miércoles, 24 de julio de 2013

1. Periodo de lactancia

Apretó tan fuerte sus dedos que un grito se escapó por el paseo. Se quedó mirando un rato el horizonte entre el azul de su mano y el rojo del cielo que avisaba tormenta. Aún quitándose la arena de los pies y con las llaves de casa sonando en el bolsillo, quería evaporarse como el agua de aquella playa, al menos, durante unas horas, desaparecer, como lo hacía al mirar los cuadros tridimensionales de la Estatua de la Libertad o de la Torre de Londres que con quince años comprase a unos metros del puerto. Empujaba un carro, una enorme bolsa y unos cuantos cubos de plásticos sin que existiesen horas, sin que las horas -si existían- fueran diferentes...Era posible dar de comer entonces sin tener ningún tipo de hambre. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario