lunes, 22 de junio de 2015

Mr Homeless

'I can see it from the window.
My friend is finished, done for, and he knows it.
What's going on here? Can no one help them?
Must everyone witness their downfall?
This reduce Us all." 
Distress sale Poem.
Raymond Carver.



De repente tengo que ir a la biblioteca y tengo que darme prisa, no llego, no llego...tengo que acabarlo todo antes del domingo y tengo que asegurarme de que todo esta bien, todo debe estar bien. Me entra pánico, estrés, como peor...todo ha de estar bien...mi trabajo ha de estar bien...y es de veras, una agonía y una preocupación...Voy a la biblioteca, corro poco y respiro cada vez peor, la ansiedad aprieta, la vida no vive durante el fin de semana. Voy a estar rodeada de libros que no podré leer pero no tengo ordenador por imprudente y tengo que correr. Oigo la flauta al entrar en el puente, en el subterráneo donde estaba el y esta, y hay días que aun esta, se escucha mas al que toca la flauta. Entro con música que paro para escuchar el eco y sin embargo, lo que me da tiempo a escuchar son pasos cada vez más rápidos y miradas cada vez más bajas, y ahí estaba el, el que ya no esta, cubierto con un saco de dormir, con cara de algún país del este, hablando solo, seguramente con alcohol y mucha hambre y poca o ninguna esperanza. En la biblioteca me encontrare con unos cuantos mas como el, de los que todos huimos, para no sentarnos al lado, porque hablan y se ríen solos, huelen mal, se mueven raro o, cuando casi lo han perdido todo, se hacen pajas en el segundo piso del Forum...
En el subterráneo, como tantos sábados y domingos, me apresuro porque tengo que preparar mi trabajo, porque no quiero ser consciente del miedo, el frío, el dolor o la soledad ajena porque como esta  sociedad, soy una cobarde mas que se esconde en la pena...y que el dinero de cualquier ONG no limpia ninguna conciencia de individuo...Lo habré visto varias veces, lo habré mirado bastantes menos, me habré sentido hipócritamente mal otras tantas. Estuvo ahí entre mis prisas, nuestros ruidos y palabras; estuvo ahí entre tus comentarios, tus compras, nuestra indiferencia. El día de antes lo vi y si lo mire...culpamos a la austeridad, por no culparnos de ser y haber dejado de ser hace mil años. Corri por mi trabajo sin sentir mi vida sintiendo pánico por no perder mi trabajo...y, ¿que es todo lo demás que nos califica de seres vivos?...al menos me queda la esperanza de que mi trabajo, por el que a veces se me olvida la vida, es para que algunos a los que sirvo tampoco acaben, con mucha suerte, en otro subterráneo...

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