domingo, 26 de abril de 2015

Entente

También llego él y los tres reporteros y las tres amigas con los tres engaños y las tres inseguridades; y el vecino del tercero con sus tres consejos y sus tres reproches y sus tres deberías y todo se hizo claro y quedó terriblemente expuesto en forma de triangulo por triplicado. La tercera vez, la tercera dimensión del plural sin su sitio para cargar o acumular más tercios. Tres veces, tres, todo lo negaron hasta que el tercer trimestre llegó vivo el tercer mensajero. No hay sonido posible una vez rota la tercera cuerda. Entonces, sólo queda el obligado primer pacto.


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