domingo, 18 de mayo de 2014

The notes I grabbed

Y si me preguntasen ahora probablemente sabría que responder. Sabría cómo explicar la música, las calles, el sol. Tendría nombre para casi todo y no se lo daría nunca más al futuro. No cabrían en la maleta cierto otro tipo de accesorios más que aquellos que aun esperan al otro lado de la pantalla. Y si me preguntasen ahora, sabría explicar a qué tuve o tengo miedos y sobre aquello a lo que ya se lo he perdido. No sobra nadie, no sobra nada. Aparecen las calles de los días extraños, de los días que quisimos crear y tienen sentido, uno particular con mapas de autodiseño y múltiples recorridos. Y si me preguntasen ahora, solo daría las gracias y sonreiría porque entre el tiempo y yo hay luz, hay esperanza, está éste, mi camino, o al menos, la puerta clara de lo que sé y quiero.



domingo, 11 de mayo de 2014

De vuelta



Y es cierto que empieza a ver mejor con los ojos cerrados y con los oídos taponados y haciendo uso de la garganta solo para tragar agua. Es cierto que sus sentidos no están desarrollados y que llevas años intentando que lo aprenda y sólo ahora cuando ya no insistes, y por casualidad, he descubierto que puede hacerlo.





All shall be well...





Podría haber caminado más despacio y seguir con la vista toda la velocidad, en lugar de con los pies, pero de nada hubiera servido no haberlo cogido mientras caía desde el tejado.
También si sólo un giro me hubiera hecho empujar el armario, nada de esto sería añicos en un papel de periódico con aristas cortantes. 
Nunca supimos calcular bien los segundos previos y de más -el término medio-, por eso las conversaciones iban mejorando de palabras y empobreciendo en significados.
Podría haber mirado más lentamente y haberte entendido con más prisa pero no siempre las calles van cuesta arriba y no siempre quise tomar prestada tú bicicleta.



Step up





" All shall be well, and all shall be well, and all manner of thing shall be well (...)".
Julian of Norwich



domingo, 4 de mayo de 2014

Sí pero no

Entre los ojos y la boca, las gafas. Entre la espalda y los pasos, la mochila. Entre el desayuno y los sueños, la sangre. Entre el si y el no, el respeto. Entre los blancos y negros, el sepia. Escojamos bien las mentiras y las verdades del gran Oxímoron de nuestra vida.