domingo, 26 de abril de 2015

Entente

También llego él y los tres reporteros y las tres amigas con los tres engaños y las tres inseguridades; y el vecino del tercero con sus tres consejos y sus tres reproches y sus tres deberías y todo se hizo claro y quedó terriblemente expuesto en forma de triangulo por triplicado. La tercera vez, la tercera dimensión del plural sin su sitio para cargar o acumular más tercios. Tres veces, tres, todo lo negaron hasta que el tercer trimestre llegó vivo el tercer mensajero. No hay sonido posible una vez rota la tercera cuerda. Entonces, sólo queda el obligado primer pacto.


In order to get what you want done



Con un par de orejas, no necesita cambiar. Volverá al mismo sitio donde lo dejaron, dejamos anoche y esta mañana y todos los días que haya recordado nadie le hiciese caso. Como un músico, un escritor, un deportista, también conoce la importancia del tiempo/los tiempos y sin marcarlo, le da forma a lo que de allí surge sin molestar. Observa y espera que el sueño/los sueños vengan y tiene claro que cumplirá su objetivo lentamente, aplastando/girando a su dueño de un modo lento y acompasado.






Save it

Save it for someone who cares...
Está abierto el periódico en el suelo pero muchas de las hojas ya han volado y quedan esparcidas en mitad de la avenida con nombre de ciudad donde uno tras otros, sus papeles, también sus páginas y columnas, son atropellados o pisados o arrastrados por el viento. Viendo volar los retazos, cualquiera diría que es el día de ayer, el de antes de ayer o el mismo sábado de hace dos semanas, cuyo recuerdo va perdiendo sentido o emborronándose a base de neumáticos y lluvia. De vez en cuando, abiertos de par en par se alejan y se elevan como los pájaros que no llegan aún por el tiempo. Ese fantasma de la vida, en forma de manta o de papel o de chaqueta plastificada y que aún así cubrirá la carne, tal vez, los vidrios de la comida de mañana y de toda la semana y también los cajones y rendijas que no hayan de ser cubiertos por aceite o lo que es lo mismo, el fantasma de la vida. Está abierto el periódico, hay que leer un tanto más del suelo.



domingo, 19 de abril de 2015

Sobre pies de barro


"(...) Ellos seguían danzando, 
lisiados, aplastados 

los pies de barro, 
ella desatinada, él todavía 
con mirada firme. 

De nuevo quiero dejar 
que los dos surjan, 
más altos, habiendo conseguido mayor esbeltez aún, 
con el paso de danza afianzado, 
inmunes a toda caída. 

Sin embargo, lo sé: posiblemente 
siguen hechos añicos. (...)"



Versión de Eustaquio Barjau

Sobre Pies de Barro
Günter Grass

Snow white

Ese extraño mundo en el que habitamos y en el que ascendemos y descendemos está lleno de historias que buscan los finales de cuento pero, ¿Qué significa esto realmente? ¿Cerrar un pacto? ¿Abrir un trato? ¿Desaparecer en pro de un bien mayor?, ¿O simplemente facilitar las cosas con Hacienda? Mi mirada es sensible ante lo básico, pero aún así, no acabo de entender de dónde viene la alegría o la tristeza de unos cuantos textos de amor propio -aunque de vez en cuando llore y no sea realmente por lo que esté presenciando sino, por unas cuántas cosas que no vienen al caso-. Es importante decir lo mucho que queremos a las personas, hacerlo en una fiesta está bien, supongo...pero mejor está hacerlo cada día y no sólo al cónyuge sino a todos esos amigos que nos acompañan en el día especial; no se, el anillo no es necesario para indicar prohibido el paso -y sino, atente a los artículos civiles y religiosos derivados de ello hacia donde mi furia y mi corazón roto será guiado a su debido tiempo si resulta que no nos soportamos- porque, creo en mi ignorancia, no es necesario si se sabe qué esperar y qué coherencia y compromiso obtendremos del que vive y convive a nuestro lado. Pero, también es cierto que, simplemente, soy una atenta invitada a los eventos que aprecia que, después de muchos años de amistad con invitados y novios y novias, nuestro pequeño impacto queda reducido a una foto en un vídeo-montaje y entonces, lo que se siente no es alegría o tristeza, es algo distinto... Digamos que a estas alturas, el interés es más hacia: si hay flores que me gustan, si la elección de la música no dañará a las canciones utilizadas; y hacia los trajes de los invitados, no siempre demasiado adecuados para la ocasión. Bueno, en realidad, también entiendo de errores y pita dolorosamente el detector del "aparentar" en todas estas celebraciones, porque nos hacemos mayores...ciertamente, y temerosos del tiempo, lo que explica muchas cosas de estas celebraciones... Lo bueno es que estos actos proveen de muchísimas distracciones, y por tanto, he ahí, yo creo, la razón por la que suelo perderme la magia de los happy endings: dónde a veces las brujas también pueden convertirse en princesas.