martes, 16 de julio de 2013

A Sergio


Me dice Sergio que echa de menos España, que echa de menos a sus amigos, el tiempo y el trato de sus compañeros. Sergio es un niño y yo la adulta. Me pregunta Sergio por qué no puede dar él español, de hecho hay nativos que también lo dan. No lo sé pero nos hacemos amigos rápidamente. Sergio es pequeño y menudo...-como si se dijera todo de algodón-... y sus enormes ojos azules mecen la dulzura de su tono. Ese tono que embauca y arranca de nuevo la confianza, la ilusión de que hay muchas cosas que no están perdidas pero que, para que no se pierdan, será difícil que no se lleve más leches de las que debería. Viene empapado porque hace calor y me dice que le gustaba muchísimo la iglesia de Moguer y que es Juan Ramón Jiménez el poeta español que reconoce de su pueblo y que le gusta mucho que se lo recuerden. Tiene diez añitos y ni me lo creo. Tal vez ningún español de 10 años sepa esto si no vive allí, pero resulta que Sergio es pequeño y es portugués y también rumano y ahora vive en Reino Unido porque no le queda mas remedio y aunque no quiere, no hay tu tia, allí se queda porque hace falta dinero. Y esto me lo cuenta él, que es un niño, y yo quiero pensar que volverá rapidamente para allá, que debe volver allí y que hay que darles ilusiones a los niños, esto lo pienso yo que soy la adulta. Sergio es menudo y delgado y educado, tan educado que me cuenta en español y entre dientes lo maleducados que son sus compañeros y que no lo entiende... y que no tiene muchos amigos porque no es fácil pero que, sin embargo, se lleva muy bien con amigos polacos, lituanos y de estonia. Estos al parecer también son mucho más educados. Y él, que es el pequeño y que habla portugués, rumano, español e inglés, me cuenta que está aprendiendo polaco porque quiere tener un buen empleo. Yo lo miro, me dan tantas ganas de abrazarlo, de cuidarlo, de cagarme en el mundo que es así de extraño y a la vez de agradecerle al mundo que haya personitas como él que crean que los grandes también tienen nombre español como el de Juan Ramón Jiménez. Yo mientras, intento hacer que zoquetes, sin el más mínimo interés saluden en un español un tanto comprensible...Le pido que espere antes de subirse a los quads y me explica Sergio que sin duda lo hará porque no quiere enfadar a sus compañeros, yo lo colaría pero Sergio es el niño y yo la adulta. Sergio es el niño, Sergio es el futuro...y yo, yo soy la adulta que no entiende por qué existen otro tipo de niños...que sigue repitiendo la frase de calimero, un dibujo de niños: "Es una injusticia"...

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