martes, 9 de abril de 2013

Diagnóstico de una cardiopatía. rec.

1. Fase de observación

Y nerviosa recorre mi cuerpo sin parar de reír y ahí, justo en el brazo derecho del sofá-, nos quedaremos hasta dormirnos ella y yo. Empieza el día, le acompaño, y todo es tan maravilloso y tan fácil, que no creo que andemos recorriendo las mismas calles con las mismas sombras. Debo protegerla para que no sufra, por eso siempre la llevo en mi cabeza.



2. Fase de detección

Hemos estado confeccionando un mapa para viajar juntos durante años, pero antes de acabarlo ella ha desaparecido. La espero todas las tardes porque la necesito pero no viene, ya no viene a mí. Debe estar cansada, tan cansada…tal vez ya no quiere viajar.



3. Fase de aceptación

Insultar al aire es lo mismo que amar en el vacío: a nada hace daño y a nada toca, de ahí que no haya efecto rebote. Los actores utilizan a la perfección este concepto; los demás no sabemos.



4. A platón desde una habitación de hospital

Cuando abrió los ojos estaba conectado a una máquina; rodeado de cables, goteros y color verde, nunca imaginó que “el amor” fuera una enfermedad mental tan severa.





Envio postal


Y dejar que se derrame el agua, rápidamente, no salir.
Dejar caer las palabras violentas hasta desinflarse,
- no es lo mismo asentir que pronunciarse-.
Secar las gotas, lentamente, en un agujero arcilloso, sin entrar.



Niña mala


(...) Durante un rato estuvimos sorbiendo nuestras tazas de café, en silencio. Mi croissant se había quedado intacto sobre la mesa y Paúl, empeñado en bromear, me dijo que, como por lo visto algo me estaba quitando el apetito, él se sacrificaría  dando cuenta de esa crujiente medialuna. - A donde voy los croissants deben ser malísimos- añadió. (...).
Mario Vargas LLosa.
Travesuras de la niña mala.

Y por eso pedí cualquier cosa en aquel bar y me pusieron cualquier cosa que resultó saber malísimo. Tenía compañía durante mi comida y estuve escuchando con el mismo placer con el que me llevaba el tenedor una y otra vez a la boca: ningúna vez sabía aquello mejor que el bocado anterior pero, seguía insistiendo en la técnica para ver si los movimientos disuadían el sabor o el ruido. Al partir un trozo de pescado, y hacerlo añicos, uno tiene la sensación de estar descomponiendo las frases como lenguaje para ver si así, en pequeñas porciones, tiene más sentido que una terraza en pleno diciembre. Es absurdo; aún así lo intentamos pues aunque uno deje de fumar, nunca deja de haber sido fumador, ni de escuchar lo que no quiere o no le entretiene; ni de comer de vez en cuando cosas malísimas con insistencia. Así es el ser humano, se empeña en insistir en la compañía de ciertas cosas muy perjudiciales.

Mar gheall ar an Euphoria

Hay tanto tiempo por delante que la carretera es demasiado corta para ir tan rápido. Nada es tan parecido a lo que parece, y el tiempo no es buen juez para decidir que almacenar, o que dejar atrás, porque casi nunca está presente. Debido a la euforia sabemos usar bien los frenos o deberíamos.