miércoles, 6 de noviembre de 2013

El último acto de reir

Y de veras que me río porque de haber dado tanto ya no me quedan ganas de blasfemar o de ensuciarme. De veras que me río porque existe un instinto destructivo capaz de crear tanto y a veces, tan bueno, que da igual que conserve "al vacío" las mejores virtudes y preserve con hongos la belleza de cierta honestidad. Me río pues hace tiempo que sé que ya casi todo está en entredicho y sólo puede ser el resto algo divertido, un clown, payaso de tacto, acciones y besos.Y si queda algo, lo guardo en mi risa para aquel que se ría también de lo mismo, conmigo.


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