domingo, 28 de septiembre de 2014

Milagros

Hace falta que estén, tienen que estar ahí y no son la nada ni el vacío. No es la genética ni la ciencia lo que casi siempre mueve la piedra y la luna en manos y recuerdos. Tienen que existir para que entendamos el gesto en la espalda del que camina delante y no se repitan tampoco las carcajadas ni los abrazos ni las muecas inesperadas. Están y hay que hacerles hueco aun cuando, no existe la fe, es el único contenido que puede aprobar la muerte.



sábado, 27 de septiembre de 2014

Gritaré

Una explicación, me dio el tiempo cuando no cogí los periódicos y apagué la radio. Las sombras y los ojos llevan y traen los mensajes sin pedirlos, sólo cruzándonos con ellos por los muros y los pasos de peatones. Así de rápido, o de lento, con la televisión sin señal, entablan conversaciones los niños que nunca lo fueron.


Morfosintaxis

Ese no es el verbo que busco, tampoco pido infinitivos. No son yo, tú, él, nosotros los pronombres y sin embargo, que poco en el presente los utilizamos. Soy yo quien se queda sólo, corto, informativo; y , a quién acuso de hacer preguntas y de poder dar órdenes. No somos nosotros los que abrazaremos a idiotas, o tal vez si, porque ese el el objeto indirecto. No quiero verbos sin acciones, ni pronombres sin verbos y qué poco, -me doy cuenta ahora-, conocimos las subordinadas del párrafo anterior; cuánto subestimamos cada uno de los suplementos, casi tanto como los propios atributos. 
Algunos dicen entender las palabras, otros apenas las perciben, en cualquier caso, el lector las analiza por la noche: con sujetos que no siempre encuentra, con verbos que rara vez entiende, con la certeza de que los trazos, ni tan siquiera el fuego los borra. 


(...) El cielo está cubierto de palabras
El día está cubierto de palabras

La noche está cubierta de palabras
Dios está cubierto de palabras

La conciencia cubierta de palabras

La mente está cubierta de palabras
Vida y muerte son palabras
Las palabras están cubiertas de palabras (...)

Extracto del Poema Palabras Celestes
Allen Ginsberg.

domingo, 21 de septiembre de 2014


(...) Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, 
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco 
con ese pelo lacio, esa sonrisa. 
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino 
es también la luna y el espejo, 
busco esa línea que hace temblar a un hombre 
en una galería de museo. 
Además te quiero, y hace tiempo y frío.


POEMA
JULIO CORTÁZAR


Después de la mañana, la noche, la tarde y cada una de las estaciones vino. Vino tras cada renuncia, desde la sorpresa, vino en tren. Se acercó sigiloso desde la senda más corta y habló la única lengua que conozco, la que jamás estudié. Entró por los bronquios, con calma, ahogándome para volver a enseñarme a respirar. 

Estado donde estar

"(...) He intentado escribir el Paraíso.

Que no os mováis.

Dejad hablar al viento
ese es el Paraíso." 

Cantar CXX
Ezra Pound


Está a la derecha sobre el radiador, a la vista desde el pasillo. Preguntan y difícilmente lo ven... el papel higiénico es ese, y es azul. Diez pasos más y el anfitrión está ahí, está a la derecha del salón y hay queso y trozos de masa y harina esparcidos, a la derecha está la ventana y no hay lluvia, no hay sol, no hay luces en la calle y sin embargo, nadie va a ciegas ni siquiera yo que desde hace poco padezco de vista cansada. Los más aventureros entran y salen de las habitaciones con el permiso que nunca pidieron y sonríen como si a mi me importase o me importasen. Habitación izquierda primero y derecha después-, me sorprende la perfecta geometría de mi posición para ver líneas de movimiento, vectores siempre infinitos. Observo desde el fondo, en sofá de cuero marrón, como la puerta de entrada y salida se abre y se cierra y miro solamente a todas las luces que se generan: pantalones ajustados, cortos, anchos, descoloridos, extremos de pantalones inexistentes... y faldas, tantas de ellas. Presto atención al acento, no a las palabras, y una guitarra arranca por encima de la música que continúa aparentemente sin estorbar. Mi sentido común me dice que es bueno hablar, participar aunque sea repitiendo la última opinión -vertida como el tabasco sobre un recién preparado alioli- pero al mismo tiempo, tengo la certeza de que todas y cada una de las conversaciones ya las he escuchado y podría repetirlas, y me aburre, me aburren. Justo a la izquierda del fondo miran conmigo todos los fantasmas que de vez en cuando me hablan y que están ahora tranquilos, arrogantes hacen muecas, como si supieran que tarde o temprano volveré a hacerles caso. La salida está a la derecha, la salida de los fumadores, justo en el balcón donde cae una y otra vez el vino barato al suelo y la saliva... siguen las ráfagas de viento frío y caliente de la  corriente y sin moverme, va ajustándose la temperatura de mi sangre a la de mi tiempo.


martes, 9 de septiembre de 2014

Motherland

(...) France? "He did not want to go to France, he wanted to leave Russia, he replies. When you are young you are impatient with everything around you. You are impatient with your motherland because your motherland seems old and stale to you. You want new sights, new ideas. You think that in France, Germany or England you will find the future that your own country is too dull to provide you with". (...)
The Master of Petersburg
J.M. Coetzee

Y a veces, así es... tanto las palabras, como la verdad que se esconde tras la impaciencia de ser joven.