martes, 9 de diciembre de 2014

Rectitud


Está presente y ya está recto, con su bandera apátrida y todo, al moverse. 
Está recto en el camino, está recto el camino; está en todas sus curvas, ya siempre recto.
En la medida que cierra el círculo, en la composición redondeada,  en su cuadratura a trazos.
Ahí está ya, erecto en la luz que nunca existe, en la oscuridad que nunca prende.



1 comentario:

  1. "Que levanten la mano los valientes. A que nadie se atreve a tomar una copa de agua bendita. A que nadie es capaz de comulgar sin previa confesión. A que nadie se atreve a fumarse un cigarro de rodillas. ¡Gallinas cluecas, gallinas cluecas! A que nadie es capaz de arrancarle una hoja a la biblia, ya que el papel higiénico se acabó. A ver a ver, a que nadie se atreve a escupir la bandera chilena. Primero tendría que escupir mi cadáver. Apuesto mi cabeza a que nadie se ríe como yo cuando los filisteos lo torturan!".

    Nicanor Parra

    Apostar es un verbo viciado que ha dejado de tener en cuenta la probabilidad frente a la bandera de la posibilidad. Apostar se ha convertido en un juego que marca un sístole-diástole con todas sus arritmias como cuenta atrás. Nunca jugué a eso, aunque el tablero –rectangular o circular- era el mismo. Hice trampas y yo mismo caí en ellas. Pero las trampas no son nominales y algunos cepos mordieron cubiertos de flores secas que anticipaban el corte. Sangraba. No sé si yo o un tú desorientado. Pero llega la oscuridad y permanezco en el perímetro de un círculo. Y aunque fui un militante convencido de ese círculo, desistí y lo use de hula hoop. Es más fácil apostar por un juego de niños, aunque ya no podemos…

    ResponderEliminar