 1 de octubre de 2013

Tratado

Acepto el trato que no es otro que estar lista y seguir en el camino. Ese trato que es mirarte cuando no estás y seguir mirándote cuando aún no has llegado. Firmo el contrato de sonreír y sonreírte y decidir ponerte forma y nombre y esperar no ser impaciente o al menos, no parecerlo cuando tú lo eres o lo pareces más.
Acepto no perder y también dejarte jugar para ver, si de ésta, ganamos los dos.

Cuéntica

Se lo conté despacio mientras el niño pequeño pegaba golpes en la cocina enfadado. Se lo conté resumido mientras caminaba al lado de su sombra y el miraba para otro lado; también en el momento en el que la basura se agolpaba entre mi espacio y el suyo, y entonces ahí le narré todo con detalles; se lo conté cuando estudiaba mi idioma y aún no sabía utilizar los números, ni los días, ni los meses, sólo sabíamos de matemáticas conjuntas y vectores imposibles...Se lo conté con los brazos y los pies, con los ojos y los dedos. Le relaté las historias de los suyos y de los míos mientras conducía y hasta participé en la maratón de diálogos absurdos sobre el papel que vuela y viaja y acaba en otras manos y acaba dándole forma a unas cortinas, a unas sábanas o incluso a unas puertas... Ningún sonido llegó a su destino...Es cuestión de física.





martes, 10 de septiembre de 2013

La vida paralela de ellos

Ser realista. Ella abre la revista y piensa que la realidad es ese ente que se traga el vapor del verano, que engulle las risas por las calles y reclama el negro del asfalto sin ir bailando o dejando macetas a los vecinos; el doble click del whatsapp no es un romántico. También la realidad es aquella que no comparte mesa, ni horas de cansancio, ni mentiras piadosas. La realidad son kilómetros y falta de tiempo. Las historias a ritmo de videoclip no van cruzando por los pasos de peatones.

Ser realista. Él coge la mochila y la cartera, después el autobús y pasa nueve y ocho horas en el aula, compra en el supermercado la misma marca de siempre y sabe que probablemente no recibirá llamada inesperada, ni el regalo sorpresa en el buzón, ni tampoco saldrá corriendo al aeropuerto para saldar las cuentas sin haber previsto cada uno de los detalles y del tiempo previo, aunque quisiera. La realidad es que el banco envía facturas y que no siempre va a oír lo que espera. La realidad es que no está, no verá la película esta noche con ella y habrán más eventos donde no lleve acompañante. 

Ser realista: La vida mentalmente sana, ajena a la realidad. La vida paralela de ellos. 


jueves, 29 de agosto de 2013

Tormentas

" (...) And if the darkness is to keep us apart 
And if the daylight feels like it's a long way off 
And if your glass heart should crack 
And for a second you turn back 

Walk on, walk on 
What you got they can't steal it 
No they can't even feel it 
Walk on, walk on...
Stay safe tonight  (...)"

WALK ON.
U2



Empiezan las maletas de nuevo y llegan las tormentas. Pasar por el tiempo despacio o deprisa da igual, el caso es que pasamos. Cada septiembre es un cambio de estado, un volver a plantearse qué haremos, traeremos o querremos en los desconocidos próximos meses. Las dudas aparecen, los miedos, las palabras que hubiéramos querido decir, las que no nos atrevemos, aquello que si dijimos -y hubiéramos querido evitar-... y persisten en los dedos, los recuerdos se agolpan sin clasificación de grises, negros o blancos. También empaquetamos a los amigos y a una perfecta familia en su imperfección, las experiencias, los abrazos, la felicidad de momentos de nada recubiertos de tranquilidad, de abrazos, de tener por delante todo el tiempo del mundo, sin saber cuánto es realmente este. Vuelve la lluvia y ésta no molesta, sólo avisa. Avisa de que hay que digerir antes de continuar. En medio de la tormenta, apareces tú y el otro tú... y aparezco yo y el yo que quedó parado en el camino, o el que decidió seguir adelante en otra dirección. Todos juntos han de convivir para cerrar la mochila y preparar el pasaporte y hay que doblarlos en equilibrio y aceptar. La certeza de que nada es seguro es la única que llevamos en las manos y no pesa, pero asusta. 




martes, 27 de agosto de 2013

Antes del anochecer


El tiempo como consecuencia, como remedio o como pérdida: los años y las situaciones nos cambian, dicen que cambiamos, que todo es distinto y sobre todo que aprendemos. Aprender a cada paso, constantemente, en realidad somos como la literatura, la moda o cualquier tipo de arte pues, más bien copiamos y repetimos a destiempo tendencias que sólo se pseudo -transforman al igual que nuestra ropa, nuestros cuerpos y nuestras metas... Caminamos por las calles, hablamos, tomamos cerveza y esperamos la sorpresa como años atrás y como sin duda lo haremos años posteriores pero apostamos menos, damos menos y esperamos mas aunque aprendimos a mentir mejor, especialmente sobre nosotros mismos...; créemos ser diferentes pero si cabe, somos aún más imperfectos, con más miedo a compartir,con menos expectativas y menos ilusiones con la excusa de lo que es lógico, de la distancia, de la economía, del trabajo o de los años. Perdemos la magia o la analizamos hasta el punto de ver qué todo está preparado, mecánicamente anticipado porque somos frágiles. No es de extrañar que lo bonito se transforme en desconcertante. 


jueves, 22 de agosto de 2013

Imaginada



En media noche, sólo en media noche se puede llegar a la última página. No creo que sea una novela que comenten los puretas; tal vez sea una de esas novelas de las que no se habla mucho y que mucha más gente de la que lo confiesa ya la ha leído. También hubiera preferido no encontrar el poema de Oliverio Girondo haciendo referencia a la película El lado oscuro del corazón pero eso sólo me afecta a mi, así como todos los recuerdos o fantasmas que cada uno trae a la memoria mientras lee. A mí al menos me ha servido...y me ha entretenido durante media noche logrando ignorar el calor o el insomnio...Mi conclusión es que el culpable y la cura de todo no deja de ser el tiempo y que nadie es tan ajeno a las mismas cosas como cree.






martes, 20 de agosto de 2013

Si la gota es el mar



 Algunas bases no resisten...otras veces, aún habiendo puentes -capaces de moverse -hay quién decide no cruzar y observar como todo lo demás si se mueve desde la distancia...
No existen mares, ni lluvia, ni corrientes para quién ya ha decidido no mojarse...





viernes, 2 de agosto de 2013

Corte

Se cortó por tercera vez en el mismo dedo, justo en la misma herida.
La sangre brotó como en cada una de las veces anteriores, 
-del mismo color, al mismo ritmo-; 
el dolor, sin embargo, ya no fue el mismo.


Espacio

"Dejemos las sombras y sigamos al viento..."



Puertos

"El mar está tranquilo. El muchacho tiene resaca. Bebió y volvió tarde a casa, con la esperanza de que la noche hubiera limpiado todo lo del día anterior, como hace el hígado con el licor barato. 
Mojó las manos en el mar y humedeció los párpados, apretándolos con la yema de los dedos. Al abrir los ojos, tuvo la sensación de que habían pasado los años. El mar se había oscurecido con el color turbio de un vino peleón. Miró al cielo. No había nubes. Pero fue aquel silencio contraído lo que lo alertó". 
¿QUÉ ME QUIERES, AMOR?
Manuel Rivas

No señora, la luna no habla. Ni los astros serán capaces de decirte cómo te irá mañana cuando cojas el coche y no vuelvas hasta las nueve a casa. No son las vecinas las que te contarán lo que sucedió, ni tu reloj irá marcándote el ritmo aunque funcione a la perfección y lo coloques en su sitio cada mañana y cada anochecer. No será tu perro quién te alerte de los ladrones ni de los amigos que llaman de continuo al timbre rompiendo la rutina de tu familia. No será el sol el que te queme los ojos, ni la pantalla del ordenador. Tampoco contarás con la inestimable ayuda del ayuntamiento para ponerte las multas por desorden u orden público mejor dicho. No serán las cadenas de los penitentes las que escuches el martes santo, ni las que pesen en la cuesta, en la bajada en la espera. No señora, los órganos no hablan. El cerebro no controla, el corazón no siente. Las manos no agarran y tampoco la lengua sabe más que de comida. No señora, la playa no calma, ni el agua quita la sed pero los oídos...Los oídos ya saben demasiado.


miércoles, 24 de julio de 2013

1. Periodo de lactancia

Apretó tan fuerte sus dedos que un grito se escapó por el paseo. Se quedó mirando un rato el horizonte entre el azul de su mano y el rojo del cielo que avisaba tormenta. Aún quitándose la arena de los pies y con las llaves de casa sonando en el bolsillo, quería evaporarse como el agua de aquella playa, al menos, durante unas horas, desaparecer, como lo hacía al mirar los cuadros tridimensionales de la Estatua de la Libertad o de la Torre de Londres que con quince años comprase a unos metros del puerto. Empujaba un carro, una enorme bolsa y unos cuantos cubos de plásticos sin que existiesen horas, sin que las horas -si existían- fueran diferentes...Era posible dar de comer entonces sin tener ningún tipo de hambre. 


TS2

Conocí a un hombre que casi fue domador de fieras. Sabía donde encontrarlas, cómo hablarles y como observar sin molestar. Nunca pasé con "el domador" el tiempo suficiente, marché sin leer sus diarios, pero sé que le hubiera gustado alcanzarme.


ST1

Puedes romper cuantos frigoríficos quieras, no va a hablar. Podrías aporrear todos los muebles del pasillo y también los de la habitación pero ya se ha quedado muda. Quizá si rompes los cristales del cuarto de baño y la televisión enorme de pantalla casi plana del salón tengas un pequeño ruido de cansancio, de esos que se escapan por aburrimiento entre las comisuras. A estas alturas, ya has hecho tanto ruido y hay tantas cosas tantas veces hechas pedazos por el pasillo... que ella sólo quiere tú silencio. Mientras haces llamadas, te conectas a Internet y escribes, todo para denunciarla y con poca suerte insultarla, ella te mira siempre sin perder el gesto firme. No puedes agarrarla, ni tocarla, ni te atreves casi a arrancarle lo que lleva en el puño derecho. Cuanta energía y cuanto tiempo, aún así lo gastas.  Sabe tanto y quiere compartir tan poco, que más te vale no usar el nombre del amor para referirte a ella; pero ya es tarde, estás tan cómodo que si no abre la boca revientas, como lo haces cada tarde como castigo. Puedes romper cuantos corazones quieras también mientras tanto. Se ha quedado muda pero no puedes aún con ella. 


viernes, 19 de julio de 2013

De seguir

Al subir diariamente por la cuesta no siempre somos conscientes de que lo es, estamos tan acostumbrados... No hay tiempo para mirar bien o para pensar en los gemelos. No queda mucho tiempo para soñar o para pensar en lo que no decimos. Al ejercitar los brazos y las piernas el cerebro y otros músculos pueden estar en otras cosas y nosotros sólo caminamos porque hay objetivos que cumplir. Pero a veces, cuando hace calor, bebemos agua en mitad de la cuesta y al mirar en todas las direcciones todo parece distinto, pensamos un poco en la vista, en el ruido y la gente de alrededor, imaginamos como serían los detalles del puente, de la calle, del que cruza al lado, imaginamos como sería no subir por la cuesta con tanta frecuencia. Al beber las últimas gotas de la botella, pensamos que quizá ni siquiera conocíamos tan bien la ruta aunque pudiéramos ya subirla con los ojos vendados. Si la ruta se hizo en coche y a velocidad, al cambiar la marcha,  las dificultades son otras y el motor empieza a hacer ruidos extraños, el conductor empieza a desconfiar de que en algún momento el coche se pare...o de que haya cogido ya el punto óptimo para subir sin dañar. Hay que llevar cuidado con las señales que aún no están en la ruta pero es difícil imaginar aún cuáles son las que habitan en las mentes de los agentes de tráfico. 





martes, 16 de julio de 2013

A Sergio


Me dice Sergio que echa de menos España, que echa de menos a sus amigos, el tiempo y el trato de sus compañeros. Sergio es un niño y yo la adulta. Me pregunta Sergio por qué no puede dar él español, de hecho hay nativos que también lo dan. No lo sé pero nos hacemos amigos rápidamente. Sergio es pequeño y menudo...-como si se dijera todo de algodón-... y sus enormes ojos azules mecen la dulzura de su tono. Ese tono que embauca y arranca de nuevo la confianza, la ilusión de que hay muchas cosas que no están perdidas pero que, para que no se pierdan, será difícil que no se lleve más leches de las que debería. Viene empapado porque hace calor y me dice que le gustaba muchísimo la iglesia de Moguer y que es Juan Ramón Jiménez el poeta español que reconoce de su pueblo y que le gusta mucho que se lo recuerden. Tiene diez añitos y ni me lo creo. Tal vez ningún español de 10 años sepa esto si no vive allí, pero resulta que Sergio es pequeño y es portugués y también rumano y ahora vive en Reino Unido porque no le queda mas remedio y aunque no quiere, no hay tu tia, allí se queda porque hace falta dinero. Y esto me lo cuenta él, que es un niño, y yo quiero pensar que volverá rapidamente para allá, que debe volver allí y que hay que darles ilusiones a los niños, esto lo pienso yo que soy la adulta. Sergio es menudo y delgado y educado, tan educado que me cuenta en español y entre dientes lo maleducados que son sus compañeros y que no lo entiende... y que no tiene muchos amigos porque no es fácil pero que, sin embargo, se lleva muy bien con amigos polacos, lituanos y de estonia. Estos al parecer también son mucho más educados. Y él, que es el pequeño y que habla portugués, rumano, español e inglés, me cuenta que está aprendiendo polaco porque quiere tener un buen empleo. Yo lo miro, me dan tantas ganas de abrazarlo, de cuidarlo, de cagarme en el mundo que es así de extraño y a la vez de agradecerle al mundo que haya personitas como él que crean que los grandes también tienen nombre español como el de Juan Ramón Jiménez. Yo mientras, intento hacer que zoquetes, sin el más mínimo interés saluden en un español un tanto comprensible...Le pido que espere antes de subirse a los quads y me explica Sergio que sin duda lo hará porque no quiere enfadar a sus compañeros, yo lo colaría pero Sergio es el niño y yo la adulta. Sergio es el niño, Sergio es el futuro...y yo, yo soy la adulta que no entiende por qué existen otro tipo de niños...que sigue repitiendo la frase de calimero, un dibujo de niños: "Es una injusticia"...

Se llama desigualdad

Mirar desde arriba y escuchar lo mismo, no comprender que hay gestos y caras que tienen un duende, un alma especial, unos ojos con pestañas que no todo el mundo puede tener, ni siquiera ha visto. Aprender desde abajo arriba, a fuerza de huir, de replantearse la llegada a fin de mes y las oportunidades, arrancar lo importante de las manos y hacer creer que lo que de veras cuenta es lo que espera tras el futuro, que ni siquiera es una estrategia sino un circuito de spa como el que se vende en el folleto del resort que no ha llegado a finalizarse mientras la inversión ha quedado por el camino, en quién sabe qué manos. Oportunismo de lo inoportuno cuando al hablar más lenguas que nadie, la matemática no da la suma standar para alcanzar el top set que se espera de las ciencias exactas o del hecho de ser una gran persona o una personita con gran educación que se echa en falta pero que, evidentemente no mueve el motor económico de una gran potencia maleducada hasta la espina dorsal y sucia, sucia como el sistema de injusticias que engorda cuentas bancarias.
 
 

jueves, 4 de julio de 2013

4 semana

¿Y de todas maneras qué puedo hacer si no puedo traer el sol ni preguntarle a ninguna de tus lunas;
Si estoy contigo en un no-espacio y hablo al aire que llega con suma velocidad a tus manos, ni siquiera a tus oídos; Si pienso en voz alta en calles que empiezan a conocerme -y no a ti- y sólo escuchan mi versión del cuento, de la comedia o el drama? ¿Y de todas maneras qué puedo hacer si no puedo convencerte, ni enfadarte, ni arrancarte una carcajada en el justo momento que lo mereces o lo necesito y he de esperar, que esperando, nadie desista y se convierta mi cuento, mi comedia o drama en realidad?



jueves, 6 de junio de 2013

Be there

(...) Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;  (...)
Lo que esperamos.
Oliverio Girondo





domingo, 2 de junio de 2013

 

¿La pregunta es siempre cuál es el uso de la realidad; De qué plano o de qué distancia focal hablamos; Si el argumento arranca con la fuerza del desconcierto o si ese será precisamente el punto de unión para el desenlace; Si la fuerza reside en los actores o en el guión...? ¿Y qué ocurre si el director o directores responden a éstas preguntas en función del desarrollo del proyecto? 





domingo, 12 de mayo de 2013

Haciendo tiempo

 
Mientras llegan las palabras y se evapora la  lluvia; Mientras el sol amanece y las palabras se pronuncian, limpio. En la tierra, entre las manos y las piedras, entre los pájaros y los deberes, excavamos el tiempo, la sangre, la vida; con las manos entretenidas -y las semillas en pausa- se vive el día y no hay semanas.
Vivimos lo que se ha de vivir justo al despedirnos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Halfway across

 


(...)I woke up as the sun was reddening; and that was the one distinct time in my life, the strangest moment of all, when I didn't know who I was — I was far away from home, haunted and tired with travel, in a cheap hotel room I'd never seen, hearing the hiss of steam outside, and the creak of the old wood of the hotel, and footsteps upstairs, and all the sad sounds, and I looked at the cracked high ceiling and really didn't know who I was for about fifteen strange seconds. I wasn't scared; I was just somebody else, some stanger, and my whole life was a haunted life, the life of a ghost. I was halfway across America, at the dividing line between the East of my youth and the West of my future. (...)
ON THE ROAD. J. Kerouac


 
 
 
¿Y qué pasa si vuelven las sombras, o la locura? ¿si aún habiendo aprendido sabemos que no podremos evitar mirar tras la ventana y hacia la escaleras donde nos esperan; y hacia arriba y hacia abajo y de reojo y enfurecernos con el todo por la nada; Y que demasiado parar es aparcar un coche recién comprado en un desguace?  ¿De que sirve entender todos los códigos y no decirte que te quiero cuando corresponde?

I've been thinking all day about the moon

A pesar de irse a la cama con todos -y conmigo- no puedo comprar sus servicios perpétuos. Viene y me deja sola al despertar. Me besa con ese dolor de cabeza que sólo el tabaco deja en las resacas. No puedo hacer que desaparezca y que no me haga amar.Tampoco puedo evitarlo, no se puede evitar.

La especialista

Creo que me gusta el helado pues en él me han puesto el amor, la sonrisa y la capacidad creativa. Si sabe a hielo -que es lo mismo que a nada-, sienta bien.

En el fondo


 
 
En el fondo, donde ni siquiera penetra el sonido, sólo hay miedo.
Un montón de tesoros que se autodestruyen diariamente por el inmovilismo, por esa necesaria búsqueda de la tranquilidad.
Es ahí donde crece un torbellino apunto de reventar,
de expulsar el moho y sacar a la superficie el agotamiento.
Lo malo es que a veces, lo que resurge lo hace en el peor momento y suele estar lleno de mierda.
 
 

martes, 9 de abril de 2013

Diagnóstico de una cardiopatía. rec.

1. Fase de observación

Y nerviosa recorre mi cuerpo sin parar de reír y ahí, justo en el brazo derecho del sofá-, nos quedaremos hasta dormirnos ella y yo. Empieza el día, le acompaño, y todo es tan maravilloso y tan fácil, que no creo que andemos recorriendo las mismas calles con las mismas sombras. Debo protegerla para que no sufra, por eso siempre la llevo en mi cabeza.



2. Fase de detección

Hemos estado confeccionando un mapa para viajar juntos durante años, pero antes de acabarlo ella ha desaparecido. La espero todas las tardes porque la necesito pero no viene, ya no viene a mí. Debe estar cansada, tan cansada…tal vez ya no quiere viajar.



3. Fase de aceptación

Insultar al aire es lo mismo que amar en el vacío: a nada hace daño y a nada toca, de ahí que no haya efecto rebote. Los actores utilizan a la perfección este concepto; los demás no sabemos.



4. A platón desde una habitación de hospital

Cuando abrió los ojos estaba conectado a una máquina; rodeado de cables, goteros y color verde, nunca imaginó que “el amor” fuera una enfermedad mental tan severa.





Envio postal


Y dejar que se derrame el agua, rápidamente, no salir.
Dejar caer las palabras violentas hasta desinflarse,
- no es lo mismo asentir que pronunciarse-.
Secar las gotas, lentamente, en un agujero arcilloso, sin entrar.



Niña mala


(...) Durante un rato estuvimos sorbiendo nuestras tazas de café, en silencio. Mi croissant se había quedado intacto sobre la mesa y Paúl, empeñado en bromear, me dijo que, como por lo visto algo me estaba quitando el apetito, él se sacrificaría  dando cuenta de esa crujiente medialuna. - A donde voy los croissants deben ser malísimos- añadió. (...).
Mario Vargas LLosa.
Travesuras de la niña mala.

Y por eso pedí cualquier cosa en aquel bar y me pusieron cualquier cosa que resultó saber malísimo. Tenía compañía durante mi comida y estuve escuchando con el mismo placer con el que me llevaba el tenedor una y otra vez a la boca: ningúna vez sabía aquello mejor que el bocado anterior pero, seguía insistiendo en la técnica para ver si los movimientos disuadían el sabor o el ruido. Al partir un trozo de pescado, y hacerlo añicos, uno tiene la sensación de estar descomponiendo las frases como lenguaje para ver si así, en pequeñas porciones, tiene más sentido que una terraza en pleno diciembre. Es absurdo; aún así lo intentamos pues aunque uno deje de fumar, nunca deja de haber sido fumador, ni de escuchar lo que no quiere o no le entretiene; ni de comer de vez en cuando cosas malísimas con insistencia. Así es el ser humano, se empeña en insistir en la compañía de ciertas cosas muy perjudiciales.

Mar gheall ar an Euphoria

Hay tanto tiempo por delante que la carretera es demasiado corta para ir tan rápido. Nada es tan parecido a lo que parece, y el tiempo no es buen juez para decidir que almacenar, o que dejar atrás, porque casi nunca está presente. Debido a la euforia sabemos usar bien los frenos o deberíamos.


domingo, 24 de marzo de 2013

Para no perder

Se asegura de que el mensaje llegue cada día a su aliado diciendo todo lo necesario y no más; y es de esperar que éste tenga total conocimiento del código estandarizado y esté reaccionando conforme a lo previsto, de lo contrario, es cuestión de dias que estalle la guerra, la revolución o la indiferencia.




I part negocio

(...)No estoy seguro de si fue él quién puso el anuncio en el periódico pero tuve la oportunidad de preguntárselo unos dias antes y no lo hice. Intuía que quería venderlo pero pensé que quizá con el tiempo reconsideraría su posición, lo guardaría o sabría esperar el momento oportuno para recibir por él el importe que ciertamente merecía. No era aquello un trasto viejo. Sin embargo, ayer leí el anuncio y  supe que incumplí la promesa del buen amigo. No tuve palabras en su momento pero, los gestos han de llegar a tiempo y a veces los golpes. Eso se espera de mí que siempre tuve sus lineas, su casa y su familia para amortiguar mis fracasos.(...)





viernes, 22 de marzo de 2013

Lágrima de hombre

El final no comienza nunca; sólo es un punto que cuando llega ya se ha desvanecido y al ser tan veloz olvida arrasar los hechos y los detalles. Así es..., el vapor también se lleva las gotas del vaso -medio lleno- de aquello que su rostro si pudo contarle, sin lengua, ni garganta, ni voz; Y quedan siempre las pisadas en la madera, las huellas de sus dedos en la puerta, restos de revistas y las migajas de lo grande al piano.

domingo, 17 de marzo de 2013

Comienzo

Hay momentos que sigue tomando ese café en el balcón y se pregunta en qué momento su reflejo volverá a aparecer tras las cortinas del edificio de enfrente y se ríe al imaginarlo o al imaginar que alguien la esté mirando. Sigue jugando con la taza entre sus manos, a veces parada delante de la puerta del jardín, sin esconderse ni siquiera de las nubes. Fue un ideal de alguien, fue escritora, tal vez actriz o política y seguro enamorada pero ahora es eso y más, aunque no escriba, no actúe y no se vuelva loca por no ser, o no tener, y recientemente esté aprendiendo a tocar la guitarra y se haya cansado de correr, o de posar o hasta de escribir. La miro de reojo mientras leo, como no lo hice antes, y sé que ahora la vida es otra y lo importante también.
 
 

viernes, 8 de marzo de 2013

Teclas

Pensaba que era necesario pensar mucho para escribir, que al escribir mucho pensando en lo que debía escribir, dejó también de escribir por no pensar.
 
 

jueves, 31 de enero de 2013

Una de los ochenta


Tengo treinta años y mucho esfuerzo sobre mi mente y mi espalda. También tengo dos licenciaturas, un Máster y domino tres idiomas, tres más que ningún presidente de los que ha tenido España, sobre las carreras y la formación de nuestros políticos ya ni entro y de nuestro pueblo más aún. Esto no es nada distinto a la mayoría de mi quinta, no soy un caso aislado, ni mucho menos. No soy funcionaria porque en su momento así lo decidí y acabé la carrera que más me ilusionaba justo en 2008 con el inicio de la crisis. Tras esto, acepté un trabajo basura para poder mantenerme mientras hacia un máster en otra provincia española. También de trabajos basuras podría darles a ustedes un máster, los de mi quinta somos especialistas y aún hoy el rollo del mileurismo es casi ser un afortunado. Fuimos la generación de los cambios y de las miles de leyes en educación que se hacían y se deshacían cada cambio de gobierno y aún así soportamos el cambio de la EGB a la ESO, los bachilleratos de prueba y la adaptación al maravilloso plan Bologna. Mientras tanto, estudiábamos, hacíamos prácticas o doctorados basados en un futuro lejano y nos estresábamos haciendo cursos para engordar un CV que debía permitirnos alcanzar unas condiciones soñadas para nuestros padres, los cuales en su mayoría, -aunque no en mi caso-, siquiera tuvieron la oportunidad de ir a la universidad porque a los 14 años ya se encontraban trabajando de aprendices en cualquier cosa, había que llevar dinero a casa o cuidar a los hermanos pequeños. Pagamos cursos, matrículas, pisos y demás con la idea que en algún momento tras miles de cursos, prácticas alcanzaríamos un trabajo a la altura del esfuerzo nuestro, de nuestros padres y del dinero que mi PAÍS se dejó en mí a lo largo de toda mi andadura académica. ¡Qué tiempos aquellos! La realidad hoy es otra: fuga de cerebros, desempleados por millones, rescate de financieros y bancos y no de personas, reducción en I+D, euro por receta y casi, y esto es verídico en mi caso, casi ya no tenemos ni médico con seis años cotizados a mis espaldas y sorprendentemente, cotizados en España. Y sin embargo, ahora resulta que es otro estado como Reino Unido el que aprovecha la inversión de mi querida España y aún dando gracias. Los emigrantes, que lloramos al decir adiós a amigos y familiares en las puertas de los aeropuertos, que nos marchamos silenciosos con muchos miedos y presión y todos nuestros inútiles títulos en la maleta, recordamos cada día nuestro país, nuestro sol y nuestro suelo, nuestra vida y nuestros sueños y señores, nos cagamos en todo y en todo lo que está pasando en todas las comunidades autónomas, un país que no cuenta con los más formados para reconstruirse, que no nos pide consejo, que deshace más que hace últimamente y que entristece a todos lo que les rodean. Y si no, paséense por los centros públicos para ver los ánimos generales de los ciudadanos y de los servicios. Nosotros, con nuestras carreras, nuestros idiomas y nuestra titulitis, recordamos cada día nuestro país y el esfuerzo de nuestras familias para que ahora lo aprovechen otros y de forma muy barata. Cada día cuando en el desayuno consultamos los medios de España, nada bueno, sino la panda de chorizos que nos representan, que se están cargando los servicios públicos que se enriquecen a costa de privatizar servicios y que declaran de IRP 3000 euros a Hacienda. No son buenas noticias lo que nos llega aquí, no. Y esto en el mejor de los casos los que hemos podido ir a otro país y gastarnos otro tanto en asentarnos mientras siquiera nos contratan. En muchos aspectos, siempre tuve mucha suerte y doy gracias cada día por la familia y los amigos que tengo, pero cuántas familias están hoy en día teniendo dificultades para que no les corten la luz, para comer o para poder pagar los últimos meses de sus hijos en la universidad, pues ahora resulta que estudiar en Francia una carrera es seis veces más barato. Francamente, la nieve y la lluvia nos cala casi todo los días los huesos a los emigrantes o como yo prefiero decir: exiliados por las malas políticas españolas pero, nunca nos calarán tanto como la tristeza de pensar que ya nuestros abuelos fueron emigrantes y nuestros padres se esforzaron para que tuvieramos una formación a la altura de Europa para que ahora no sirva siquiera para sacar a nuestro país de la crisis. No se, no se cuanto más tendremos que aguantar los ciudadanos para decir basta a tanta gente corrupta, sin formación, sin idea y con mucho despropósito conduciendo el barco de esta España que tanto costó poner al día. Somos, me atrevo a decir, la generación de los ochenta la más preparada, la que camina por las calles de ciudades de otro país intentando encontrar un curro que le haga sentir a los nuestros que no todo está perdido. A los políticos españoles, ¿cuánto más necesitan entender para ponerse a trabajar de una puñetera vez por nuestro país y dejar de robar?

miércoles, 30 de enero de 2013

The artist

No me importa. De veras que no me importa no reconocer su cara y mi cara en los espejos, no lo necesito. Hace meses que camino por calles distintas y apenas utilizo ni los espejos ni los retrovisores, como si no existieran, mi mente está llena y tengo miles de imágenes inventadas y de recuerdos. Hay demasiadas cosas para perder el tiempo mirándose sólo por fuera. Aún así, dice el Señor Hays que tengo que observar los círculos rojos que dibuja siempre en el lado derecho de sus cuadros que es ahí donde estoy y donde me encuentro, -tardé algún tiempo en verlo, lo admito- pero, ahora me parecen mios, sólo que yo siempre le digo que no soy un círculo, ni un cuadrado, ni ninguna figura que esté cerrada, quizá una línea infinita, pero no una figura cerrada. Cuando miro las líneas de sus últimos óleos, me pregunto quien más me acompaña en los trazos pero tampoco necesito saberlo, algún día se presentarán sólos... Tengo claro que yo estoy y que él cuenta conmigo y que yo no necesito mirarme en los espejos y retrovisores para saber cómo soy y dónde estoy.

martes, 15 de enero de 2013

Zorros & foxes

Hay silencio, una noche llega y se queda mirándote -fijamente- y te despiertas en un viaje extraño como si no fuera contigo. Alrededor, todo parece otro idioma pero aún no has comenzado a hablarlo pero si que observas y aprendes que sin hablar puedes vivir en cualquier parte, aunque no te entiendan pues cuando hablas, no siempre te entienden y puede que incluso en tu propio idioma. Y es de noche y llevas guantes y ahí está, mirándote con curiosidad, la misma que tu tienes hasta que descubres qué es, o quién es, es un zorro y ni siquiera te desafía y tu no tienes prisa ni agobio porque sabes que se irá -y hasta te parece precioso- y le das permiso y él te lo ha dado ya a ti.Y así lo hace, tranquilamente, parte hacia otro camino donde no tiene que huir, para ninguno es necesario, es un acuerdo, es un saludo y un adiós. Mañana nieva y seguirá haciéndolo toda la semana.
 
 

martes, 8 de enero de 2013

Quotes

 
Nos movemos. Nos movemos realmente rápido y en varias direcciones y casi nunca nos mareamos pero a veces, lo hacemos. No somos capaces de mantener la mirada fija y seguimos, seguimos, seguimos, seguimos...seguimos caminando porque es lo que hay que hacer, porque no hay tiempo...¿no hay tiempo?...Y llega ese momento en el que nuestro mareo es incontrolable y estamos debilitados incluso ante el día y ante la luz... y los pies no aguantan, no hay equilibrio.
 
Cuando la deshidratación de los sentidos sólo permite dormir, comer y observar y ninguna de estas cosas somos capaces de hacerlas bien -porque estamos nerviosos, asustados, tristes- tenemos que parar...Crecer es a veces tener que abandonar la espiral para mirarla desde fuera y descubrir que la mitad de aquellas cosas que eran el motor de nuestro movimiento y de nuestro mareo no tenían sentido, no eran siquiera nuestras, no eran aquello por lo que un día decidimos comenzar a caminar.
 
Algunos despiertan cada día con el preparados, listos, ya! Y realmente creo que, de estar preparados, no correríamos, NO!, porque sabríamos cuando ha llegado realmente nuestro momento, sin forzarlo, sin perder las fuerzas, sin dejar de sentir cada segundo las cosas que importan; sin estar asustados por perder o por ganar porque eso no es lo importante; porque prepararse es conocerse, es proyectarse, es luchar por un reflejo con las posibilidades de haber entendido nuestro bioritmo y ser conscientes de las limitaciones, de las fuerzas que podemos dejar en el camino y las que no.
 
Era necesario hacer la espiral para abandonarla un día y no volver jamás. Es necesario entender los paréntesis.