domingo, 9 de noviembre de 2014

Warsawa


(...) Mucho hemos aprendido, tú bien lo sabes:
cómo nos es quitado, cosa por cosa, todo aquello que no podía ser, 
la gente, las comarcas.
Y el corazón no muere cuando uno creyó que debería,
pero sonreímos, el té y el pan sobre la mesa.
Sólo el remordimiento de no haber amado como se debe
esa pálida ceniza de Sachsenhausen
con un amor absoluto, que no está a la medida del hombre. (...)

Czeslaw Milosz
Fragmento de Elegía para N.N



























1 comentario:

  1. 9 de noviembre. 16.37 horas. Luces de cruce.

    Un instante entre dos cafés y una infusión tibia. Mis cuerdas vocales lanzan varias palabras que resbalan por la campana de un trombón solista. No suena nada, pero el viento sopla y las devuelve de metal. - Y que te parece si nos vamos a Varsovia - dije.

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