domingo, 30 de marzo de 2014

Y sin el síndrome

I have just watched this Spanish film and I'm still trying to organize my emotions about it. I meant to watch To the wonder but I changed my mind at the last minute. Despite I'm still having to watch To the Wonder I do not regret having spent the last hour and half watching this symbolic film. It's a basic film- if we can call it like that- but at the same time is about something that we all know quite well.
I can obviously say that to me was symbolic because I've seen myself in the same mirror.
Symbolic... and real because that is how we know everything works... and it hurts. And it happens quite often.
However, -and considering what we normally do under these uncomfortable circunstances-, the point of the story is to have the guts to behave differently; to say the things you never say when you realize that you´ve been used. The thruth is to accept that it was alway a lie, even when you wanted to prove yourself wrong...

So, the only thing left to do is to play...
Apparently love is a game... a quite painful one, I'm afraid.





Tirada la primera piedra


He tirado la piedra.
No era una piedra cualquiera; tampoco, especial. 
He tirado mi piedra y era una roca. 
No la he fracturado..., no volveré a por ella. 
Mis recuerdos creen echarla de menos;
...mi espina, -pese a la ausencia de equilibrio-, no.



jueves, 20 de marzo de 2014

Hay dos cosas que están claras: me gusta el cine y echo de menos lo que nunca tuve. Soñar se me da bien, desde siempre, desde que aprendí. Los adultos saben que los sueños son buenos cuando no son excusas, los adultos también saben que los sueños van disminuyendo por muchos motivos; y si no lo hacen, los adultos pierden la pericia de los días de cada semana, en cada mes, de cada uno de nuestros años. Jugar con el tiempo, en sueños, es prometedor, pero me pregunto si no asesina también ciertas pequeñas cosas que configuran el 90% de nuestra existencia real, esa que te golpea cuando te tropiezas torpemente en la acera mal pavimentada de camino a casa.


domingo, 16 de marzo de 2014

Existe la muerte. Ya lo había oído pero la diferencia es que ahora lo sé. El otro día mientras preparaba el trabajo del jueves, me dolía el brazo derecho y corría de un pasillo para el otro, lo entendí todo. Gastamos mucho tiempo en no tener tiempo y mucho dinero en intentar no preocuparnos por no tener tiempo; pero el tiempo es lo único que en realidad tenemos y no sabemos cuánto llevamos puesto en cada bolsa... Me paré en el aseo, a mirarme en el espejo mientras me lavaba las manos y en cierto modo, no me reconocí. Como todos soy frágilmente vulnerable, tengo fecha de caducidad y la desconozco. Me paré en mis pupilas un rato, tengo pupilas que no paran de moverse, -eso me dijeron los médicos de urgencias, mientras yo lloraba esperando algún tratamiento y los residentes jugaban con ellas-. Al volver a la oficina dos semanas después, abrí la botella de agua, tragué la pastilla con lentitud, sintiendo el agua desplazarse por mi garganta, y me fijé en las ramas del árbol que sonríe casa mañana por la ventana. Soy mayor: esa es la realidad; también es una realidad que seguimos siendo los mismos incautos en una carcasa que se desgasta; otra realidad es que llega el día en el que nos damos cuenta y empezamos a tener miedo, bastante miedo... porque si hemos vivido quizás ha sido tan rápido que no lo hemos visto; y la realidad es que la muerte empieza a seguirnos puerta a puerta, lenta, pero sabe lo que hace y nosotros la mayoría de las veces no...Desconozco su cara -probablemente sea la mía- pero ya nos hemos rozado. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Aviones de papel

En tantos viajes como pudo no dejó de mandarle mensajes. Siempre le escribió cartas, todas y cada una relatadas con detalles de sus ciudades, de sus días, de sus noches. Todos los papeles volaron siempre en la misma dirección, mojados por la lluvia, secos por la espera. Siempre le escribió cartas y envió postales...aunque no las recibiera y tampoco supiera nunca que se habían perdido; Cartas de papel, sueños de papel, mensajes de papel...aunque éste nunca las leyera.